miércoles, 16 de agosto de 2023


 

RUPERTA BAUTISTA

 

 


Justicia

 

En mi lozanía pretendí verte algún día,
pero ahora que los años abrazan mi piel,
no te espero ni te pregunto.

¿Existes y tienes acción por ti misma
o eres instauración de los acaudalados?

¿O eres acaso solo la mancha
que camina en los ojos tristes del campesino?

¿O quizá solo la frase en el periódico?

Porque por donde camina
la gente de mi pueblo
te encontré nunca.

 

De: “Me’on ts’ibetik” (Letras humildes)

Versiones del tsotsil al español de la propia autora.

 

ALBERTO NESSI

 

  

 

Las cosas

 

—¿Dónde pones todas las cosas que lees?—
me preguntas después del chaparrón
mientras el cielo se enciende de relámpagos
tardíos. Azul cobalto con ceniza. Estoy sentado
como un indio, espío desde el sillón. ¿Dónde las pongo?
Algunas van a terminar con los estorbos
el primer jueves del mes pasa el camión
y se lleva las falsas alfombras
los sillones deformados, los juguetes rengos.
Algunas se enredan en los cables, otras el viento
se las lleva, las sepulta en la arena.
Quedan las cosas que no dejan en paz
las cosas que cortan, que hieren
las que excavan túneles
las cosas que gorjean y relucen
las cosas vivas
las cosas.


De: “Conversación con el ángel”

Versión de Pablo Ingberg

 

CHUS PATO

 

 

 


“¿Oyes? el ascensor baja”
habló mientras se anudaba las serpientes del cabello

 
en lo rojo más denso de la sangre bailas, es un hombre
baja en el ascensor, lleva un espejo

 
todos los días ella escucha
todos los días él le siega la cabeza

es un acto inútil

desde el escudo de la razón lo desconocido te mira

la verdad es un campo de minas —horada todo cuanto roza— para el lenguaje

*******

“lo desconocido absoluto
ella
está contigo
sus ojos son los tuyos”
habló mientras retiraba un rizo y perfumaba las alitas que le brotaban en la cabeza para mejor verse y bailar en el espejo

 

Versión de Gonzalo Hermo

 

CARIDAD ATENCIO

 

 

 

‘Cuando temes mucho una cosa terminas por provocarla con tu pensamiento’. El fondo del sangrado.​​ Su cabeza de aire. Cuánto se pagó ayer y no me quitaron los hierros esos. Ahí era donde iba desde el principio. Tus ojos, cerrados como colmillos apretados. Viviendo los diques de mi vida quien me arrastra, quien amordaza mi boca.

 

 

JUAN CAMERON

 

  

 

Subway

  

Padre  ​​​​ no leas a Shakespeare

hay estatuas en el Metro  ​​​​ la Pietá

sostiene los huesos del suicida

Esta telenovela no es Hamlet

ni mis somnolientos pasos

tremolan la Venus metropolitana

bajo las venas metropolitanas

 

Padre  ​​​​ es tarde en Chile

la lluvia cruza el mundo como fantasma

la cultura son rieles  ​​​​ los ángeles

tronan las trompetas en los túneles

azules del ocaso  ​​​​ es tarde  ​​​​ es tarde

la inflación ha causado demasiadas bajas​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ /en la tierra de nadie

& yo te lanzo frases

misiles u oraciones después de los ataques

una columna de fantasmas mis palabras

ladridos en ladrillos se deslizan

bajo el neón vernacular

 

Padre  ​​​​ no leas a Shakespeare

alza tus ojos a los ángeles ateridos de tedio

ángeles subterráneos liberados de pájaros​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ /& flores

esperando la daga celestial  ​​​​ la paloma

descendida a la tierra precaria  ​​​​ a la oscura

en el sube & baja de las escaleras mecánicas

 

Padre  ​​​​ en cuál estación

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ en cuál tren

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ dónde?

Las estatuas son ángeles  ​​​​ caminan  ​​​​ salen​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ /de las cloacas  ​​​​ bailan

arriba hay un mundo  ​​​​ dicen

Padre  ​​​​ alza tu vista

súbeme en tus párpados  ​​​​ besa esta frente

Es tarde en Chile

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ es tarde

Quiero ver los días anteriores

quiero la sal del aire alcanzarla

Padre

 ​​ ​​ ​​​​ ya no leas a Shakespeare

es mía la calavera sobre tu mano

& el último tren atraviesa tus ojos.

 

De: “Escrito en Valparaíso”

 

 

VÍCTOR RUIZ

 

 

 

Dhyana 

Un día borré de mi mente todas las nociones.

Abandoné todos los deseos. 

Descarté todas las palabras con las que pensaba 

y me quedé quieto.

Sokei-an Sasaki

 

En el incesante fluir de la vida

 haz una pausa,

los sonidos afuera

son espejos de agua turbia

caóticas ondas que confunden

   los reflejos

 

asumes este instante silencioso

te despojas de las máscaras,

esto​​ eres​​ te​​ dice una voz que no evocas,

conjunción de sílabas 

que revientan en tus oídos

y te llaman con un nombre 

al que no respondes 

 

tomas

 y 

     sueltas 

suaves bocanadas de aire

te abismas​​ 

y nuevamente la voz repite

    esto eres

 

un río de imágenes

se te impone sin llamarlo

“es​​ dukkha” dice el maestro

el doloroso discurso de lo que fue

    es y será 

todo confluye en este intervalo 

en el que te sientas y respiras

y vas dejando apegos persistentes:

 

memoria​​  ​​ ​​ ​​​​ rostros​​  ​​ ​​ ​​​​ deseos​​  ​​​​ ​​ miedos

aparecen y

        desaparecen

 

la voz​​ que repetía​​ esto eres

es ahora una caricia

y no inquieta las aguas de tu mente

te aproximas a la orilla 

ya no hay máscaras

ni reflejos confusos

solo la​​ completa​​ nitidez del vacío

 

aquí comprendes

que nada te define

porque nada eres.