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martes, 30 de julio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ


  


La Santa de terciopelo



La Santa vestido de terciopelo
le cuelgan abalorios.
En andas.
Viaja sobre los hombros
y le agitan pañuelos blancos
Sortea temporales
             inmóvil.
Fija la mirada.
Fijo el madero portentoso
         de su cuerpo.
Sobrepuestos los retazos
de otros rezos.
La pueblan arañas y polillas.
Resplandeciente el rostro
                       policromado.
Bajo las ropas sagradas
los velos se pudren
y la madera astillada
se consume.


De: “La Santa”


miércoles, 24 de julio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





La elevación



El vendaval que dejó la santa
                       al elevarse.
Despojada de sí.
Cerúleo el rostro.
Transformada y bella.
Me sorprendió encontrarla, al otro día
donde mismo. Cansada.
Con algunas arrugas cerca de los ojos
y, sobre todo,
subiendo desganada al pedestal.
Quiero decir (parecía)
cansada de la perfección
tratando de confundirse con los feligreses.



sábado, 6 de julio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Expuesta



Prontos a herir se amontonan
en las afueras de mí.
Un ojo sobre otro.
Me voy a ellos con los brazos abiertos
no vaya a ser que no me alcancen.
No vaya a ser que el dolor de sus colmillos
me sea negado para siempre.


De: “En lugar de morir”.


miércoles, 26 de junio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Furor de yegua



Pasa una manada de potros
por el río corriendo
         las crines erizadas
restallando el agua contra el lomo.

Espumajo y caricia
en el lomo mío ahora
bañándome a toda prisa
todavía en el hedor
             y con el aire espeso.




jueves, 20 de junio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Balbuceos



Los objetos me persiguen
                  arremolinados.
Se debilita mi cascada.
Balbuceo. Se agrieta la voz.

Cual caracol que rodea
su universo de dos metros
con un hilo de plata,
esta casa soy yo.


De: “Sombras en el Rosselot”


viernes, 14 de junio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ


  


Adocenado Placer



Voces. Murmullos.
Avanza el rumor de pasiones menores.
Adocenado placer
que deja su huella amarillenta.

Con el brazo en alto
afiebrada
              acuso
el moho de la medianía.


De: “Sombras en el Rosselot”



sábado, 8 de junio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Miniatura



Me veo de espaldas a los postes
que sostienen el muelle.
Como las doncellas de estampas infantiles
que esperaban la embestida del toro
rezando iluminadas.

Así me veo.

No estoy de blanco. Ni arrebolada
por el amor eterno:
firmes las piernas sobre la arena
mi palpitar se acompasa en el rugido
de ese mar
que habrá de descuajarme.  

  

domingo, 2 de junio de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Desprendimiento



La gran explosión
nos condenó a lo singular


solitos     flotantes     mínimos


sumergidos en el caldo absoluto
deseando otra vez
               el Enlace.



jueves, 30 de mayo de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





(El río de la noche)



El río de la noche es otro
atravesado y solo en la ciudad que duerme.
Le gusta que le lleve naranjas y poemas
que no le tema y le tema
arrullándome con alemanes hermosos
que miraban el cielo para construir su casa
y hombres tristes que se perdieron tierra adentro.
“La vida les debe lo innombrable”
y me abre los brazos oscuros.
“Podrías dormirte dulcemente”.
Me habla como a una amapola
que tiembla en el viento.

Pero amanece y no es el mismo.
El río de la noche no me reconoce
entre todas las muchachas
que cruzan el puente.


De: “En lugar de morir”



viernes, 24 de mayo de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





(Ya no vienes a iluminarme)



El preferido de mi corazón pronunció mi nombre
una tarde sin quebraduras.
Dijo “nunca cambiaría la casa de mi padre por ti”.
Y yo soñaba que era el más grande
porque no lo vencía una muchacha.
Pero el asalto del mal astilló cada uno de los sueños
desató techos con soplidos de animal sacrificado.
El viento arrecia. Corren niños despavoridos.
El mundo fue tan grande como para perdernos.


De: “En lugar de morir”


sábado, 18 de mayo de 2019

ROSABETTY MUÑOZ




Hay ovejas y ovejas


Las que comen de cualquier pastizal
y duermen con una sonrisa de satisfacción
en los potreros.
Las que caminan ciegamente
por los caminos acostumbrados.
Las que beben despreocupadas
en los arroyos.
Las que no trepan por pendientes peligrosas.
Esas van a dar lana abundante
en las esquilas
y serán sabrosas invitadas
en las fiestas de fin de año.
Hay también
las que tuercen las patas
buscando campos de margaritas
y se quedan horas y horas
contemplando los barrancos.
Esas balan toda la gran noche de su vida
encogidas de miedo.
Y hay, por fin,
las malas ovejas descarriadas.
Para ellas y por ellas
son las escondidas raíces
y los mejores y más deliciosos pastos.


De: “Canto de una oveja del rebaño”


domingo, 12 de mayo de 2019

ROSABETTY MUÑOZ


  

Oveja Anciana



Puedo decir
que he gozado mis días largamente.
He comido, bebido y bailado
sin desperdiciar minuto.
Estaré lista cuando llegue el día.
Fui feliz.
Eso es todo.
No importa que nadie lo recuerde.
La gloria también cae a la tierra
y los implacables gusanos de la muerte
no obedecen ni a los pastores siquiera.

     (su mamón:
un día heredaré la fortuna de mis padres.)


De: “Canto de una oveja del rebaño”


lunes, 6 de mayo de 2019

ROSABETTY MUÑOZ





Oveja a tropezones



Tengo miedo.
Miedo de los malos caminos
de las equivocaciones que reciben
a brazos abiertos nuestros sueños.
Espero más de lo que puedo decir
y desde que dejé de ser posibilidad
ante el abismo de ojos detenidos
siento una brumosa sensación
de amarras y telarañas.


De: “Canto de una oveja del rebaño”