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miércoles, 30 de noviembre de 2022

MARGARITO CUÉLLAR

 

  

La Habana (1996)

a Marco Antonio Campos

 

 

Ciudades cuidadosamente dobladas.
Soldados en ajeno territorio.
Cubiertas de volcanes o de nubes
de mujeres y estrellas, de nieve y alquitrán.
Tristes como un panfleto.
Alegres como la falda de una muchacha
abordando un avión.

 

De: “Para formar un río”

 

 

 

 

martes, 29 de noviembre de 2022

MARGARITO CUÉLLAR

 

 

El día en que me llamaron a la guerra


Poeta, por ser claro no se es mejor poeta.
Por oscuro, poeta –no lo olvides-, tampoco.
Rafael Alberti

 


Las calles resplandecen
el cielo se desgaja sobre las casas y los autos.
En las copas de los árboles saltan con orgullo los hijos de la luz.
Camino sobre el cielo, la nieve responde a mis pies que se hunden como si pisara flores.

En la sala de espera de mis sueños
veo pasar el amor como un ángel malévolo y sonriente;
hecho de pensamientos y de lumbre, de vértigo animal, hecho de nieve.
“Bienvenido al cielo”, canta.
La vigilia cae en pequeños copos en nombre del invierno.


Diciembre 5/2002
Washington, D.C.

 

De: “Para formar un río”

 

lunes, 28 de noviembre de 2022

MARGARITO CUÉLLAR

 

 

Invierno en Arlington

 

 

Si ella estuviera aquí
la nieve sería menos densa
y las calles respirarían su piel.

Cuando ella va conmigo
las hojas del invierno
nos vigilan
y en su mirada
la ciudad resplandece.

Si ella viviera
mi corazón sería un concierto
o un baile de pájaros.
Si desafiara los cielos
y marchara junto a mí
el vapor de la nieve
sería su aliento.

Tú y yo
muñecos de nieve
en las cumbres de Arlington.

Diciembre 25/ 2002

 

De: “Para formar un río”

 

 

domingo, 27 de noviembre de 2022

MARGARITO CUÉLLAR

 

 

Poema para formar un río


a Jotamario de Cali

 


Con la saliva que gastaron mis enemigos
para injuriarme
construí un río
en el que navego por las noches
con sus novias o sus hermanas.

Con las piedras que me lanzaron
construí la casa
en la que vivo como un rey.
Si las pedradas siguen
haré un condominio, lo venderé y seré rico
mientras ellos ejercen su derecho
a patalear de envidia.

Con las balas que me tiraron
construí un árbol de pólvora:
al encenderlo se forma la vía láctea.

Con las palabras que me arrojaron
escribí varios libros.
Cuando se dieron cuenta
que en vez de enemigos
eran mis mejores publicistas
exigieron regalías.

Agotado su almacén
de palabras, balas, piedras
me declararon poeta nacional.

Yo sigo
escribiendo poemas en servilletas,
de chulo por la calles
de una ciudad que ni siquiera es la mía.

Ahora que están muertos
siento que algo me falta.

 

De: “Para formar un río”

 

 

sábado, 26 de noviembre de 2022

MARGARITO CUÉLLAR

 

  

Valija



En ella los días doblados cuidadosamente
como un ramo de adioses arrojados al mar.


De: “Para formar un río”

 

jueves, 26 de julio de 2018

MARGARITO CUÉLLAR





Instrucciones para el uso de los recuerdos

Los restos del pasado se reúnen
como los desperdicios de la playa.
Enrique Lihn



Recíclalos, pásales las llantas de un auto, arrójalos por la ventana de un avión. Ofértalos, instala una fábrica de collares, sazónalos con lágrimas del cielo. Arráncatelos, que se marchen con un poco de piel (corazón o memoria). Que se desangren y mueran en la raya llenos de moscas. Olvídalos, expúlsalos de tu bestiario, desinféctalos, despójalos de su inoportuna melancolía. No te engañes, como las costras, nada de su piel exterior vale la pena. Desrecuérdalos, atígralos y jáulalos. Que vuelvan a nacer en su espiral de nada desde el árbol de las preguntas.




lunes, 2 de julio de 2018

MARGARITO CUÉLLAR





Alimento de los ángeles 

A Galaver



Tienen algo de pájaros, mas sus espíritus delicados repelen el alpiste. Son la especie más rara en la fauna del cielo. Les dejo en el patio algodones húmedos en leche, hostias de sabores, fruta suave. Los ángeles bajan por la noche. A veces los descubro. La música de sus alas. La fruta intacta en su pulpa jugosa. El patio lleno de plumas. Los ángeles comen polvo del paraíso, granos de estrellas, dice mi mujer. Un ángel de mascota muere de hambre o de melancolía. Una lástima con alas. Tal vez esté en camino una nueva generación de ángeles cuyo metabolismo sea menos etéreo. Ángeles que disfruten lo mismo una pierna de vaca que los dientes de un pez. Una vaca que cante. Un pez que ría como si el sueño de la muerte le mostrara un sendero de luces. Lástima. Imposible encontrar polvo del paraíso; las estrellas que caen no llegan a la tierra. Los ángeles serían sin duda más felices.


