Nacía un potro
Nacía
un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre nos puso bayas amargas en las
manos. Un extranjero. Que pasaba. Y entonces llegan rumores de otras provincias
como a mí me gusta… “Te saludo, hija mía, bajo el mayor de los árboles del
año.”
Porque
el sol entra en Leo y el Extranjero ha metido el dedo en la boca de los
muertos. Un Extranjero. Que se reía. Y nos habla de la hierba. ¡Ay! ¡Cuánto
sopla el viento en provincias! ¡Qué naturalidad por nuestros caminos! ¡Qué
deliciosa me es la trompeta y qué sabia la pluma al escándalo del ala… ! “Alma
mía, niña mayor, tienes tus maneras que no son las nuestras.”
Nacía
un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre nos puso sus bayas amargas en las
manos. Un Extranjero. Que pasaba. Y de pronto un gran ruido en el árbol de
bronce. ¡Betún y rosas! ¡Don del canto! ¡Estruendo y flautas en los aposentos!
¡Ay! ¡Qué naturalidad por nuestros caminos, ay! ¡Cuántas historias cada año y
por los caminos de toda la tierra el Extranjero con sus maneras!… “Te saludo,
hija mía, bajo el vestido más hermoso del año.”
Versión al español de Inmaculada
C. Pérez Parra
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