"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
sábado, 6 de junio de 2026
VÍCTOR FOWLER
Malecón
Tao
El
movimiento del oleaje
y la oscuridad: diálogo estelar.
la ciudad viva disminuye
Para
ceder (entidad)
a geometría imaginaria.
Sobredimensión.
El agua toca
mis dedos, los sujeta en el balanceo
de dos respiraciones en equilibrio.
¡Me
liberé!
EDITH SITWELL
Campanas
de cristal gris
Campanas
de cristal gris
Se quiebran en cada rama—
El aliento de los cisnes velará
Los aires fríos ahora.
Como altas pagodas
Dos personas avanzan,
Arrastran largas colas
De palabras por la nieve.
Solitarios son ellos
Y solitario yo…
Las nubes, gansos chinos grises,
Se deslizan suaves por el cielo.
ARMANDO CERÓN CASTILLO
Nerval
El
único poeta que ha ido dos veces al infierno.
conectados a cables nerviosos de alto voltaje.
Para
atravesar la línea en el oscuro Aqueronte,
fue recibido plácida y tristemente
por el macabro líder de las sombras,
navegando silenciosa e impasible en un barco
inexorable.
Aquí
se bañó en las Estigias, las Águilas se lo impidieron.
Ningún otro rival o semidiós en la leyenda épica.
En
su último regreso vino con la lira de Orfeo,
y por contrastes de luces y sombras
en el ritual del portador de universos ocultos:
La
venida aullante de las Furias perseguidas
enredada
En cuanto a la memoria, uno de tus pasos cae:
Los pelos de Medusa se retorcieron durante la metamorfosis
de sus alucinaciones y la túnica de Neso
ceñida en el viento de su locura.
Estaba
perdido, lo perdí todo.
Recuperación de Sinalma:
Planteado por visiones infernales,
para leer los secretos de los dioses inconscientes,
Fui estigmatizado y entré en laberintos oníricos
de muchas puertas de entrada, pero sin caminos de regreso
sin salida salvación.
Está
dentro de los bosques magnéticos del verdor.
La poesía vivirá iluminada, pero será prisionera de los fantasmas de sus
sueños.
Si
se sumergió en las profundidades del Caos,
resucitado en las cimas de la Armonía, y allí,
en la estrella dorada de gloria, fue abrazado y coronado
en los pliegues del equipamiento polihimno.
Alas
sobre las alas de Pegaso,
dominó los espacios de la lírica.
En Granadas florecidas de música
si revelan luces cósmicas…
Y
moldeó a “Las Quimeras” en medallones de Misterio
y diamantes armoniosos rodeados de plena belleza.
En
cada palabra de silencio en la mira lo señalé
como extraño; y se sintió más ajeno y ausente,
en la escala de la retórica y los gestos circundantes.
Un
Maestro hierofante orientó las esferas del artista
por triángulos ocultos de templos y columnas,
firmado por símbolos y jeroglíficos.
En
estas canciones aromas la dulce rosa del principio.
En columnas de vértigo navegó trashumantemente.
Territorios anduvo y desanduvo, tangibles, intangibles,
psíquico, ultrametafísico, para satisfacer el propio destino.
En
otras dimensiones de visiones de misiones titánicas.
encontró el paraíso del Edén,
redescubrió el jardín de las Hespérides,
conquistó la tierra prometética de Dorado,
se bañó en afluentes y sorpresas mágicas
y eso fue triple hechizado.
Pero
mordió el fruto prohibido, perdió las hojas del secreto,
Le dieron un mal trago y le pagaron con terribles expiaciones.
más de sus irrepetibles audacias.
Era
un elegido, pero un expatriado de la tierra,
el cielo y el infierno.
Los volubles y envidiosos dioses de los prometeos.
castigaron en terreno elevado y negaron la victoria
al perdido y único superviviente de la perdida Atlántida.
Las
alucinaciones permanentes del sueño de la víspera,
¡Aurelia!, la visible e invisible dama de pelos de fuego,
el mito geométrico del “cuadrado del círculo”,
el pensamiento en ritmo panteísta enamorado de la eternidad y el infinito
y la zozobra de la vida cotidiana en realidades verticales,
formaron el pentagrama de la pescadilla,
preámbulo y epílogo de su existencia y obra.
Una
noche sofocante de amargura
atrapado en el corazón de un misterioso soneto,
la despedida de un sol oscuro, un estandarte del mismo color que el viento
-el libro es huérfano y la vista de la torre abolida-
y la tragedia de su genio solitario.
¡NERVAL,
otro ángel taciturno despreciado de lo absoluto!
JAIME LIZAMA
Zurita
soñando a Bolaño
Es
indudable que Zurita es un poeta
Que se toma en serio,
Demasiado y estrictamente en serio.
Una seriedad que suele terminar en el drama.
(El drama de quién es quién en la literatura chilena),
Donde el poeta nunca reconocerá
Que el escritor chileno más importante
De las últimas décadas no es precisamente Zurita.
Aunque pudo haber sido perfectamente
Nuestro Antonin Artaud.
Zurita ha de entender que la alusión
A su poética en “Estrella distante”
Tiene como último destino el “Arte Marcial”
O
sea, el problema siempre mayor del mal.
GABRIEL ARTURO CASTRO
Línea
imaginaria
El
carruaje entre dos filas de árboles
ya no aviva el paso hacia el mañana.
La piedra y un trozo de asta calcinada
al caballo le hicieron perder su aplomo,
su vertical cordura, su símbolo discreto,
su línea imaginaria.
Nada
hizo el golpe de la vara gruesa,
ni la espuela asegurada del talón.
¿Cómo
podré disimular la rotura de la rueda,
de su diente y de su espiga?
¿Los
ángeles y los hombres sostendrán
el círculo y el eje?
