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sábado, 8 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 

  

 

El pecho

 

Aquí cesa el clamor; ya nada canta.
Aquí el silencio su contorno imprime.
Sólo el pecho, nevado y tan sublime,
de pie puede servir a la garganta.

Ya, como con las albas, se levanta,
o, como con las tardes, se deprime;
su femenino día nos encanta;
con su esplendor de oscuridad redime.

El ritmo de lo humano él lo condensa,
cofre es de aquello que la mente piensa,
donde la eternidad se guarda breve.

Si el corazón se ofrece en esa altura,
respire en esa cima la ternura,
mitíguese mi ardor sobre esa nieve.

 

 

viernes, 7 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 


 

Esta tierra

 

No me busques en los montes
por altos que sean,
ni me busques en el mar
por grande que te parezca.
Búscame aquí, en esta tierra
llana, con puente y pinar,
con almena y agua lenta,
donde se escucha volar
aunque el sonido se pierda…

 

 

jueves, 6 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 

 

 

Transmutación

 

Escarcha tuya
brasa
de pronto
siento
que me ha besado
tu muerte
soy
relámpago

 

miércoles, 5 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 

 

 

Sima de amor

 

Resbalando por esta sima umbrosa,
yendo sin freno el pie tras la mirada,
la mano tanteando en piedra helada,
y presa la mirada en lumbre hermosa,

por esta sima voy. ¿Qué luz undosa
de antorchas te me muestra, mi ignorada?
¡Oh inofensiva unión y peligrosa
la de la llama a la pupila atada!

Todo al revés se ve, y a la deriva,
por esta oscuridad que luz trasciende
donde el misterio del amor estriba.

Y si la muerte siento que en mí prende,
también me gozo al verla ardiendo viva
si los caminos de tu alma enciende.

 

martes, 4 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 


 

Lenguaje

  

¿Dónde está la voz del aire?
Tú la escuchas. Es silencio.
Sus palabras son las nubes,
la luz y el viento sus verbos.

 

lunes, 3 de abril de 2023

FRANCISCO PINO

 

 

 

Las cejas

  

¿Quién ha escrito en tu frente esas leales
frases tan misteriosas, tan oscuras?
Fronteras para el nácar, nervaduras
de ónice en unos cielos aurorales.

¿Qué dicen, qué dirán esas geniales
de dos noches curvadas miniaturas?
Palabras bien trazadas, bien seguras
como dos de azabache arcos triunfales.

¿Firmas son o son sombras o son rejas?
Sólo sé que un dios niño entre esas cejas
se debate en prisión, ¡rejas morunas!

¿Qué firman? ¿Qué sombrean? ¿Qué aprisionan?
iQué importa! ¡Para el cielo que coronan,
blanco y verde, ellas son dos negras lunas!

 

 

sábado, 8 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO

  


El silencio



El silencio, ¿un mutismo?
¿Musita el horizonte
o tu propio interior?

Griterío ese árbol
de la caoba, ¿harina
o tu propio interior?

Lo salvaje, ¿esos tigres
en oasis? ¿dormidos?
¿o tu propio interior?

Te escuchas... ¡tan lejano!...
¿eres tú lejanía
o tu propio interior?


viernes, 7 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO


  

El mendigo



Algo se muestra claro, nítido: Pedir.
He de pedir.
Aprenderé a pedir.
Mi oración arrancará de Dios mi persona.
Mi figura será revelada por mi oración.
Sin que las figuras del retablo colaborasen para salir al alba, ¿salieron al alba?
Como las figuras salí.
Del mismo modo que las figuras que trabajó otra mano y dibujó la luz, yo salí sin mí a mí.
Solamente en la oración trabajo mi persona y fraguo mi figura.
El mendigo soy. Sólo soy cuando extiendo mi mano a tu dádiva.
Como el mendigo, mi tarea es pedir.
Pediré habitar en la casa de Yavé todos los días de mi vida.




miércoles, 5 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO




Perdido



No sé de dónde venía,
ni nada me sostenía.
En sólo huir me entendía.

¿De un orto que no era un orto,
yo,
remoto?

¿De una tierra, mas sin tierra,
yo,
una estela?

¿Aguilucho, mas sin nido,
yo,
perdido?


No sé de dónde venía,
ni nada me sostenía.
En sólo huir me entendía.

martes, 4 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO




Erratas fundamentales


Méquina dalicada
máquina delicada
lo infernal celestial
el arúspice el nilo

de donde viene todo
adonde corre todo
el error el milagro
la espuma esa simiente

Justamente lo justo
la poesía siembra
cien mil niños un viejo
Sal la sal esa gracia


¡Dos erratas! ¿Edén?

lunes, 3 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO




El paseo con mi hijo



Porque
nunca más sentiré este pasado próximo
del paseo que tú y yo, hijo, por los pinos
acabamos de dar en la tarde de marzo
hundidos en la esencia del tomillo
y en el níscalo que crecen a la sombra dae los troncos robustos
me he venido a escribir.

Porque
se irá por el olvido, queriéndolo, esta dicha
que todavía siento de haber ido contigo,
viviendo entre los pinos, y en él perecerá
ella que sólo fuera de voz y de latidos
cima leve, levísima, más con fuerza sublime
me he venido a escribir.


Porque
si más fuerte que piedra pudo entonces alzar
lo más grande, la dicha de coincidir, difícil,
en el tiempo y en la sangre y el sitio, ese paseo
que dimos y ahora erige sólo ya a aquel suceso
de paz, como a otra paz, de desdén otro templo
mehe venido a escribir esta extrañeza, hijo.

sábado, 1 de marzo de 2014

FRANCISCO PINO



A la deriva



Flotar;
no se tiene la sensación de flotar.
Pero cuando recordamos fluidamente,
pero cuando no recordamos fluidamente;
en las horas en que dormidos;
allá, a la deriva,
allá, en la calma corriente de un río...
Nuevamente en la ribera, entre los verdes juncos descansa mi corazón.
¿Qué mano le acercará?
¿Qué mano se le acercará?
¿Por donde ha venido mi corazón?

lunes, 11 de junio de 2012

FRANCISCO PINO





La cintura



Cicatriz de los hálitos; censura
como trémulo párpado; un rocío
del insomnio esculpido, tu cintura
de diminutas flores albedrío.

Es, tu cintura, tálamo de un río
exhausto en un suspiro sin holgura
-un gorjeo, una lágrima y un brío-
de minúsculos besos mordedura.

Su corriente me arrastra arrolladora,
nardo angustiado de sedosidades,
donde el pistilo es sol, dedal la aurora.

Son huellas de jilguero sus edades
y en un copo de nieve arde su flora
compuesta de rubor de eternidades.