lunes, 5 de junio de 2023


 

NÉSTOR GROPPA

 


 

El Ramal C. 14

 

Cada otoño en los últimos tres años,
cuando el frío solía estarse manso,
el viento desalojaba la cordillera,
las tapialeras de soledad que dan a Chile.
Las noches incubaban
grados al rojo blanco bajo cero
(hasta veinticinco grados empollaron)
y la nevada fue la mala fiebre ondulante
una tormenta sostenida por mariposas blancas
igual a un persistente aerosol de luna
encalando la soledad y el silencio de la tierra,
esta porción de su hueserío,
volviendo azul negra
azabache la noche y su almacén de lejanías.

Allí en manos de Dios y del olvido
descubiertos por el viento blanco
y la mariposita niña del agua nieve,
los obreros ferroviarios del Ramal C. 14
se iban haciendo paisaje,
palitos color de luna, ramitos color de alma.

Hoy no sabemos si los malogró la nieve
o los sigue helando la vida.

 

 

VIVIANA AYILEF

 


 

No Naceré aloscuro

 

No aclamarán tambores mi presencia.
Ni habrá discursos patrios ya.

No vengo a ver vivir, ni a financiar mi muerte.

Vine a surgir sin brisa que me empujé
sin bronces que me auspicien.

Sabía del silencio y la impostura,
he conocido del corazón gimiente.
Compondré mis canciones en sus jardines de otoño,
con sangre
y sello propio.

Y después:
luz desde agónicos ríos,
aguas de lluvia urgente que beber,
golpes de corazón pujando al tiempo

bailes —paganos bailes que molesten—

No gustarán sus aires mi respiro.
Ni segarán la tierra.
Ni dormirán en paz.
Ni calmarán su sed
de siglos.

Saludaré la luna y el invierno.
Comeré de los soles sus sentidos.

Nunca pedí permiso.

Los vastos territorios son el fuego
en que me quemo/
en que renazco
y no hay espera.

 

 

SARA VENTRONI

 

 

 

Cinco epigramas (Million Dollar Baby)

 

I

Dura poco conviene quedarse dentro

             el tiempo habita los cuerpos solamente.

 

II

Habría que volver a fumar el bisonte el sultán Sherlock Holmes

o ese pez que pone los ojos en blanco ante un editorial, habría que

retomar el gusto carnal

              de las blasfemias.

 

III

Y así, con saliva y saliva

             la costra se rehace

sobre la carne viva

(con saliva y saliva se forma la costa, la deriva)

porque es vital estar envueltos

en sólidas sustancias aparentes.

Y por vital se entiende: lo que es propio

de los seres vivos.

 

IV

Ahora los teólogos actúan por síntomas

             partes médicos

fibras de lana frotadas, tripitas cánulas lavados

(la alimentación autónoma garantiza

que la curia no venga a colocarnos el embozo sobre las mantas).

 

V

Baila el limbo baila la lambada baila bella niña

              Bakunin vuelve a casa.

En las paredes los grafitos primitivos,

huellas de la bestia sobre la roca

y cantos desde la garganta de la tierra.

Cencerros amarrados al cuello, máscaras de madera

para que no se sepa de donde viene

esta voz tremenda.

 

LUCÍA CARRANZA

 

 


 

To be alive

 

Escribo conmigo presente, me quiero ahorrar el futuro, el pasado se puede quedar allí.
Yo soy el tiempo,
un vaivén,
un ejercicio no perfeccionado con el diávolo.
Vivir es estar lleno de discontinuidades pero más aún de intensidades.
No-vivir es la pasividad, ella nunca estuvo.
Yo nunca me veré en la morgue del Callao, ni siquiera en sueños, para eso están mis compañeros.
Yo me libro gradualmente de mis responsabilidades y las vuelvo a atraer.
Yo no quiero un espacio en el cementerio,
yo quiero estar en manos de practicantes o nadar en pedacitos por el mar.
No me lleves flores, cómpralas de colores, respira sus olores, yo ya no las podré mirar mañana, y las quiero moradas.
Mi estilo no persigue ser catastrófico, seguiré siendo animal, como un pez sin pecera, como minutos de felicidad.

 

KURT DE BOODT

 

  

 

Mejillones belgas 


La oveja es el molde del cordero
La valva es el molde del mejillón
El mar es el molde de la sal
Marcel es el molde de la imagen
La pipa es el molde del humo
El arte es el molde del hallazgo
La idea es el molde de Cristóbal
Colón es el molde del huevo
El huevo es el molde de la gallina
La gallina es el molde del huevo
El molde es el molde del molde es
el molde del molde es el molde del
quesito Adler.

 

 

Versión de Diego Puls

 

 

KEIJIRO SUGA

 

 

 

 

Abriéndonos paso entre el mundo de los árboles y el mundo mineral,
avanzamos. Subimos por la ladera norte del verano.
El sendero se convertía en arroyo lodoso,
las raíces de los árboles se desnudaban, mudándose en escaleras difíciles de subir.
El sendero se ubicaba entre el lodo y el cielo,
y también entre la luz y la fronda,
se mantenía entre el agua que corre y la tierra que permanece,
y también entre el tiempo que corre y las imágenes que permanecen.
Tropezando, subimos nosotros, y cuando,
al fin alcanzamos el terreno rocoso y seco como huesos, oliente a azufre,
el cielo se tornó luminoso, azul intenso como la noche,
y las blancas nubes pesadas se arrastraron como animales ante nosotros.
al contemplar la blancura le di la vuelta a mi corazón e imaginé una tempestad de
    invierno:
En seguida, un frío inesperado punzó nuestras mejillas…
Dentro de esa vasta vista blanca, yacían incontables soldados.
Vi también sus palabras que se helaban y se les caían de la boca, una tras otra.

 

 

Versión de Eiko Minami