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sábado, 27 de septiembre de 2025

KARINA MIÑANO

 

  

Insomnio



He cerrado y abierto mis ojos
infinitas veces.
Los mantengo sellados
desde la primera vez
que te vi en la oscuridad.
Me gustan nuestros encuentros
en la parquedad de la noche,
sin ojos ni testigos.

 

De: “Mientras el roble cede a la noche”

 

 

domingo, 21 de septiembre de 2025

KARINA MIÑANO

 

 

Heridas

 

 

Son cuchillos
que cortan el viento,

también la calma.
Es esa voz que cincela sin piedad.

Palabras afiladas acarician mi piel
antes del ruego y el perdón.

Soy confusión.

 

De: “Mientras el roble cede a la noche”

 

lunes, 15 de septiembre de 2025

KARINA MIÑANO

 

  

Hospital

 

 

Hielo detrás del umbral,

paredes que celan secretos.

En cardiología, miles de relojes

corren contra el silencio.

Rayos X, sombras atascadas

en imágenes y angustia.

Suspiros que se hacen densos;

el tiempo, un puzle en la cabeza.

Mas en maternidad se oyen susurros de semillas.

La promesa despierta aquí.

 

De: “Mientras el roble cede a la noche”

 

 

martes, 9 de septiembre de 2025

KARINA MIÑANO

 

 

Roces

 

Sin malicia,
bajo la blancura de la noche,
en la curva de tus labios,
tu silencio observa.
Mientras, yo respiro,
contengo el mundo en el umbral de tu sueño.

 

De: “Mientras el roble cede a la noche”

 

miércoles, 3 de septiembre de 2025

KARINA MIÑANO

 

  

Desayuno

 

 

La encontré esta mañana,
huérfana de tu rito,
con su olor a té
y su rastro de ausencia.
La he llenado y colocado entre mis manos
reclama las tuyas, su humo tiene tu nombre.
Bebo donde se posaron tus labios
a cada sorbo, tu figura camina sobre los recuerdos.
Justo allí, frente a mí, tu silla
aún guarda la forma de tu vuelta,
un contorno que no logra llenarse.

Es todavía tu taza, lo sabe mi memoria,
obligada cárcel de tu fantasma.

 

De: “Mientras el roble cede a la noche”