No
Naceré aloscuro
No
aclamarán tambores mi presencia.
Ni habrá discursos patrios ya.
No
vengo a ver vivir, ni a financiar mi muerte.
Vine
a surgir sin brisa que me empujé
sin bronces que me auspicien.
Sabía
del silencio y la impostura,
he conocido del corazón gimiente.
Compondré mis canciones en sus jardines de otoño,
con sangre
y sello propio.
Y
después:
luz desde agónicos ríos,
aguas de lluvia urgente que beber,
golpes de corazón pujando al tiempo
bailes
—paganos bailes que molesten—
No
gustarán sus aires mi respiro.
Ni segarán la tierra.
Ni dormirán en paz.
Ni calmarán su sed
de siglos.
Saludaré
la luna y el invierno.
Comeré de los soles sus sentidos.
Nunca
pedí permiso.
Los
vastos territorios son el fuego
en que me quemo/
en que renazco
y no hay espera.
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