jueves, 28 de diciembre de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




El gancho



ese garfio confuso que atraviesa el pasillo del camión
y anda por la ciudad cual bulto que no alcanzó a nacer
sostiene en sus instintos la esperanza
existe porque el azar encuentra la forma de ganarse la vida
sostenga en su artificio de metal
el traje para el novio de una pariente rica
o una bolsa de chicles
su biografía conserva un motivo de asombro
pero no ilusionarse
los ganchos de los pobres son muñones del diablo
su oficio es el barullo de los cines
pasillos con olor a nicotina
cárceles atestadas de borrachos
ese gancho
se resiste a morir de oxidación
la rama que sostiene su renga humanidad
creyó un día florecer
a la salud de cinco dedos felices
pero no
seca como una mariposa o un colibrí en un frasco de alcohol
su destino
es arrastrar el aliento de su mantenedor
desde el filo único de su mano



viernes, 22 de diciembre de 2017

MARGARITO CUÉLLAR



  
Ama el suicida

El más bello regalo de la vida
es la libertad que nos permite abandonarla a nuestra hora…
Andrè Breton



Hermanos míos, yo celebro el disparo porque es la condición de volver a la tierra
como pájaro al que se le termina el horizonte.
¡Cuánta tristeza ondula
la soga sobre el cuello del ahorcado!
Qué le importa al suicida despedirse;
no le acerquen pluma y papel ni la voz de una lámpara:
ama el suicida la hoja de afeitar en el paso civil de las venas cortadas;
ha elegido el abismo para su salvación,
su faro es altamar y la imagen del muerto,
su barca es impulsada por diez guerreros mancos.
Suicidarse es practicar el rito más hermoso del mundo:
adiós vena astillada, cabellera en reposo,
frasco de pastillas, adiós, adiós. Primera plana del diario de la tarde,
jauría de curiosos en los apartamentos,
antiguas ganas de bailar sin otra compañía que el roce de la noche, adiós, adiós.



sábado, 16 de diciembre de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




Cardumen



Celebremos
ahora que el día pierde su camisa de luces
y una estela amarilla de gaviotas
es el signo vital de su presencia.
Es tiempo de extraviarse
en la selva de los nombres:
marísima, babel, limantia, sulamita.
Celebrar del verano la llama y sus muchachas,
sus hermosas muchachas
a la medida de nuestro corazón.
A sumergirnos en el río del amor,
si alguien sale vivo que lo cante.
El que canta celebra.
El que celebra sana las heridas del mundo con astillas de luz.




domingo, 10 de diciembre de 2017

MARGARITO CUÉLLAR


  

Poema para formar un río

Donde rujan los leones su ira.
Juan Manuel Roca



Con la saliva que gastan mis enemigos
para injuriarme
construyo un río
en el que navego por las noches
con sus novias o sus hermanas.

Con las piedras que me lanzan
construyo la casa
en la que vivo como un rey.
Si las pedradas siguen
haré un condominio, lo venderé y seré rico
mientras ellos ejercen su derecho
a patalear de envidia.

Con las balas que me disparan
construyo un árbol de pólvora:
al encenderlo se forma la vía láctea.

Con las palabras que me arrojan
escribo mis libros;
si se dan cuenta
que en vez de enemigos
son mis mejores publicistas
exigirán regalías.

Agotado su almacén
de palabras, balas, piedras
me declaran poeta nacional.

Yo vivo
escribiendo poemas en servilletas
de chulo por la calles
de una ciudad que ni siquiera es mía.

Cuando mueran
sentiré que algo me falta.
                                                                        A Jotamario de Cali



lunes, 4 de diciembre de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




Bibliotecas



Mi biblioteca no contiene libros, contiene saltos de agua
Risas océanos donde respira el mar,
heridas luminosas que se quiebran, líquida forma de interpretar el mundo.

Mi biblioteca no tiene enciclopedias
sólo nombres de países remotos
Ninguna Parte, Babel, Aucarimántima.

En mi biblioteca no hay diccionarios
sólo libros en blanco ilustrados por preguntas.

No hay en mi biblioteca joyas de la tipografía
y sí computadoras que piensan por nosotros.
Si buscan a Dante hallarán una hoguera.
Si aspiran a un Borges se apagarán las luces
y un laberinto lleva al jardín de los senderos que se bifurcan.
No se lamenten si los pisan cuando busquen en la K de Kafka.

En vez de las obras completas de Eliot
un nintendo Wii:
Nietszche y su Hermana se Divierten.
El Doctor Freud en el Diván de los Insomnes.

En mi biblioteca Frankistein toma sangre de soya
y el Marqués de Sade, arrodillado ante el amor
pide perdón por vivir la época equivocada.

