‘Cuando
temes mucho una cosa terminas por provocarla con tu pensamiento’. El fondo del
sangrado. Su cabeza de aire. Cuánto se pagó ayer
y no me quitaron los hierros esos. Ahí era donde iba desde el principio. Tus
ojos, cerrados como colmillos apretados. Viviendo los diques de mi vida quien
me arrastra, quien amordaza mi boca.
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