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jueves, 28 de enero de 2016

SUSANA REYES



  
 
Poesía

  La literatura es siempre una expedición a la verdad.
F. Kafka.



De qué es la vida sino de palabras
Existe el mar porque así lo llamo
y su inmensidad no es más que un sinónimo
de mi miedo.

No vale una palabra
lo que se dice
por decirse

Es ingrato
profanar esa seda
vuelta sayal en tristes manos.
Áspera, incita a suavizarle
las venas gastadas
a venderle el amor
o negarle el odio
que martiriza sus hebras

No vale una palabra
lo que se dice
sin sentirse.

Tiene sabor de alma
la ternura esparcida en los papeles.
Húmeda e ingrávida
roza sus sílabas lúbricas
de ojos incandescentes.

No vale una palabra
lo que se dice
para mentirse.

Limpia la mesa,
las sílabas y las venas,
se sirven inquietas
y proponen que desangre
esta tela, esta alma, este mar.
  

De la serie “Álbum de niñas con abuela”




miércoles, 27 de enero de 2016

SUSANA REYES




Podré por fin...




Podré por fin escapar del silencio
si acaso me permites merodear
los huecos en el espejismo.
Mi mano y mi voz están cansadas
de dibujar en vano los espacios
de saltar suicida las barandas
que me llevan más allá de tus ojos.
Leo tus palabras con un eco desconocido
imagino la voz de tu piel
como un antojo infinito
de abrigarme en tus poros adolescentes.
La habitación llora,
y el sol afuera se derrite impúdico.


martes, 26 de enero de 2016

SUSANA REYES




Historia de los espejos

Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada ahí es tu destino
mas no apresures nunca el viaje
Constantin Cavafys

I
                    Para doña Martha Sutter de Selva


Esperé a Ulises cada tarde
alerta, fiel, con mis aves resueltas.

Me senté en el viejo umbral
a deshojar el horizonte.

Los tejidos ablandados por las lágrimas
se desanudaban solos
en una rutina feliz e incierta

No sé si él supo de abismos,
de oscuridades o silencios,
pero el corazón me guió
cada noche hasta sus pasos.

Me ahogué con él
y mil veces me arrastró el viento
en los desiertos.

Gané el hambre y las fiebres
el nudo en la garganta
al que se ató cada noche
para no saltar al vacío.

Y caminé con él
mas nunca supe que sus pasos
huían de mi Itaca,
que quemó sus naves
en el primer puerto,
que se escondió en los espejos…

Pero él no sabrá de las dimensiones,
que camino con él
que lo veo irse y volver cada noche
en este espejo
que sigo tejiendo.
  


II


Cayó despacio el tejido
y sus hilos mudos y húmedos
se quebraron.

Hubo dolor inexplicable
Un perdón simple               insuficiente
un espejo retratando al sol que era mi cara
y la cara de todas aquellas
que en balde amamantaron los días.


  
III


El pie certero
o la ficha marcada,
la salida del dédalo
hecho de noche y llanto.
La llave sin el listón cambiado,
el ladrillo falso, la máscara
la alfombra, el sortilegio,
el pasadizo de hueso y polvo
el acertijo, el espejo…
la sangre fría o las venas de piedra
Dámelos
porque duele el alma y
muere un poco en cada intento.


IV

                                    Para llenar un hueco
                         inserta en él la cosa misma
                            que lo causó.  Pon otra:
                    se verá más vacío.  No se puede
                         rellenar un abismo
                      con aire.
                                              Emily Dickinson


Era de agua,
de esa agua robada a los lagos profundos.
Era de mareas su estirpe
y jugaba siempre a romper con sus palabras de espuma
el corazón de piedra que era un desconocido
hasta ese entonces.

Con espuma de oro
hizo brillarlo
y latió al vaivén de sus olas de fuego.

Nada se sabe de aquel que un día
se llevó ese corazón de piedra,
sólo el vacío donde anidan viejas olas
queda como testigo húmedo
de lo que ahí cupo.

No hubo leyenda que contara de ese fuego
no hubo voz para alimentar un eco
en las gaviotas errantes.
Los dioses le negaron algún don
algún mal presagio, siquiera…

Hoy se presume vagabundo,
piedra de fuego errante
en un mar hecho de aquella agua.


 V

 “Inútil repetirme que el recuerdo
de ayer y un sueño son la misma cosa.”
Jorge Luis Borges



El mar es el llanto de la Luna,
y su esencia
duerme en el ojo de un prístino huracán
que despliega su brillo.

El vigía interior aguarda en el centro
con su furia de piedras antiguas.
Su ojo vela el alma presa de esta dimensión.

La vida es una danza con el infinito
en pasos monótonos.
Una voz sorda busca los acordes
de un pasado que en los sentidos se borró.

También el amor sabe a lágrima,
y huelo su aroma que me incendia.
He probado la luz y
la tierra me llenó de sus colores.
Mis ojos sólo saben de la claridad,
de la noche,
pero he escuchado el llanto
de su entraña
y me he bañado con lágrimas de Luna.

Él esperó mis pasos.
No tuvo miedo de la mujer que sabía a Luna
y tenía un mar como reflejo,
se dejó amar en un  silencio de olas.
Ahora lleva mi señal y sabe a lágrima su esencia.


jueves, 21 de enero de 2016

SUSANA REYES




Camino de Santiago



Quizá volví tantas veces a tus fuertes
y lloré el desencanto de los pasos
que dibujé descalza
Quizá hoy mis venas no comprenden
la razón de desangrarse
la muralla, la calzada, el alcázar
el perfil de tantas vidas marchando dentro.