En mi biblioteca no hay libros, sólo contenedores de sueños,
manuscritos sobre barras de hielo, obras selectas del fuego,
antologías del aire.


martes, 30 de mayo de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




Aeropuertos
(Escrito en la solapa de un libro de Lêdo Ivo)



Siempre están lejos, como queriendo despegar
o en pleno vuelo hacia no sé qué tarde.
Quizá escapan del ansia del viajero
y la espera los deja flotando en un banco de nubes.
Busco en el mapa de mi vida aunque sea una bitácora de vuelo,
pero los aeropuertos están lejos
allá donde los vientos, donde el sol.



miércoles, 24 de mayo de 2017

MARGARITO CUÉLLAR



 
Poética de la silla



Espalda y silla se parecen
quizá fueron parientes algún día.
Una noche, es posible
la silla veló el sueño de mi espalda.
Una mañana antigua corrimos en seis pies
por los parques del mundo,
unas horas quizá fuimos felices
en el idioma del relámpago.


jueves, 18 de mayo de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




Papeles
(Versos encontrado en una página de Wilkipedia)



No sabemos qué guardan
si algo decían son ahora invisibles.
Quizá atestiguan un enlace
el nacimiento de un hijo
la desaparición de una ciudad,
de otro modo no estarían aquí:
mudos testigos de una historia
abolida hace siglos.
Sus letras, devoradas por la aridez
se han ido, alguien las robó
o fueron borradas para olvidar
las faltas ortográficas del tiempo.
Imposible saber qué nombran
qué notifican, de qué advierten.
La verdad que un día fueron
carece de valor en una patria
en la que todo, ¡dije todo!
hay que nombrar de nuevo.




viernes, 12 de mayo de 2017

MARGARITO CUÉLLAR




Trenes
(Manuscrito en un cuaderno de Eugenio Montejo)



Los que se fueron volverán
con nuevo cargamento de durmientes.
Alguien los vio en el baldío de un sueño
en un país al que el futuro había llegado;
parecían rascacielos
animales gigantes, montañas de cantera.
Puntuales trazan en la tensión del hierro
caligrafías sonoras.
Si alguien piensa morir antes de tiempo
espere un poco, vuelven los trenes
a estremecer la tierra con su canto.



sábado, 6 de mayo de 2017

MARGARITO CUÉLLAR


  

La noche y yo
(Poema extraviado en un libro de Jorge Luis Borges)



Entre los griegos la noche tenía cuatro velas
Vespere, Media Noche, Canto del Gallo
Custodia Matutina.
Para dormir y hacer que las estrellas
crezcan ebrias de cielo en otras latitudes
yo prefiero los días.
Porque es débil la noche y poco clara
en la forma de expresar sus ideas
no caben en su nombre tantos sueños.
Para cumplir la tarea que encomiendan los dioses
el sino luminoso de los días.



viernes, 6 de noviembre de 2015

MARGARITO CUÉLLAR



  
Vida y muerte en sentido contrario por el mismo sendero



Pregunto si a la muerte la persigue la sombra
del sol como a nosotros;
si se refleja en el fondo del agua
como la luna y yo
y si la espalda se le dobla
con lo que lleva a cuestas.

La vida de los muertos pesa el doble
dicen los que regresan
y marchan silenciosos por los ríos del mundo
temerosos de que alguien los descubra.

Pregunto si la muerte se enamora
de su diaria tarea de reciclar las cosas
o si actúa las páginas de un guión
escrito en celdas de las que nadie escapa.
Si no distingue luz de oscuridad
si la diferencia entre mirada y cielo
es cuestión de semántica
será que guerra y paraíso
brotan del árbol de lo mismo.

Vida y muerte en sentido contrario
por el mismo sendero.


Marzo 08 de 2014



viernes, 30 de octubre de 2015

MARGARITO CUÉLLAR




Interpretación del silencio (2)



Si tomas mi mano, besas mi vientre
y navegas ligeramente a mis piernas aquí estaré.
Si no te asustan las cicatrices de mi piel,
amargas flores abiertas en noches en las que los ladrones
se llevaron árboles, plazas, el país entero,
si hay tiempo para caminar en las ruinas
y no te espanta que en vez de piel tersa
encuentres anatemas,
si no te extraña que camine con dificultad
a causa del tormento al que fui sometida
para delatar a mi padre,
sigo aquí, en un campo al que apenas llega el sol,
sobre un baldío que desconoce la palabra lluvia.
Probablemente mi voz pierda suavidad
y te suenen bruscas mis cadenas:
fui sometida a duros castigos
para que confesara los delitos de un padre.
Eran tiempos en que la muerte hablaba otros idiomas
y el silencio crecía en las grietas
como pequeñas flores de papel.


Marzo 09 de 2014


sábado, 24 de octubre de 2015

MARGARITO CUÉLLAR



  
Interpretación del silencio (4)



La tumba del fondo, cubierta por la hierba
y a punto de ser ocupada por muertos más actuales,
es la memoria.
Alguna vez fue guía de la tribu
hoy cae a pedazos como olvido mal puesto
o tradición echada a perder.
Nada recuerda. De sus despojos caen el blanco y el negro,
filmes sin registro de su paso por la civilización.
Silencio, el nuevo dios aclamado por todos.


Marzo 04 de 2014