Su
mano derecha
Artemisia
Gentileschi
La
cuerda aprieta,
cada nudo es un ojo inquisidor.
Mi mano derecha grita,
y con esa misma mano
pinto a Judith degollando a Holofernes
—también con su mano derecha—.
La derecha de Dios reservada al Hombre
es ahora la mano que respira en la espada
que degolla al Hijo
hecho a vuestra imagen y semejanza.
Mi mano derecha sobre la suya.
Su mano derecha empuñando la luz
que nunca nos fue dada y que ahora cae,
roja y abierta sobre el mundo.
De:
“La memoria encendida”
No hay comentarios:
Publicar un comentario