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domingo, 5 de noviembre de 2023

MARGARITA LASO

 

 


Puna

 


me detengo en el arenal

 

ha sido un viaje largo

y el camino un témpano

 

para qué el regreso

 

el viento notable no será capturado

                               ni la extensión de la montaña

solo el pedruzco y la aspereza

 

es inhóspito el escarpado del volcán

tan cerca del glaciar                amor mío

cómo he podido soportar esta escarcha en el oído

el tímpano

con sus tambores bramándome en el páramo

cómo he podido

ocultar con mi mano este desierto

y aún este lobo

 

el arenal es colosal y permanente

 

nuestras huellas

desaparecen a la primera ventisca

igual que las pisadas del hielero

 

vivo aquí este frío traslúcido

donde no cabe una pelusa

que cobije la memporia

en la puna hirsuta

un hilván de viculas rojizas y doradas

                              un hilo de hervíboros nerviosos

recuerda nuestros últimos relámpagos

 

grietas inaudibles se encubren en la altura

y así minúsculos tulipanes andinos

 

la puna es un cementerio

y también el fin de un viaje

 

cruje el glaciar

 

la tumba de mi amor

en tus ojos helados

 

 

sábado, 4 de noviembre de 2023

MARGARITA LASO

 


 

 

Herida de verte

 



tú pereces

son finos los linos que te envuelven

 

hojas y pellejos de las biblias

lenguas disecadas por los mares

mares que rezan y regresan

relieves de ángeles adultos

 

tú pereces

pero esas tallas bullen

unos años más

 

            en el tiempo del tiempo

            unos años más

            apenas son un paso silente de tus párpados

 

pero estas tallas cantan

            y aún ascienden en silencio

 

pereces

eres solo tus heridas

y en tus labios entreabiertos

            un espejo tallado en un cristal del saladar

                                                                                una hoja de sal

            la escama de la muerte

 

la talla contiene de la talla el dolor

la luz del taller sobre el discípulo

la huella ceniza y grasa de su mano

las gubias y las yemas astilladas

otra boca entreabierta

 

tú pereces encarnado

pero aquí te tengo

vívido vivido

vivito

herida de verte

hecho de palo

 

 

 

 

viernes, 3 de noviembre de 2023

MARGARITA LASO

 

 

 

Sangre fría

 



I


Es un cajón de 90 x 90 x 90.
En él se exhibe la espléndida pitón.
Carnívora de bronce y estaño.
No oye a su mandíbula elástica quebrantar
los huesos calientes de su comida.

 

Está enroscada sobre su lujuria.
Sorda y satisfecha.
No puede estirarse pero sus anillos de serpentina
helados se tocan como presas.
Espera su merienda.
Por medio de una persiana
un ratón de blanco impecable
ha sido llamado a esta cena.
Será tragado sin que medie de cascabel o crótalo
advertencia alguna.
Sin que una orquesta de metales le despida.
Sin una danza funeraria.

 

El público está atento al momento del asalto.
El ratón merodea con unos saltímetros
esos pasitos que da en la epidermis el escalofrío.
Sus bigotes transparentes pronto temblarán
de una vez para siempre.

 

 

II

 

También yo
como la gorda constrictora
gozaré en la quietud estos banquetes.
Cada vez mis glándulas termo-sensibles me dirán
si has venido a lucir tu miserable gabardina
tu cola aguzada de escalpelo.
Si has venido quizás a llevarte la piel que mudo
o acaso
a mirarte en las placas y escudos de mi cuerpo.

 

¿No ves que tendrías que limar mis escamas?
¿Que arrancarme un colmillo?

 

 

III

 

Ven pues
que toda yo soy brazo que abrasa y destroza.
Y antes de engullirte
sabrás volar
con la sustancia tóxica que traigo en mi saliva.
Sabrás meterte en cintura.
Y engrosarme.

 

Ven
que notarás que soy ciega y siseo.
Que toda yo soy cuello y talle.
Que soy una víbora modesta.

 

Ven ratón que he perdido la línea.
Pero no el apetito.
Y tampoco el veneno.

 

jueves, 2 de noviembre de 2023

MARGARITA LASO

 

 

 

Queden en la lengua mis deseos

 

 

bautista empuña los cabellos de mi nuca
y la cuerda del cuello doblega
fragoroso

 

hidráulica la yugular bombea su cauce
y pasos de pestañas
rozan mis sienes
como veloces pisadas de perdices

 

bucéfalo bramante
los labios despliega
sobre el riel perpendicular de mi columna
cepo de bíceps amenaza quebrarme
las costillas
y cerca de mi boca sus mordiscos
son brevas maduras

 

préndeme
bautista
crótalos vertebrales
bailan descalzos
bajo tu brazalete
y al pozo de mi clavícula
van las moras encarnadas
que sorbes

 

besa la arena sobre la que pondrás
mi espalda
captura del pecho los pistilos
que en tus belfos ampollas
animal de las llamas

 

bautista bárbaro hambriento
al alba caes con mis quejas
me vas a separar
me vas a separar
me vas a separar

 

 

miércoles, 1 de noviembre de 2023

MARGARITA LASO

 

 

 

En el polo los cazadores de pieles acechan a las focas

 

 

en el polo los cazadores de pieles acechan a las focas

recién paridas son despojadas de sus crías
apaleadas las capturan antes de cumplir diez días de vida
antes de perder el primer pelo

 

las de capa blanca nacen sobre témpanos flotantes
desde lejos
sólo pueden distinguirse los discos de carbón de sus ojos negros
de su nariz mojada

 

con la pelusa del hielo de ellas mullida
en los cuentos infantiles se hacen escarpines para nubes
pero este vestido y su tierna pulpa nada duran

