Cosas
ausentes como si presentes
Atraviesa
mi hermano
la puerta verde para visitarme.
Mi
hermano sirve un vaso
de agua para que me lo tome.
Esta
es una historia de amor.
El ambiente es doméstico.
Hacemos
de comer. Casi podría
tocar la mano de mi hermano
con
ternura. Sus brazos
me protegen la cara del desastre
como
ángeles sofisticados. Sabe
que no es en serio todo lo que digo.
Paseamos
las debilidades de ambos
con la misma correa centelleante. Las cosas ausentes
nunca
se van porque no llegan nunca.
Siento sobre mis ojos las manos de mi hermano
como
si fuesen pan. El vino en mi garganta
retrocede a la vid.
Mi
hermano llega aquí y atraviesa
esta historia de amor
que
se hizo religiosa. Sus pisadas
cubren mi rostro como aquella arena
en
un poema en que Jesús camina
junto a alguien que duda.
Versión
de Hernán Bravo Varela
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