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martes, 15 de enero de 2013

ANGÉLICA SANTA OLAYA





Insalvable



una puerta cerrada
la saliva del sol que chorrea
entre mis piernas
dos bocas abiertas y lejanas
la sed
nuestra sed
mirándose de reojo
el agua helada en la hielera
lejos
como la distancia
entre una mano y otra
un armario sin abrir
y un verso prestado
abrién-dose
a la sola soledad
de esta duda
que no sabe
si tomar la pluma
y dibujar una puerta
sobre tus labios
o abrir la ventana
y saltar al vacío
con la sed
a cuestas

lunes, 14 de enero de 2013

ANGÉLICA SANTA OLAYA





Periférico



Una cruz de metal
a la orilla del camellón,
rosa plástica sin aroma
aferrada al hierro,
descolorida, sola,
abandonada por el verbo.


Dos morfemas tristes
invocan un recuerdo:
“aquí falleció...”


El iris de caucho impasible
prosigue su carrera
 al calor del pavimento
a las doce del día.

domingo, 13 de enero de 2013

ANGÉLICA SANTA OLAYA





Sustancias



Unir la queja a la del otro
aunque el otro no tenga oídos,                             
sudor ni lágrimas.                                           

Es más fácil lamentarse                                    
y encimar tabiques                                       
que poner la otra mejilla.

De piedra es el Dios,                                               
un hálito apenas el abrazo                                    
y amargo zumo el dolor                                            
que bebe la tierra                                              
cuando los muros                                                   
-polvo de arcilla
convertido en roca-                             
enarbolan la demencia. 

domingo, 28 de octubre de 2012

ANGÉLICA SANTA OLAYA





Sin conservadores



No tengo senos de plástico
ni uso zapatillas de Cenicienta
pero mis pezones florecen
al concéntrico tacto del deseo,

no soy talla cero
pero mi pubis reverdece
ante un cayado
de redondas intenciones

puedo modificar la órbita
de los planetas
a cambio de un orgasmo
con alas de libélula

no necesito un anillo de diamantes
ni una firma que ponga candado
al vuelo de las azules esporas
que germinan en mi vientre

mi sudor no sabe a silicona
ni tiene conservadores
porque la carne con cadenas
termina siempre por oxidarse