"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 15 de junio de 2023
KATHERINE BISQUET
Año
92
Yo
nací en el mes de diciembre
no en el mes ni en la ciudad del desencanto
porque mi madre aguantó sus intestinos
y los botó allá por el centro
dispusieron
los oráculos mi cuerpo
donde mismo había creído mi madre
para ver si este destino rígido sucumbiría
a la desolación de sus ancestros
pero yo nací en el mes de diciembre
qué tengo que ver yo con lo inconcluso.
De: “Uranio
empobrecido”
STAMATIS POLENAKIS
El
poeta en el cincuentenario
Me
gusta recordar en ocasiones las frases que en otros tiempos dijeron algunos.
Por eso diré hoy que My
fiftieth year had come and gone. Ya estamos cansados
de la espera del Mesías, de todas las vanas mitologías y las visiones.
Dios y hombre se han cegado hoy el uno al otro o a más tardar lo harán mañana,
se romperán
con fragor todos los hilos terrenales. De la poesía no espero otra recompensa
que el rayo que me destruirá.
Versión
de Natalia Moreleón
SARA BORJAS
Cosas
ausentes como si presentes
Atraviesa
mi hermano
la puerta verde para visitarme.
Mi
hermano sirve un vaso
de agua para que me lo tome.
Esta
es una historia de amor.
El ambiente es doméstico.
Hacemos
de comer. Casi podría
tocar la mano de mi hermano
con
ternura. Sus brazos
me protegen la cara del desastre
como
ángeles sofisticados. Sabe
que no es en serio todo lo que digo.
Paseamos
las debilidades de ambos
con la misma correa centelleante. Las cosas ausentes
nunca
se van porque no llegan nunca.
Siento sobre mis ojos las manos de mi hermano
como
si fuesen pan. El vino en mi garganta
retrocede a la vid.
Mi
hermano llega aquí y atraviesa
esta historia de amor
que
se hizo religiosa. Sus pisadas
cubren mi rostro como aquella arena
en
un poema en que Jesús camina
junto a alguien que duda.
Versión
de Hernán Bravo Varela
FABIO PUSTERLA
Escuela para ricos
Son
berlinas deportivas y negras suv
que cruzan altas verjas y más allá descargan
a los pobres hijos de los ricos en la escuela privada.
Los cuidará tutelarmente detrás de las redes y enseñas
la escuela hasta la tarde, y volverán
al crepúsculo los padres y su flotilla
tenazmente justificada a lo largo del día,
cromado por cromado, inversión
tras inversión en ausencia de obstáculos.
En
los recreos, los hijos
corren afuera a fumar nerviosos a gritar alguna cosa
o se quedan callados contra una pared.
No pelean casi nunca, no manifiestan
pena o intereses particulares por los efectos y las causas.
Se
entrenan para llegar a ser como los padres, como las madres.
De: “No la perla”
Versión
de Pablo Ingberg
VANIA VÁLKOVA
Nada-3
Nada
te devolverá tu ser.
Construye nuevas relaciones en él.
Soledad, nubes y echarse a correr.
Marzo,
2018
De: “Urban Perfume”
Versión
de Marco Vidal González
MANUEL PARRA AGUILAR
“Mas
primero es lo primero”,
decía Pauline Musters desde los bordes de la infancia.
“Primero es el trabajo y luego el reposar”, insistía,
y parábase a ensayar una vez más;
una y otra y otra vez más.
Yo
tuve mi propio carillón;
lo tocaba mientras The Princess Pauline bailaba sobre un pie.
No hace mucho tiempo atrás viví bajo los puentes de Nueva York
y hoy soy feliz cuando recuerdo ver bailar a The Princess Pauline,
tal como esos abetos movidos por el viento.
“Mas
primero es lo primero”, decía,
y parábase a ensayar su baile sin hacer la digestión del Bitterballen.
Lo
sé, lo sé.
Nuestra
ambición era muy grande y Nueva York entonces era demasiado pequeña.
Lo
sé, lo sé.
Yo
toqué para The Princess Pauline esa noche de 1895,
esa terrible noche cuando The Princess Pauline creyó ver el rostro de Dios bajo
un puente,
pero resultó ser un afiche publicitario de su propio espectáculo.
“Primero
es lo primero”, decía bajo esa muda sonrisa que aún guardo en mi pupila;
“primero es lo primero”, repetía, antes de comenzar su actuación.
Desde
aquellos años a la fecha,
el suelo que ella pisó se halla gastado de tanta acrobacia
y por más que lo intento a mi sombra de amor no la he podido encontrar.
De: “Los
muchachos del Guinness Book”
