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lunes, 13 de octubre de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

  

Y entonces nos encontramos

 

 

A veces la suerte se conjura

y junta a dos desconocidos

que ya se habían esperado

solo sus almas lo sabían

y coincidieron sus caminos

en un encuentro inesperado

nuestro azar hizo lo mismo:

te vi y recobré el sentido

como habiéndonos amado

en otro tiempo, otro destino,

el corazón guardó el cariño

y al posar tus ojos en los míos

en mí ya estabas enredado.


De: “En todos mis universos”

 

 

 

lunes, 29 de septiembre de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

 


 

Ocurrió una madrugada de 1969, cuando la oscuridad aún nos arropaba. El fuego se había presentado sin invitación en nuestra calle y, en cuestión de minutos, logró reducir a cenizas lo que con tanto sacrificio habías construido.

La panadería de tus sueños se convirtió en su sombra. No entendía de dónde sacabas la fuerza para mantenerte impasible, envolviendo a nuestros hijos en tus brazos y recordándome con dulzura que lo más importante estaba a salvo.

Solo durante la noche, cuando nuestros ojos no te alcanzaban, la habitación olía a mar abierto; y en el silencio de las luces apagadas, en la contención de un sueño frágil en tu pecho, te diste permiso para llorar como el niño que alguna vez fuiste.

 

De: “En todos mis universos”

 

 

 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

  

Aprendiste a llorar

 

 

No te asustes, mi niño…

¡es normal que llore el cielo

cuando no ve el sol entre sus nubes!

no temas, mi niño…

¡yo haré guardia al tiempo triste

que ose atormentar tus sueños!

y será un día igual a tantos otros

y mi amor por ti no será menos

pues sucede aquí que yo te quiero

y el amor sucede porque existes.

 

De: “En todos mis universos”

 

viernes, 5 de septiembre de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

 


 

Quizá, en otras circunstancias, la desconocida te advirtió que pretendía ser fugaz desde el principio. Tal vez lo hizo y nunca lo reconociste.

¿Cómo pudiste culparla de una historia que escribiste solo? No tuviste en cuenta tu falta de experiencia ni tu anhelo por sentirte querido. Padecías la ceguera de aquel que busca su mitad antes de tiempo, de quien se conforma con reflejos de una emoción inexistente.

No pudiste escoger a quién querías, ni pudimos escoger cuándo el buen amor vendría a reclamar nos. Ambos, ligeramente ilusos, esperábamos algo un poco más eterno.

 

De: “En todos mis universos”

 

 

sábado, 30 de agosto de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

 


 

Ocurrió una madrugada de 1969, cuando la oscuridad aún nos arropaba. El fuego se había presentado sin invitación en nuestra calle y, en cuestión de minutos, logró reducir a cenizas lo que con tanto sacrificio habías construido.

La panadería de tus sueños se convirtió en su sombra. No entendía de dónde sacabas la fuerza para mantenerte impasible, envolviendo a nuestros hijos en tus brazos y recordándome con dulzura que lo más importante estaba a salvo.

Solo durante la noche, cuando nuestros ojos no te alcanzaban, la habitación olía a mar abierto; y en el silencio de las luces apagadas, en la contención de un sueño frágil en tu pecho, te diste permiso para llorar como el niño que alguna vez fuiste.

 

De: “En todos mis universos”. 

domingo, 24 de agosto de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

 

 

Creciste demasiado rápido

 

 

He descubierto pequeños defectos
en las esquinas del papel
y del mundo

como que cierro los ojos y te veo
y te extraño de cerca, aunque estás
y es un pequeño defecto
tu ausencia

y tu escasez de repente es mía
y no quiero crecer sin ti
pero ya alcanzo tu altura

y debe ser una pequeña errata
del creador del poema
o de las manos que leen

porque abro los ojos y no te veo
y palpo de cerca y no estás
y no sé cómo salir del sueño
de un hijo que sigue doblando
las esquinas del papel y del mundo

y solo encuentra tu lugar vacío.

  

De: “En todos mis universos”. 

 

 

lunes, 18 de agosto de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

 

 

Y entonces nos encontramos

 

 

A veces la suerte se conjura
y junta a dos desconocidos
que ya se habían esperado

solo sus almas lo sabían
y coincidieron sus caminos
en un encuentro inesperado

nuestro azar hizo lo mismo:
te vi y recobré el sentido
como habiéndonos amado
en otro tiempo, otro destino,

el corazón guardó el cariño
y al posar tus ojos en los míos
en mí ya estabas enredado.

 

De: “En todos mis universos”. 

 

martes, 12 de agosto de 2025

MARIANELA DOS SANTOS

 

  

Aprendiste a llorar

 

 

No te asustes, mi niño…
¡es normal que llore el cielo
cuando no ve el sol entre sus nubes!

no temas, mi niño…
¡yo haré guardia al tiempo triste
que ose atormentar tus sueños!

y será un día igual a tantos otros
y mi amor por ti no será menos

pues sucede aquí que yo te quiero
y el amor sucede porque existes.

  

De: “En todos mis universos”. 

 

 

 

miércoles, 6 de agosto de 2025

MARIANELA DOS SANTOS


 

Quizá, en otras circunstancias, la desconocida te advirtió que pretendía ser fugaz desde el principio. Tal vez lo hizo y nunca lo reconociste.

¿Cómo pudiste culparla de una historia que escribiste solo? No tuviste en cuenta tu falta de experiencia ni tu anhelo por sentirte querido. Padecías la ceguera de aquel que busca su mitad antes de tiempo, de quien se conforma con reflejos de una emoción inexistente.

No pudiste escoger a quién querías, ni pudimos escoger cuándo el buen amor vendría a reclamar nos. Ambos, ligeramente ilusos, esperábamos algo un poco más eterno.

 

De: “En todos mis universos”.