"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
miércoles, 7 de junio de 2023
KURT DE BOODT
Ortografía
con Dick Bruna
‘L |
u | n | a’
para
su fortuna, corta la luna en pedazos
con forma de medialuna. «¡Mmm!», y ahí
los deglute estirando los labios, ¡aaa-
briendo esa horquilla cerrada!, deleite
agridulce vertido en el universo, derrite
órbita en lengua bajo el cielo desnudo.
Seguro
que sabe a más.
«R |
o | s | a»
es
nombre es palabra es cosa
es blanca es roja es rubor color de rosa
es sangre es mejilla es fruto es carne
es abrirse es florecer es dura de roer
es cabeza es hombros es aroma es espina
es rosita es pinchazo es «¡ay!» es suerte
es sino es nudo es nave es vulnerable
es dolencia es gusano es palidez es muerte
no es rosa es rosa no es rosa es…
«¿Y,
pescadorcito pez?
¿Qué hay del pez?»
«¿El pez? El pez dice
‘B |
l | u | b’.»
Versión
de Diego Puls
ANDREA CABEL
los
héroes y los disfraces
“…yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas…”
A.
Pizarnik.
el
aliento no es un río ni un oscuro pecho, es el lugar donde nos reconocen los
espejos, el vértice de la casualidad y el hastío.
sólo
el tiempo es real y existe. sólo el abandono crece y nos sigue hacia la
conocida cerradura de una rosa violenta, hacia la despedida de un rostro muerto
de hambre, oliendo para no sentirse solo.
ya
no extraño la amargura ni el ruido de las palmeras.
no
pienso más en los pisos que rodean el techo de estrellas y los mapas de
invernadero.
no
siento más la caída,
soy un puente que estudia tus ojos, la garúa que flota a través de las
ventanas,
un reino de manzanas, fugitivo y encendido.
DENISSE VEGA FARFÁN
Como
un detective austeriano
nada
entre manos
como
un detective austeriano
persigo un objeto ajeno
que se vuelve propio
soy
yo a quien persiguen
y me río
pensando que soy yo quien persigo
me
personifico
ropavejero
oficinista
escritor de disfuncionales glándulas hepáticas
entrenado para olfatear el miedo
y los graznidos que se ocultan
detrás de las palabras
creo
ver secuencias del verdugo
previo al delito
sorteo estrategias
para sacarle alguna
siquiera
ínfima
verdad
o una mentira contundente
para seguir caminando
por este costado viscosamente inmune
sin sentir ganas de apedrear lunas
y demoler edificios
nada
entre manos
sólo unos informes a medio hacer
formulando preguntas ociosas
que parecen conducentes
detallando los movimientos de mi víctima
cómo masturba sus mal ensayadas seguridades
su forma de palidecer
cuando enciende una pista de Thelonius Monk
y lo disuelve la oscuridad
frente
a frente nuestros edificios
nos separa un saludo antiséptico
e inoficioso
de
tanto convivir con él
me conmueve su soledad
es él quien me vigila a mí
es mi plan el que se supedita
a sus imprecaciones
y me deja una inaccesible pista
marcada en la nuca
me
tienta ir a su habitación
con todos estos papeles
contarle todo lo que he especulado sobre él
y reírnos
como dos cabras
uno en el otro fundidos
en una alarma ciega
esperando todo
menos un final de McCarthy
ha
de abalanzarse sobre mí con un estilete
“mi caso es no tener un caso
soy yo el caso de lo que le hace falta
enunciar a mi voz”
le confesaría
antes de llegar a mi yugular
pero
soy yo quien debe esperar
la señal del delito
la absolución
de mi último informe
ROSA CASARETTO
03:32
PM
Despacio,
Las venas no se deben notar en tu cuerpo.
El piano destartalado,
No es una sensación heroica de tus frustraciones,
Solo notas de ilusión.
La luciérnaga que fumas cada noche.
Tu
perfil bajando aguas,
La caricia inesperada de tristeza.
Sinfonía
de mares que te extrañan.
Dedos que confabulan,
Sin recordar lo automático de esta melodía.
Sabrás
de las transparencias y de la facilidad,
Del cariño tácito de un cuerpo indecente.
09:46
PM
Los
caminos se tornan tuyos,
Dueño malnacido de todo,
Complejidad de estrellas rebeldes,
Amante rojo de la noche.
Yo
conozco
La hiriente incapacidad de odiarte,
La maldición perfecta de la esperanza.
De
rodillas,
Supliqué una excepción.
Escupí tierra para tus pies.
ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO
La
Nieve
sólo
una vez viste la nieve
el blanco de la nieve su fulgor
una
mañana juntos
en el umbral de casa
vino a posarse en las aceras
qué
era ese frío
qué anunciaba
ya
vestías de negro
y apareció la nieve
y te cegó los ojos
(yo
había estado leyendo
entrada ya la noche
al chileno
Nicanor Parra
quien cuenta en un poema
que
el joven Pushkin
poco antes de morir
asesinado
en las afueras de San Petersburgo
nos dejó la semilla
enterrada en lo blanco
de las palabras con las que el poeta
se despedía de la vida
Empieza
a
caer
otro
poco
de
nieve )
enmudeciste
entre
el azul y el blanco de ese día
en la mañana
sólo el negro de tu ropa ahí
en medio de la calle
apenas
si podías inclinarte
para tocar la nieve
desconocías
el secreto
de tanta luz agolpada en tu puerta
no
sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia
eras
feliz
me
tomaste la mano sonriendo
de vuelta a casa
y tu
mirada ardió tan luminosa
que hizo brotar de nuevo la semilla
la sangre
las palabras de Pushkin
cubiertas por la nieve
De: “La
semilla en la nieve”
ÁNGEL ORTUÑO
La
exótica semana de evasión
Nada
tiene en el mundo
la menor importancia,
salvo decirlo así
con
un acento que debe
sus mayores aciertos al primer cine mudo
o
con frases obscenas o blasfemas
mientras se lanza el humo del cigarro sobre las largas botas
de la mujer desnuda que nos mira
como un candado al fondo de una pecera turbia.
Cuando
me conoció yo ya tenía
un reloj
(buena marca)
y había viajado:
no exagero si hablo de mi fama.
Sé
lo que es un avión
MIG-15
aunque el modelo a escala
esté irreconocible
a fuerza de mordidas
y el
problema
de los ruidos nocturnos
pareciera deberse
a costumbres de esclavos
resentidos que nunca aprenderán
a comer sin causar asco
por su avidez y falta de modales
al mecerse,
colonizados
en sus superficies y cavidades
por inimaginables bacterias oportunistas.
Mi
perro y yo, señor, tenemos hambre.
Y podría ser peor.
