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lunes, 27 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL




  
Tercer aniversario



Hace tres años, ya: desconocidas,
cada cual con la carga, y la giba, y la sombra,
buscando un pacto, en un baile de máscaras
que alteran y duplican los espejos.
Tres años del andar, desandar, dar de nuevo
los pasos de una a otra, a menudo llegando
a idéntico lugar, una vez y otra vez
-como aquel que anduviera a tientas por el bosque
siguiendo por inercia los errores sabidos
para no figurarse extraviado del todo.
Tantas veces sorbidas por el mismo remanso
y el ovillo enredado por igual laberinto,
al tirar de ese hilo que lleva a la salida,
deshaciendo, de noche, el velo que tramaban,
de día, voluntad, razón, ternura.


Versión de Clara Curell



martes, 21 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL





Punk Is Not Dead

Palabras para Àngela



Hija oscura del fuego
inextinguible. Amor
violento del desierto:
coraje de palmera.
Ángel no, sino ángela
rebelde, sin un cielo
que perder o ganar.
Sólo, rígido azul,
la pregunta, en abismo.
Tienes agudo el filo
como astros que un alud
de unas sombras de presa, 
a sangre, desarmaba, 
y con cresta sangrante,
brutalmente, en el alba
han rearmado los gallos.
Chillan los espolones
arrancados, el miedo,
la venganza del día
que el cuchillo ha cegado.
La pena calza orgullo
de bota militar
y el mal busca las altas
torres en que colgar
la alegría-jirón
de bandera robada
al enemigo. Amor
violento de un desierto
sin espejismos. Negro
despertar de una mar
temeraria. ¿Comprendes?
Porque te vi los ojos
entrando con el paso
descalzo de tus verdes
por el bosque expoliado
sin herir el minúsculo
sueño de aquella hierba.
Porque te vi los ojos,
el horror viene a mí
como un pájaro agónico
que reclama un tributo
debido, con impúdico,
vil chantaje de amor.
Y no sé, oscura hija
de la mar y del fuego,
qué arma o qué reclamo
puede echar a este viejo
desleal del futuro.
Ni encima de qué puente
de barcas astilladas
el fuego de una ola
nos unirá en la lucha.


 Versión de Clara Curell


miércoles, 15 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL






Cuando, en pleno deshielo,
el río remonta
hacia la fuente,
y su curso sesgado se alimenta
lo mismo que un espejo
de tu faz, y apartado
de ti me lo devuelve,
convertido en tiniebla
y en deslustrado espanto…
Názcanme ojos de ciega,
unos ojos vivientes
en la punta del dedo
con el fin de leerte y no perderme
en viejos simulacros
sin contornos
que al igual que un remanso
me devoran la noche.


Versión de Clara Curell



jueves, 9 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL





Lugar del crimen



Igual que el asesino vuelve al lugar del crimen
tras perder la memoria y el olvido
y en el umbral encuentra al que creía muerto
y se vuelve su esclavo sin saber el porqué
y se convierte en perro, y vigila la casa
en contra de la muerte, contra el ladrón ausente
que quizá le robara el precio del rescate,
así yo regresaba al lugar del amor.
  

Versión de Clara Curell



viernes, 3 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL





Quién me dicta las palabras cuando te hablo



¿Quién me dicta las palabras cuando te hablo?
¿Quién me incrusta de gestos y muecas?
¿Quién me habla y actúa por mí? Es la impostora.
Me habitaba sin que yo lo supiera
hasta que llegaste. Entonces surgió
de no sé qué desván, como una sombra,
y me posee como un amante tiránico
y me mueve como el títere de una feria.
Y a menudo, en el espejo, la veo a Ella
rescatada de no sé qué ceniza.
No le hagas caso alguno cuando Ella te habla,
aunque me usurpe voz y rostro.
Y si te atranca la puerta de salida
con su cuerpo amoroso y brutal
debes matarla sin pesar.
Hazlo por mí también y en mi nombre:
Yo la llevo muy dentro de mí y no sabría
detenerme en el umbral del suicidio.


Versión de Marta Noguer Ferrer y Carlos Guzmán Moncada