martes, 25 de julio de 2023


 

PIER PAOLO PASOLINI

 

 

 

Al príncipe

Si vuelve el sol, si declina la tarde,
si la noche sabe a noches futuras,
si una tarde de lluvia parece volver
de tiempos tan amados y nunca cabalmente poseídos,
ya no soy feliz al gozarlos o padecerlos:
no siento ya, frente a mí, toda la vida…
Para ser poeta es preciso tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son necesarias
para formar algo que tenga fuerza, abandono,
vicio, libertad, para darle forma al caos.
Poco tiempo me queda: por culpa de la muerte
que viene a mi encuentro en el ocaso de mi juventud.
Mas por culpa también de nuestro mundo humano
que le quita el pan a los pobres y a los poetas la paz.

 

 

REZA TALABANI

 

 

 

AQUÍ SE COGIERON, uno tras otro, a la mujer de Mestî Efendî.
Ahora Mestî parte a Basra, que ya está en ruinas.
Mestî es a tal grado un padrote, que si te coges a sus niños
extenderá su barba para limpiarte la verija.
Él mismo es como Bagdad, porque su ano es un amplio
río de semen, donde sus bolas navegan. Su verga ahí es el puente.

 

Version del kurdo por Jiyar Homer, David Shook y José Luis Rico

 

PABLO PICENO

 

 


 

FUI TOCADO por un profeta en el camino
en la primera juventud, dieciséis años
un niño masturbándose bajo las sábanas
un agustín tardío atraído por ambos sexos
plegado sobre sí como un oxímoron fallido
un aleteo veloz sobre el mar abierto
que en el otro extremo de sí mismo no se oye
un aguijón restituido como una propiedad en deuda
culpa del paraíso que no hay

a veces, cuando me despierto temblando más que otros días,
o empapado en sudor viéndolo todo en cámara lenta
gemidos y maldiciones espectros sobrepuestos encarnados entre mis piernas
creo que no hay salida con una lucidez ambigua y meridiana
un látigo detrás de otro un durazno como una enredadera hecha de néctar
un hueso atorado en la garganta atorado cada vez más
y la convicción de haber estado ahí la mañana anterior o la siguiente
el tiempo es una línea imaginaria
que finge que no arranca las entrañas de un jalón

entonces recuerdo: el profeta que me tocó:
la seguridad con que cogió mi mano y me puso en pie:
enjugó mis heridas: la sangre que seguía chorreando
desde el día en que me sacaron del vientre: quedé limpio
y nadie supo por qué

esa noche desperté entré en mí y fui saliendo poco a poco
alcé las puntas sobre el piso de duela apolillado
vi cientos de pájaros cantando
y vi la beatitud por un segundo
días sin término

de esa memoria me alimento en horas como esta
esa memoria es mi desgracia
nada de eso volvió a pasar pero pasó
los restos que yo soy son oficiantes de ese rito y su ortodoxia
logia del velo rasgado
silla que se deja a elías

levadura

 

LUIS FERNANDO RANGEL

 



 
Testamento (un minuto de silencio)

 

Ya no escribo sobre los muertos
no están y mis palabras no sirven para nada

no regresarán de la tumba
aunque los llame mil veces
y mil veces escriba sus nombres

a la memoria regresan
incompletos

la memoria es inútil y azarosa

ya no escribo sobre los muertos
simplemente
                       los lloro

 

De: “La marcha de las hormigas”

 

DANIEL MÅRS

 

 



al principio el público se queda en el granero

encadenado a las vigas
el meadero de los animales

que yo como artista
simplemente siga con los quehaceres diarios

que me dé vergüenza

¿será una locura?
en los clavos
en la madera

una tiara de novia
y el color rojo Falun

De: “Verde eléctrico”

Versión de Petronella Zetterlund

 

 

 

NUNO GONÇALVES PEREIRA

 

  


Ocultismo

 

Demoré más de veinte años para volver a la ciudad de Recife.
Las lágrimas de Tía Tania entregándome el proceso criminal.
El cariño de Julia entregándome el sándwich en el autobús.
Antes la ciudad de Recife era solo carnaval.
Mentira.
Una vez me llevaron allá cuando niño.
Yo miraba los edificios mientras el carro deslizaba por Boa Viagem.¹
Yo quería bajar y tocar en la puerta de cada uno de aquellos departamentos.
Yo quería encontrar a alguien que tuviese en las venas mi misma sangre.

Hasta los dieciséis no soportaba pensar al respecto.
Después nunca más podría olvidar.
Solo tengo un recuerdo en toda mi vida.
El día que comemos camarones.
El día que tuve mi bicicleta.
El día que lloré escondido debajo de la cama.
Mentira.
Tengo dos o tres recuerdos más.
La muerte de mi abuelo.
El que jamás comía gallina en restaurantes.
El nacimiento de María.

El resto no es recuerdo o no es consciente.
El vino de Porto.
El interrogatorio de mi abuela.
La mirada recriminatoria de Tía Silvia.
La extraña acogida de Hermes.
La distancia. El dolor. La furia.
Demoré toda la vida escribiendo el mismo poema.
Y ayer casi no sobreviví al paso del ferrorama³ sobre los rieles de mi cuerpo.

Versión de Guadalupe Correa Chiarotti

 

1.- Nota de la Traductora: Boa Viagem es un barrio de Recife conocido por su extensa playa homónima, su malecón y la animada avenida Boa Viagem.

2.- Nota de la traductora: Famosa marca de trenes eléctricos a escala y, por extensión, nombre genérico de esos juguetes en Brasil.