lunes, 9 de octubre de 2023


 

VALERIA SANDI

 


 

 

Nuestra historia es de pájaros

 

Tú luchas con la sombra

toda la noche, y toda la noche te visitan

huestes de astros, trepando al cielo, o al hundirse:

Compañero en la aurora del lucero del alba,

 (Samuel Taylor Coleridge)

 

Estamos aquí

contando palabras

el tiempo es una piedra blanca

lanzada al río de nuestras venas.

 

Escucha el caudal

de nuestros sueños

mientras enciendo los minutos

sin diluir el cielo.

 

Mira la piedra

               para que crezcan olas

 con la pulsión del deseo

 

Abre la memoria

con su sol de herencia

se alumbrarán nuestros ojos

             pájaros 

destinados al fuego.

 

JAVIER ELIZONDO

  

 

 

me pregunto:
¿dónde estás?
y ¿qué estás haciendo?

si pudiera mostrarle mi garganta herida
tonta estos días
ausente de la boca
y de todo su lugar

el cuerpo
dormida sabe dónde
si un momento superior me apañara y preguntara:
¿dónde estás?
y ¿qué estás haciendo?

¿qué diría?

lo que son las cosas:
como cualquier otro día
me estoy muriendo

Dios,
¿dónde estás? y
¿qué estás haciendo?

 

MÁRIA FERENČUHOVÁ

 



 


preparación

erradiqué al diablo
limpié libros y amuletos con la bayeta
lavé las últimas hojas de ficus con la loción facial
le acaricié todas las raíces aéreas
aspiré el olor áspero de los geranios en el balcón
aplasté cuatro moscas esciáridas con mis dedos
limpié el piso en el ropero
clasifiqué periódicos y revistas viejas en el baño
refresqué mis ojos con el esmalte
apreté mis roscas desmaquillé mis labios
metí semillas de hinojo zanahoria y anís
debajo de mis uñas
coloqué un tallo de las ciperáceas entre mis dientes
reparé el tejido subcutáneo lo emborracé
con ajo y me acerqué a Él
a una piedra viva
preciosa y pesada como un domo
y Él descendió sobre mí
y me guardó en Sí

picante y todavía caliente
para siempre

 

De: “Tierra Negra”

Versión de Lucia Duero

 

JULIO EUTIQUIO SARABIA

 

  

 

[Melodía alterna]

 

Como el dolor.

Porque no puedes decir dolor sin que una línea roja
te señale un cuerpo.

Como el dolor.

Por eso todo el tiempo dices como,
al igual que Lorenzo García Vega.

Como el dolor.

Porque no sabes decir de qué norte es la agudeza
ni la melodía que ensarta el dolor con una aguja.

Como el dolor.

No puedes decir César Vallejo
para que el dolor parezca la flor nítida de un cuerpo.

Como el dolor.
 

JONAS GREN

 

 


 

Las ballenas        Creo
en las ballenas      Sobre el banco de crustáceos
La cadena entre
el fondo del mar profundo y
las floculantes plumas fecales de las ballenas
Transfusión de nutrientes
Fertilización mortífera de los bancos de peces

Creo
en el ranúnculo glaciar y el cauce del río de primavera
El sol de mayo y los testigos junto a la corriente del agua
En las periodicidades y los cánticos a la luna
Jabalíes horas antes de la luz.

Creo en
la polilla
entre la grava en la cima de las montañas
donde el oso pardo escarba de hambre
La reserva de grasa   La hibernación

Creo en entrar en la mañana cuando el pie se vuelva barro
En el retazo en los humanos
Tercer lado de la arena del desierto

La cría de la grulla en la mano
Las piernas más delgadas que uñas

Versión al español de Azucena Castro

 

SAINT-JOHN PERSE

 

 

 

Nacía un potro

 

Nacía un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre nos puso bayas amargas en las manos. Un extranjero. Que pasaba. Y entonces llegan rumores de otras provincias como a mí me gusta… “Te saludo, hija mía, bajo el mayor de los árboles del año.”

Porque el sol entra en Leo y el Extranjero ha metido el dedo en la boca de los muertos. Un Extranjero. Que se reía. Y nos habla de la hierba. ¡Ay! ¡Cuánto sopla el viento en provincias! ¡Qué naturalidad por nuestros caminos! ¡Qué deliciosa me es la trompeta y qué sabia la pluma al escándalo del ala… ! “Alma mía, niña mayor, tienes tus maneras que no son las nuestras.”

Nacía un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre nos puso sus bayas amargas en las manos. Un Extranjero. Que pasaba. Y de pronto un gran ruido en el árbol de bronce. ¡Betún y rosas! ¡Don del canto! ¡Estruendo y flautas en los aposentos! ¡Ay! ¡Qué naturalidad por nuestros caminos, ay! ¡Cuántas historias cada año y por los caminos de toda la tierra el Extranjero con sus maneras!… “Te saludo, hija mía, bajo el vestido más hermoso del año.”

Versión al español de Inmaculada C. Pérez Parra