sábado, 29 de julio de 2023


 

MILO DE ANGELIS

 

 


 

En los pulmones

La frazada, su fuerza, mientras crecíamos.
Oh los ojos que ayer estaban ciegos,
ahora tuyos, ayer lo inseparable. Las ampolletas
y el arroz blanco se han vuelto el único
mundo sin símbolo. Materia que
fue sólo materia, nada
que fue sólo materia. Velar, no velar, poesía,
cobalto, padre, álamos, nada.

 


REZA TALABANI

 

 

 

 

ALGUIEN LE DIJO a la verga: ‘‘Oh, piel decapitada,
¿Qué prefieres? ¿Un coño o un culo blanco?’’
Alzó la cabeza tranquila y dijo sacudiéndose:
El derviche halla su casa dondequiera que anochezca.¹

 

Versión del persa por Jiyar Homer, David Shook y José Luis Rico

 

1.- Verso del jeque Saadi (1213-1291), poeta clásico iraní. Él lo usó en un contexto religioso, aquí subvertido por Reza.


DANIEL MÅRS

 




plantando el abedul en la tierra humectante

es este olor a estiércol que nunca me abandona

un arco iris doble en el cielo

De: “Verde eléctrico”

Versión de Petronella Zetterlund

 

 

YAROSLABI BAÑUELOS

 

 

 

Finlandia

 

Desgarras las fauces del internet y ahí está ella:
soltera, treinta y dos años,
sonriente como un jardín de enero
acariciado por el sol,
especialista en marketing, tejedora de aves en sus ratos libres,
amante de la comida mexicana
y las novelas de misterio,
signo piscis con ascendente en capricornio,
le gustan los perros y los viajes en tren, odia la impuntualidad
y el sabor de la cerveza,
ama las películas francesas, el vodka y cocinar espagueti.

Vuelves una y otra vez a las fotos de su perfil:
ella cobijada por un bosque de abedules,
ella en un parque de Helsinki mientras abraza a un samoyedo,
ella como hija de Helios derramando oleajes de luz.
En el cuarto de al lado
tu esposo escucha el noticiero;
cierras la puerta para no oír más sobre otro funcionario
que enterró su botín en Suiza,
cierras los ojos para deshacer nueve mil kilómetros de sombras.

Ahora solo son tú y la desconocida mujer
que callada invita a tus alas a tomar el primer vuelo a Finlandia.
En tu pecho hay un tumulto de pájaros,
ciruelas maduras estrujadas en la boca de la sed.
Piensas en la mejor manera
de iniciar una conversación, te preguntas si bastará con decir hola,
crees que si mira una foto de tu rostro
ella huirá antes de hablar contigo.
Ese rostro que aborreces desde niña,
tan redondo como una hogaza de pan,
tan gordo como el sueño de un animal atrapado en el invierno.
Tal vez le interesan solo las chicas altas,
o las pelirrojas, o las mujeres que saben empezar
una conversación.

Vas titubeante a la cocina y preparas el café
que exige tu marido, fríes salchichas para aturdir el hambre,
limpias el arenero del gato, levantas los fragmentos
de una tarde sin lluvia.

Las hebras del tiempo se quedan enredadas entre cuchillos
y sartenes sucios, el dolor de las rodillas se sumerge
en la cubeta del trapeador.

Y descubres
que detrás de ciertos silencios ya no hay nada:
ni mujeres que se besan bajo un abeto, ni auroras boreales,
ni perros blancos que pasean por caminos nevados,
ni sol de medianoche, ni Finlandia.

 


SANDRA SANTANA

 


 

OS PENSÁIS libres
cuando, exhaustos, corréis
como cazadores
buscando una presa en el cielo y
poniendo a tiro
vuestros deseos

(pero fueron ellos,
disfrazados de voluntad,
los que hace tiempo
decidieron
hacer nido en vosotros).
 

De: “La parte blanda”

 

ASTRID VELASCO

 

 


 

Tratado

                           I wish there was a treaty
                      Between your love and mine.

                                   Leonard Cohen, “Treaty”

 

 
Esa canción,
pájaro de días de plegaria,
se hospedó en mi garganta como un augurio
y escaló hasta la cerradura del secreto.

Ha vivido la sorpresa,
el Deseo que da nombre, como un dios vagabundo,
para crear el universo en estas manos.

La exhortación
no venía con tiempo para mi acuerdo.
Una bomba había depositado la rendición
en cada una de las células de mi piel.

Mi temblor signó el acatamiento
a los silencios y a las palabras,
a las manos que dicen al posarse.

Ciega, firmé el tratado sin leerlo.

De: “Un espejo que mira hacia dentro”