martes, 29 de agosto de 2023


 

ALBERTO NESSI

 


  

Un viento misterioso

 

En los últimos tiempos mi tía modista perdió los cabellos
un viento misterioso se los llevaba de noche
cuando santa Ana se dormía
en la iglesita de Boffalora: en el sueño
todas las horas pasadas hilvanando
regresaban y a cada hora un cabello
se iba, como un copo de nieve:
a la mañana, en el espejo, ya no era ella.

Recuerdo el tinelo con vista al taller
el balcón donde su madre, la vieja Florinda,
pasaba los últimos años al lado de una amarilis
con su cajita de rapé
en los ojos de lino la sombra del paleador
que la había traicionado en el amor, como en la canción:
yo escuchaba su voz enturbiada
agua de río después del chaparrón.

En los últimos años la tía era sacristana
le llevaba las velas a la virgen de yeso
daba un golpe de escoba en el umbral
respondía al rosario para recobrar los cabellos
cambiaba el agua de las flores, me ofrecía Cynar
acortaba mis pantalones en la salita
removía un remordimiento suyo secreto:
afuera pasaba el tren ómnibus de las siete.

 

Versión de Pablo Ingberg

 

DIANA GARZA ISLAS

 

  

 

reliquia,
eveneser, en la contraria
donde bebés
aplazan sus lazos
trotan, cinco a cinco
rifándose la incubadora
no me sueltan, van
desentonándose
lógicamente, al tiempo
guardan sus réplicas
para otra vida
preparan las sopas
y un bonito jabalí
que consiente en dividirnos:
no hay misa de noche

cenizas presentes
y alimentas a tu hijo con pezuñas de caballo

todo sea por alentar
esta aura insaciable

de labias, atributos,
propiedades abolidas

para qué si ni me encuentro
ni tengo equivalencia ni patitas
soy así y no te temo

—mi madre siempre habla de esponjas
eso es importante—

todo lo demás suena ya muy viejo
cómo las hago, las digo, las adorno
aspirar a lo universal; cosas de adultos
con brujas y retórica
sostener el pensamiento
listas
de todo aquello más
o menos fingido

la constancia, la insolencia de ofrecer
moles a la turba

flores, eran flores, sí
gracias, me fascinan—

 

KIMI ISHIWATA

 

  

 

Hijo II

 

Deja este hábito de comprar volteando etiquetas para ver el precio,
mejor descubre lo que realmente quieres.
Siempre que sea algo que te pueda comprar con mi dinero
te compraré cualquier cosa.
Ah, pero
no digo que te lo compraré ahora mismo.

¿Qué es? ¿Una bocina bluetooth?
¿Una patineta de esas con nombre tipo “Blade Runner”?
¿O una de esas series de manga producto de la estrategia de marketing perfecta?

Kenji Ozawa le dijo una vez a su pareja:
“Nombra todo lo que quieras,
si es algo que el dinero puede comprar, lo compraré para ti”.
Yo me siento igual,
pero los padres no podemos dar a los hijos lo que realmente quieren
porque cuando se trata de amor
no lo estamos dando,
sino devolviendo.
Y lo que circula no se puede dar ni tomar
porque es agua que anhela fluir.

Entonces,
si realmente quieres algo, dímelo,
si es algo que puedes decirme
y en tanto que puedas pronunciarlo,
yo lo quiero escuchar de tu boca.
Te compraré todo lo que mi dinero pueda comprar
aunque puede que me tarde un poco.
Si es algo que realmente deseas, no repararé en comprártelo.

Debido a que nunca te he comprado regalos,
ni en navidad, ni en tu cumpleaños,
siento que no me complica si es algo que puedo solventar con dinero

Ahora que si crecer significa hacer más sofisticados tus deseos
probablemente ya seas medio adulto.
Ahora que ya aprendiste a borrar tu historial de búsqueda,
que comienzas a preocuparte por el área oscura debajo de la nariz
y te estás volviendo más reticente cada día,
puede ser que ya sea demasiado tarde para mi deseo de darte lo que quieres.
Lo sé,
y debo admitir, que se debió a mi ego de madre.

Pero dale, vayamos al centro comercial
y busquemos eso que realmente deseas.
Pero si no puedes encontrarlo,
–nomás ríndete– y sigue tu camino por el desierto de la vida.

 

Versión de Yaxkin Melchy

 

 

DANIEL MEDINA

 

  

 

XVII

 

en el MoMA online: basta ya del rojosangre, by Heráclito
el Oscuro de Éfeso nos presenta una recontextualización de su multicitada obra “ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos”, situándola ahora en el ciberespacio. tal como nos tiene acostumbrados, el Oscuro ejerce una crítica mordaz que visibiliza los problemas de su época y nos invita a pensar, como nunca antes, la herida máxima del siglo xxi: la violencia inabarcable. Para visualizarla a través del Street View, simplemente deberá ingresar a Google Maps y allí colocar las siguientes coordenadas: 33 23’46.08" N 44 29’17.03"E.

 

De: “XVIII” (a partir de los XVIII Cantos de Barnett Newman).

 

 

OUAJD KARKAR

 

  

 

Cuando las amapolas agonizan 

 a Andichi Chahid
Octubre de 2012, México

 

I
Todo es un enfrentamiento entre lo lejano y la distancia.
Tan solo la barca de la furia remolca su mar, el cuervo detrás de ella soy yo, el que dice:
—Dile, dile, este tiempo de nuestra muerte es sin igual.

 

II
Levántate, amigo, para que unas tu andar a este intrincado camino en el que la imposibilidad, en el fondo del corazón y del alma, cercó como un corral, la noche también se enoja y gira desprendiendo aromas cancerígenos.

 

III
Gente de todo el mundo, golondrinas de cada palabra marchan conmigo a orillas de lo perdido, a esta época que se junta como rabia, que al asomarse no ve más que amapolas que agonizan como el Rif, agonizan como poema, agonizan como libertad y solo existe el pan a secas del que habló Mohammed Chukri.¹

 

IV
Amigo a través de los poemas, ¡amigo mío! Este es el pueblo de los Ait Adanbi,² techado de nubarrones, donde el caballo es verde y galopa con su dolor, donde su madre, detrás de él, es el sol que en su ocaso llora murmurando:
—¡Oh, mi hijo menor, que para el sufrimiento es el mayor!

 

 

Versión al español del autor.

 

1.- Mohammed Chukri era originario de Aït Shishar, Protectorado Español del Rif ubicado en el actual norte de Marruecos. Nació el 15 de julio de 1935 y murió en Rabat, el 15 de noviembre de 2003. Escribió varias obras; una de las más conocidas, El pan desnudo o El pan a secas, es una autobiografía que fue inicialmente prohibida en Marruecos.

2.- Ʃeddenbi se refiere a un personaje humilde llamado Adenbi n Ssuq, semivagabundo que dejó numerosos dichos reflexivos en la cultura bereber del Rif.

 

BÁRBARA ALÍ

 

 

 

Recordar es
la mayor parte del tiempo
desenvolver un rollo
con la mayoría de las fotos veladas.
Sobre el acrílico ámbar
se reflejan algunas manchas
son como fantasmas blancos
corridos por el tiempo
y dejan una estela
como la de los aviones en el cielo.
Algunas partes están quemadas
y yo prefiero pensar
que fue el sol de un amor tan fuerte
que ardió y dejó su huella
antes de que viniera el viento blanco
y se llevara todo o casi todo.