Tal vez no deba cruzarte de nuevo
o llevarme esta vez la historia a medias
o dejar esta piedra en su origen
y no buscar la cruz que me avasalla o avasallo.

Olvidé quién soy en esta tierra
y mis  pies son cómplices de la búsqueda.
Antes de llegar hube perdido
la paciencia, la humildad, la sencillez.
Aquí aprendí que los caminos
retroceden,
que para saber andarlos
hay que desprender la memoria y las cicatrices del cuerpo
dejar libre el alma
ella sabrá ordenar y recordar.



miércoles, 20 de enero de 2016

SUSANA REYES




Ulises



Nadie te enseña a volver
te quedas ahí
esperando una corriente que te lleve
sin saber a qué playa
y regresas a otra orilla
que te cobija y alimenta
y olvidas el camino
en el sueño que no vuelve
eco impreciso en tu latido
eco triste
ajeno ya
imposible
sin nombre
No se sabe volver
a donde nunca se ha ido





viernes, 15 de enero de 2016

SUSANA REYES




Podés dejar todo



Podés dejar todo
pero llevate la memoria
para que el escándalo de sol
me encuentre en total transparencia
y no deba contar a nadie del pasado,
así me evito la tentación
de recordarte y llorar
porque no cabrás en mi transparencia
y no sabré más
de cataplasmas para el dolor de alma

La memoria es la única
maleta frágil
que no puede sufrir registros
en los aeropuertos o estaciones.

Quizá valga la pena que la lleves
tal cual
ingrávida en las bolsas,
lo demás puede quedarse
pues sin vos perderá la trascendencia
serán objetos
objetos sin nombre, sin pasado, sin olor
que me obligue a sentir, guardar
o alterar lo que quede de tu ausencia.
     



jueves, 14 de enero de 2016

SUSANA REYES




Ítaca



Detrás de su huella se borró el camino.

Lejos de sus ojos,
la Ítaca olvidada
floreció de una eternidad transparente
su dimensión
ahora es otra
quizá la mentira crea la felicidad.

Ulises sigue vagando triste
No saben nada los caminos
de aquel que borró su huella.
Ítaca no lo recuerda
ya no tiene su aroma en las laderas
ya no florece de amor para sus ojos.

Dicen que después de sus batallas
lloraba por aquella casa 
hoy escondida en sus pupilas

El camino incierto y pobre
frente a su grandeza
le hizo olvidarla.
En otras aldeas de espejo dejó su estirpe.
Los pasos rotos
no sangran lejos de los espinos
ni añoran ya los otros pasos.






sábado, 9 de enero de 2016

SUSANA REYES






Por qué no jugamos...



Por qué no jugamos de nuevo
a los gatos enamorados,
aquellos que cruzan tu calle
en las noches de luna
y se pierden en los inviernos
de los tejados solitarios.

Por qué no jugamos
a recorrernos los accidentes
con los ojos abiertos
y con la luna llena
alborotándonos la soledad



viernes, 8 de enero de 2016

SUSANA REYES




Me duele tu nombre


Me duele tu nombre
y los pájaros de la tarde
lo recuerdan como al mejor de los lamentos 
   
No sé cuando aprendieron a cantarlo
si son los mismos que cada tarde
quiebran la mudez de los parques.
     
Camino y las calles saben a tus ojos
a esa ausencia interminable
que he inventado.
no tengo excusa para llorar,
ni siquiera una razón pactada
para exigir tu regreso.
     
Marcharse es borrar la historia
que la piel ha grabado
sin permiso y sin miseria
sin motivo aparente
como llamas de hielo
perforando la risa o la mueca
que mi boca remeda.
     
El día es la dimensión interminable 
el encuentro, la comunión y la soledad 
al mismo tiempo.
     
Cada amanecer hiere más que el sol
que se marcha por las noches
porque me ofende 
con la esperanza
y yo sólo sé mojar estas hojas
que el día seca así por así
como retándome a olvidarte.
     


domingo, 3 de enero de 2016

SUSANA REYES




Yo te descubro



Yo te descubro
-hombre-
en cada verso
y he aprendido
a descifrar
tus pasos.

Ellos son las esfinges
yo, Edipo.



sábado, 2 de enero de 2016

SUSANA REYES




La loca



Ella sólo quiso
otorgarle a la vida
el estremecimiento de sus entrañas
liberar de los hombros
los cabellos marchitos
internarse en el cotidiano ardor
de las hojas en el agua.


II

Se liberó de las culpas
desnuda y feliz
regaló su risa
al naranjo de la tarde
no le interesó más
que tenderse sobre las aceras
y respirar la libertad
con sus pupilas.


III

Esa que está ahí
no es ella
esa de cara opaca
y cejas de luna
la niegan porque es sombra
en un país sin sol
o el sol de un país de sombras...
porque sólo sabe
repetir las mismas letras
porque mira a los ojos
y exhibe su cuerpo
porque cree que el cielo de invierno
es un globo hinchado de agua
en el que los niños de las manos
han prometido hincar sus uñas.


De: Postales urbanas