"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
martes, 28 de abril de 2026
JUAN ÁNGEL ASENSIO
sé
perfectamente que mis poemas
no ganarán el premio cervantes
(ni tan siquiera el nacional)
que con los años han perdido empuje
y atractivo y siempre aparecen en ellos
las tres mismas palabras: dentro, agua, cosas /
comparado con los poetas de mi generación
soy falto de ingenio no hablo del problema
de la vivienda ni de aquella novia
con la que perdí un hijo tampoco del trabajo
o de lo mucho que me cuesta asumir
la condición mortal de mi madre
menos aún del injustificado odio
hacia mi cuerpo y mi recurrente
problema con la fe (es dios una
enfermedad del lenguaje?) /
mi poema lamentablemente es siempre
el mismo poema mi vida lamentablemente
es siempre la misma vida pero
todavía me divierto y soy capaz
de imaginar balcones orientales
artificios de luz cofres encendidos
rocas rojas como fuentes el cadáver
tierno y perfumado de catulo los pliegues
del fuego y los sermones cámaras de lluvia
ungüentos y festines y armaduras
altísimas levaduras y jayanes
todavía me divierto y persigo
los frutos que cuelgan del árbol
inalcanzables
De:
“Antología poética de la especie humana”
FERNANDO VALVERDE
El
llanto
Debajo
de las piedras lloran niños,
han despertado a tiempo para saber del día,
quieren volver al vientre que ya no los refugia.
Nada
pueden decir, apenas tocan
el sabor del pasado y el brillo de las sombras.
Son
mudas sus palabras
igual que un arañazo sobre el vidrio.
Pero
ellos,
exhaustos tras el llanto,
se resignan al sueño debajo de las piedras,
las mismas piedras sordas que guardan el olvido.
De:
“Poesía (1997-2025)”
ITZÍAR LÓPEZ GUIL
Madremar
Vamos,
madre, por todas las tabernas, como
blancas mendigas de la muerte, dejando
entre las mesas la alegría —la alegría del
aire— regalada.
Nuestros
pasos son cada vez más cortos, más
turbias las palabras que nos hunden. Ahí
marcha mi hija, el yugo uncido, con este
viento negro que hoy arrasa.
Pero
tu mano aferra mi antebrazo y vuelve
muro firme nuestros cuerpos: detrás, avanza
libre la pequeña.
Libre,
sobre las mondas del pecado.
Libre, sobre el escombro de la culpa.
No
importa cuánta rabia sople, cuánta
metralla:
contigo somos una, madre, hija.
Como
son mar la arena y las corrientes.
De:
“Un refugio en la espesura”.
RAÚL QUINTO
Teoría
Una
definición: el barro de Verdún
mezclado
con los cuerpos descompuestos
de
los soldados. La textura
del
insomnio.
Un
símbolo: la carta
mojada
cuya tinta se diluye
palabra
tras palabra. Frases dentro
de
otras frases. Idioma
blanco.
Acerco
lentamente
mi boca
a la
tuya y respiro tu silencio.
La
misma densidad,
el
mismo texto.
De:
“Ruido blanco” y la antología “Un idioma siempre al borde de la extinción”.
CARLOS BARRAL ÁLVAREZ
XXX
Ni
sería apenas nada, ni estaría bendecido,
probablemente mis alas se habrían plegado
absurdamente, mi vuelo sería inútil,
como gesto de piedra,
y mis ojos verían cosas apagadas
porque la luz estaría suspensa,
enjaulada en un obscuro espacio,
en un altillo inalcanzable, y las camelias
se habrían manchado de dolor
derrotadas como milicianos pobres,
mientras los dioses soñarían con la jubilación
y mis manos acariciarían un cuerpo equivocado.
Pero
la vida ha sido espléndida; así,
con tus ojos de miel y de almendra
sirvo a las estirpes del futuro y penetro en los rigores del frío
con cautela, pero feliz.
Con
tu vientre he tenido la magia a mi alcance,
hemos traído al mundo, y sin permiso,
dos criaturas de belleza asombrosa, de caudal amplio,
y hemos labrado los campos de su vida,
y seguimos guardando el pan, y la manzana,
sus ruegos, nuestra dicha.
Así
que no me faltes, amor, porque sin ti
apenas sería nada.
De:
“La vida corriendo hermosa hacia los desagües”
