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martes, 4 de febrero de 2014

ISABEL CADENAS CAÑÓN




Ocio (VI)



Sin querer estás haciendo recuento
de las calles de cuando las manos de las horas
sobre todo de las horas –y te habías prometido no contarlas.
La línea está ahí y se acerca. Lo sabes. La esperas.
Por eso y porque tú la has dibujado, su filo es doble.

Empiezas a mirar en sellos –me llevo eso, eso también, quizá un día me devuelva aquí.
Y que algo tan exacto esté tan lejos de la verdad.
Que existan gestos, por ejemplo, que se lean fronteras
a la vez que llega el taxi, un pasaje, un libro más en la maleta.
Vienen a invadir; no respetan.

Todo esto que construyes final – todo signo – todo lo que hiere
esto también desaparecerá.
No hay duda y sin embargo has vuelto a mirar la hora –y si no fuera la última
te dices
y si la noche no termina.

                                                                 Como irte de un país.

lunes, 3 de febrero de 2014

ISABEL CADENAS CAÑÓN




Ocio (IV) 



Primero está la oscuridad breve, el espacio contenido en las ventanas cerradas.
El ruido del frigorífico que se apaga y da paso al los árboles y columpios de tarde de domingo.

La luz entra de a poco, espesa.
Es luz como acolchada que desborda las celosías y lo baña todo pero leve;
no luz cosida que se va a posar sobre los muebles tomando su geografía exacta.
Es luz de final de verano, que calienta ya lejana.

He visto esas hebras de puntos invadir horas idénticas.
Las tardes de siesta obligada de mi padre, mientras sus amigos conquistaban el frontón.
Su espera de la quietud completa, de la señal muda para huir.
Sé que jugaba entonces a abrir y cerrar las manos, a encarcelar las líneas claras que se colaban por rendijas que nunca vi y que recuerdo nítidamente.

Lo sé porque también ahora la luz es la sola presencia móvil de este cuarto, cuando la casa entera duerme y sin embargo afuera
y tú ignoras que el recuerdo prestado me impide cerrar los ojos.
Lo sé porque la luz marca este privilegio de estar despierta mientras tu brazo me cubre sin peso y sé que tengo que liberarme para escribir esta calma

y no.

domingo, 2 de febrero de 2014

ISABEL CADENAS CAÑÓN



  
AF 5962



i.

en 15 horas he dejado mi vida
en 2 aviones
1 coche
algunas cajas

no tengo llaves


ii.

me rodean en este París-Bilbao
miradas  extraviadas
en el estertor de unos auriculares
préstamos a plazo fijo
ancianos prematuros
seguridad gregaria seguridad

nada
nunca
me parece tan gris
como esto que a lo que fielmente
pertenezco


iii.

estoy aterrizando

a esta hora la plaza Serrano
está llena de europeos que se quieren australes
como yo
San Telmo espera al domingo
los teatros empiezan a abrirse
alguien ceba un mate en  una vida recién estrenada en Caballito
ahí abajo está el Cantábrico que explica tantas cosas
que sin embargo ahora carecen de importancia

estoy volviendo a casa

mi hermana y mi padre
me hacen gestos de bienvenida
detrás del cartel de llegadas

ellos probablemente no entiendan que ésta no es mi casa
que estoy caminando por Rivadavia y es invierno y está anocheciendo
y la luz naranja baña los edificios altos.


sábado, 1 de febrero de 2014

ISABEL CADENAS CAÑÓN




Locus amoenus


La naranja completa
Los siempres
Los nombres de los futuros hijos
La exclusividad de los afectos
Las excusas, los losientos, las cuentas
Las cuentas bancarias
El nunca antes
La casa
La casa en el campo
La casa en el campo y el perro y todas sus variantes.

Yo creo que el amor existe.
Pero no donde lo buscamos.