 

lobas tubulares
las madres marinas que amamantan
aúllan ante los garrotes pero no huyen

 

así es mi agonía

 


pielero del ártico
hábil en el manejo de las varas
tú permites que sangre
y arrastre el pecho impulsada por mis aletas cortas
por mi largos bramidos

 

al filo de la mole de hielo
apenas quieres la piel del lomo que apaleas

 

en el polo

 

el sol cae como una puerta de hierro
aldaba el mar aldaba el día

 

en el cielo

 

no hay pájaro que sospeche la crueldad del corazón humano

 

 

lunes, 30 de octubre de 2023

MARGARITA LASO

 

  

 

Convento

 


naranja suave ilumina

las mejillas de la virgen del carmen

ella no ve el sol desde el convento

pero

copian la huída de la tarde sus mejillas

–naranja o rosa de castilla– que cabe en el cielo

 

delante del pichincha y aquí en san francisco

la plaza te recuerda

 

como la mano de la virgen leve

 

la voz que te llama

te despide

 

 

viernes, 28 de diciembre de 2018

MARGARITA LASO





un ceibo que cuida el horizonte
tiene menos orgullo
que el que orilla tus piernas

un ceibo en tus piernas africanas
matará mi deseo

la cadera cruje como un cangrejo

un crujido en la tenaza de mis huesos
matará mi deseo

trago de ardienteagua
un ceibo te orilla los crujidos
una huella de hollín
los vellos y tobillos
y una equis que enrosca mi cintura

una equis matará mi deseo


De: “Erosonora”


sábado, 22 de diciembre de 2018

MARGARITA LASO





el arco de carnero de mi lengua no te susurra
tu cabeza alumbrada por los instintos escucha su estela de saliva
en los raudos comandos de nuestro trapecio
esta pelvis es horquilla que leve retiene mi sexo en tu boca
tú eres un bosque de lianas y éste un columpio mortal
al tacto de mis muslos cuando tuyos
los roces de tu anverso y tu reverso parecen iguales como en una rosa
y tu boca
-chimpancé de las arenas
músculo desaforado que agita un coco
descubre agua dentro de él
y lo destripa-
rosa inversa también de tu boca bebo
beso tu carne de ángel ilícito

tú me nombras solo dos veces
margarita margarita
tu voz se desquicia en esta carpa
arde la red de nuestro trapecio
la horquilla vuela

¡sé amar sé amar!
digo

aunque me olvides
sé amar


De: “El trazo de las cobras”


domingo, 16 de diciembre de 2018

MARGARITA LASO





en el polo los cazadores de pieles acechan a las focas
recién paridas son despojadas de sus crías
apaleadas las capturan antes de cumplir diez días de vida
antes de perder el primer pelo

las de capa blanca nacen sobre témpanos flotantes
desde lejos
sólo pueden distinguirse los discos de carbón de sus ojos negros
de su nariz mojada

con la pelusa del hielo de ellas mullida
en los cuentos infantiles se hacen escarpines para nubes
pero este vestido y su tierna pulpa nada duran

lobas tubulares
las madres marinas que amamantan
aúllan ante los garrotes pero no huyen

así es mi agonía


pielero del ártico
hábil en el manejo de las varas
tú permites que sangre
y arrastre el pecho impulsada por mis aletas cortas
por mi largos bramidos

al filo de la mole de hielo
apenas quieres la piel del lomo que apaleas

en el polo

el sol cae como una puerta de hierro
aldaba el mar aldaba el día

en el cielo

no hay pájaro que sospeche la crueldad del corazón humano


De: “El trazo de las cobras”


lunes, 10 de diciembre de 2018

MARGARITA LASO





ven a mi encuentro si te atreves
ven a mi encuentro si te atreves
pa’ bailar conmigo
riñones hay que tener

zamacueca peruana

permito que pases la lengua por el filo de una carta que no me has dirigido

permito que roces con la piel de las ternillas pétalos ajenos
que no los de mi lirio de agua

permito que las rodillas distancies al ritmo de otras danzas
que no las del catre que sostiene mis amores
tolero que te rías porque sé que te sobran mandíbulas
y no me nutren tus huesos pero de ellos haré buenas castañuelas

tolero que te duermas porque sé que sueñas que yo te persigo

tu sudor soporto serpiente que se levanta al paso de otras
tu vello pertinaz porque con él cepillo mis caballos

pero escúchame alicia

¡ay! de una mentira

antes de que juegues conmigo

aunque en mis labios rebote tu negra sangre de drago

guisaré un bistec
alicia

una mentira
y guisaré un bistec con tus riñones


De: “El trazo de las cobras”


martes, 4 de diciembre de 2018

MARGARITA LASO






bautista empuña los cabellos de mi nuca
y la cuerda del cuello doblega
fragoroso

hidráulica la yugular bombea su cauce
y pasos de pestañas
rozan mis sienes
como veloces pisadas de perdices

bucéfalo bramante
los labios despliega
sobre el riel perpendicular de mi columna
cepo de bíceps amenaza quebrarme
las costillas
y cerca de mi boca sus mordiscos
son brevas maduras

préndeme
bautista
crótalos vertebrales
bailan descalzos
bajo tu brazalete
y al pozo de mi clavícula
van las moras encarnadas
que sorbes

besa la arena sobre la que pondrás
mi espalda
captura del pecho los pistilos
que en tus belfos ampollas
animal de las llamas

bautista bárbaro hambriento
al alba caes con mis quejas
me vas a separar
me vas a separar
me vas a separar



De: “Queden en la lengua mis deseos”