lunes, 27 de febrero de 2023


 

TOMÁS ANDRÉU

 

 

Luz orgánica

  

Escribí, incólume, el nombre de mi país
con la tinta de mis heces,
y toda la luz de esta esperma tirada en el suelo
escribió el nombre de los hijos que no tuve,
que no tengo, que no tendré.

El viento sopla fuerte y hace llorar a mi perro;
yo le lamo las llagas y le guío cuando me sigue.
Hoy el día es triste porque vos no lo podés ver,
pero yo escupo en la tierra que te abraza,
y dibujo en mi frente la inicial de tu existencia,
y, sabia, la brisa le hace reverencia.

Esta congoja que hoy nos une
es la misma que un día fue sueño:
sueño de no estar aquí,
sueño de no pertenecer aquí,
sueño de no tener patria, encierro,
alambrados de sal y vinagre.

Con la tinta de mis heces
escribí, incólume, el nombre de mi país,
ese que me niega y me nombra con sus ácaros.

 

 

NOVICA TADIC

 

  

5

  

En la antesala muchos
zapatos, abrigos,
sombreros, guantes.
Pero la casa está vacía.
Ni un sólo rostro humano
ni una sola mirada.

 

De: “Pequeño catálogo de imágenes”

 

ÍTALO LÓPEZ VALLECILLOS

 

 

 

Tentado por un ángel

  

Leí el texto de las prohibiciones. Y apareciste
de pronto desnuda en el espejo,
llamándome desde una recámara en penumbra.
Sentí que el día era distinto. Me arrastraban vientos
conmovidos. Soles de espuma navegaban a la deriva.
Quise leer de nuevo las escrituras y no pude.
Había roto los pactos de antigua tradición
y tú ya no estabas.
Y tal es ahora el enigma, que no sé si fuiste mía
o si sólo fui tentado por un ángel transparente y puro.

 

Junio 24, 1981.

 

ELISA HUEZO PAREDES

 

  

Mínima oda a la lengua humana

  

¡Oh dócil prisionera dúctil, tierna,
que vibras y te agitas en tu cárcel
de doral y marfiles!
Constante agilidad aún en silencio
hace móvil tu oscilante latido
y tu temblor de llama jubilosa.
Fresca delicia te mantiene alerta, estremecida y vívida,
húmeda, blanda en tu ejercicio aislado.
Ama y Señora. Guardiana del secreto inconfesable.
Sutil y dulce cual remoto fruto…

El más muelle y elástico deleite
anima tu fragilidad tibia de gozosa escarlata.
Instrumento febril, servil o noble de activas mentes;
transmisora inmediata de la idea
que en la razón madura
y áspid letal, viscoso en el instante
de la iracunda afrenta.

Cautiva entre corales y marfiles, llenas el aire,
el ámbito se llena de resonancias puras o nefandas.
En suave lecho púrpura licuas la candidez traslúcida, intangible
de la Hostia Consagrada
arrastrando su albura candorosa
en tus ásperos jugos, hacia complejos túneles, laberintos oscuros.

¡Gloria a ti, excelsa lengua de profetas!
Gloria a ti lengua de juglares y magos:
Los cantos que han rodado por el mundo
necesitaron de ti para esparcirse
en leyendas y notas, en idiomas extraños
y aún sin salir de la caverna pétrea
las voces del lenguaje, tu conmovida palpitabas
oculta y encendida bajo hirsutas pelambres presintiendo
la majestad de la palabra pura,
el diáfano fluir del verbo ileso.
Y el cántico dormido
vibraba en ondulante voz informe.

Mas tu goce era pleno, frutal, brutal al deglutir manjares
de frescas presas, suculentas primicias atrapadas
bañándote en el rico y abundante producto
de la montaña primigenia y densa…
¡Oh prisionera dúctil, tierna!
Grana gozosa y tibia:
eres caricia deliciosa, fulgurante gema
rudimentario beso balbuceante.

Pero es tan singular tu contextura,
el ritmo que te anima y que te mueve
que pareces la sierpe de un paraíso
que solo tú conoces y posees.
Bondad cuando recibes
con humilde ansiedad el alimento
para nutrir la mísera criatura
que imperiosa demanda su imprescindible cuota.
Llama que lame con frescor del fruto
el fruto que le ofrece su frescura.
Velero alado que hacia el aire vuela:
si “las palabras se las lleva el viento”
tú las retienes vivas, presas, sueltas
regando de milagro el universo.

Gloria a ti, excelsa lengua de profetas,
de poetas, Apóstoles y sabios;
la mesurada y parca del filósofo
y la locuaz y pertinaz y necia
del mendigo de Tormes
proliferada en múltiples discípulos.

Mas…digna de piedad la acongojada
que se engaña eufórica esparciendo el temible veneno
la execrable que silba murmurando,
la que difama y miente…
reflejo es de un espíritu monstruoso
que ha trocado su llanto en inmunda saliva.

Pero a ti, órgano melodioso y sibarita,
rubí sedoso, absuelto y exculpado,
inofensivo esclavo servicial y radiante
de la mente que incuba la semilla, mala o buena
siendo inocente tú, ajena a quien te rige:
A ti lanzo mi canto, salva o salmo
gozosa encarcelada sin barreras, cautiva soberana,
madre inicial inaugural y plena
del humano lenguaje del Espíritu.

 

RENÉ E. RODAS

 

 

Mayo


Abres las piernas al cielo y en tus muslos
cabalga el ácido demonio de los sueños.
Conmovidas las estrellas detienen la noche
para mirar su reflejo en el fulgor de tu pubis.

 

De: “La balada de Lisa Island”

 

PEDRO LASTRA

 

 


Ofrenda musical

  

Tú eres aquel bosque en primavera
tan hermoso de ver y de sentir,
eres muchos caminos dibujados
finamente en la niebla,
cambiantes, sigilosos,
que anuncian de hora en hora un distinto destino.

  

De: “Poesía completa”