martes, 11 de abril de 2023


 

VICENTE MULEIRO

 


 

La matadora

  

Cuando se apareció la matadora
armada de disturbio hasta los ojos
sentí
que estaba hecha para intimidarme
puesto que
a prima facie
y a lo lejos nomás
me perturbaba.

Yo tenía que parar de vez en cuando
charlar con alguien, preguntar por el mundo.

 

 

MIGUEL ÁNGEL MORELLI

 


 

Elogio a la dialéctica

 

toda palabra es un gesto que se ha muerto |
un gesto caído de los ojos para siempre

todo ojo es un vacío que nos sueña |
un espejo que en las noches se enciende con los besos

todo beso rompe el gesto de los ojos cuando el fuego
apaga las palabras que caen del espejo

 


CARLOS GERMÁN BELLI

 

 

 

Amanuense

 

Ya descuajeringándome, ya hipando
hasta las cachas de cansado ya,
inmensos montes todo el día alzando
de acá para acullá de bofes voy,
fuera cien mil palmos con mi lengua,
cayéndome a pedazos tal mis padres,
aunque en verdad yo por mi seso raso,
y aun por lonjas y levas y mandones,
que a la zaga me van dejando estable
ya a más hasta el gollete no poder,
al pie de mis hijuelas avergonzado,
cual un pobre amanuense del Perú.

 

 

ENRIQUE VERÁSTEGU

 

 

 

Testamento para una suite de huesos

 

SOLEDAD, ORGASMO son las llamas de mi angustia.
Plantear una dulce flor y después morirse.
Aportar perfección al idioma: he ahí tu obra.
Antes de cerrar el párpado legar placer,
belleza, música, las flores de la náusea
a los enamorados que danzan en los parques.
Mi Dios es la carne de la esposa deseada.
Todo orgasmo es santidad, mi eternidad fue amar.
Felicidad, locura son signos de setiembre
hasta que la juventud pasa como un sueño.
Sólo queda el alma elevándose sin mañana
ni violines en la noche donde el cuerpo sueña.
No exigir nada a las generaciones que llegan
pero implorar ahora a un corazón compasivo
ser enterrado en la misma tumba que la esposa
amada, para que nuestros huesos, hechos flores,
se abracen bajo el cielo hasta el fin de los siglos.
El tiempo de la niebla entenebrece el mundo.
Bajo la tierra estamos mejor, solitarios
pero incorruptos, abrazados, no contumaces.
Llamaradas de yerba brotan sobre mi clavícula.

 

BILLY COLLINS

 

  

 

Diseño

 

Vierto una capa de sal sobre la mesa
y trazo un círculo en ella con el dedo.
Este es el ciclo de la vida
le digo a nadie.
Esta es la rueda de la fortuna,
el Círculo Ártico.
Este es el anillo de Kerry
y la rosa blanca de Tralee
les digo a los fantasmas de mi familia,
los padres difuntos,
la tía que se ahogó,
mis hermanas y hermanos no nacidos,
mis hijos nonatos.
Este es el sol con sus rayos brillantes
y la amarga luna.
Este es el círculo absoluto de la geometría
le digo a la grieta en la pared,
a los pájaros que cruzan por la ventana.
Esta es la rueda que acabo de inventar
para rodar por el resto de mi vida
digo
tocándome el dedo con mi lengua.

 

 

JULES LAFORGUE

 

 

 

Relámpago de abismo

 

Me hallaba en una torre en medio de los astros.

Un vértigo, de pronto. ¡En un rayo, sin velos,
Escrutaba, temblando de pánico, de espanto,
El enigma del Cosmos en todo su estupor!
¿Todo está solo? ¿Dónde estoy? ¿A dónde rueda
El bloque que me arrastra? ¡Puedo morir, partir,
Sin saber nada! ¡Hablad! ¡Oh rabia, el tiempo vuela
Sin vuelta atrás! ¡Parad, parad! ¿Y disfrutar?
¡Pues que todo lo ignoro! Llegó mi hora tal vez:
No sé. Yo me encontraba en la noche, y nací.
¿Por qué? ¿Y el universo? ¿A dónde -va? Que el cura
Es sólo un hombre. Nada sabemos. ¡Dios, asómate,
Testigo eterno, ¡muéstrate! Habla, ¿por qué la vida?
Todo calla. El espacio no tiene alma. ¡Esperad!
¡No quiero morir, astros! ¡Soy una inteligencia!
¡Ah, volver a ser nada irremediablemente!