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miércoles, 30 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES



 

Confidencias

 
 

Desde que naciste
ya nos había separado el Destino.
Hijo, resígnate
a tener un padre extranjero en el mundo.
Los años pasan
y aprender el ritmo del día él no aprende.
El egocentrismo lo hiere
y él permanece ante la estatua del Sanchopancismo,
desunido!
Su mirada se vuelca
no para "el dos y dos son cuatro"
sino para la estratosfera que existe en la raíz de todo
hombre.
Su pupila tiene un radio espiritual superior a su rostro,
y es justo que sufras,
hambre, tortura y desnudez aun después de la muerte.
¡Qué sería de ti y de los demás hombres
si así no fuera!

 

martes, 29 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES



 

Río-pueblo

 
 

Alto.
Jocundo!
Pareces una bruma de noche...
El alba siempre te está aguardando porque presiente que te
                                                     entregarás pleno!...

Mejor tálamo jamás pudo soñar la muerte!
Mejor florón de inquietud jamás pudo imaginar la vida!
Mejor espejo de horizontaneidad jamás pudieron anhelar los
                                                        vastos horizontes.

¡Oh río; oh arteria; oh fuente,
que haces posible en el común momento la inalcanzable cima,
que recreas, alzándonos del rudo polvo de que todas las cosas
                                                                 están hechas!

Si abajo, es el amor;
si arriba, son las nubes;
si tu rostro es la más dulce plática del viento!
Tú que has hecho posible que la montaña se desnude,
que se irga el árbol y que la pradera se peine!
Si un pájaro canta su armonía es espíritu
porque tú fecundas de ambrosía el gorgeo.
Corona eres que rodeas a Santiago
y serpiente de eternidad que aseguras el Norte!
Oh, las partidas sin partidas del Atlántico
que palpan a Europa y dejan a la América intacta!
Plumón de ensueño,
gasa de eternidad,
corazón de infinito...
Mis sienes esperan el descanso de tus márgenes
y a mis manos sobre tus ondas no le duele estar prematuramente
                                                                         marchitas!

Río, iba a decir, puerto!
La lluvia cayó sobre la montaña.
Por el Este aparecieron tres astros de rostros minúsculos.
Pero el devenir de la Humanidad estaba parado:
entre la cruz y un alfanje jiraba su mente!


 

 

 

lunes, 28 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES


 

La niña Pola

 

¿Qué será de la niña Pola,
que estaba en el campo,
que su padre figuraba tonta
y echaba a rodar a los vientos de la alborada su risa loca?...

Crepúsculo y alma,
ingenuidad y gloria;
suspirillos de un pecho que no había tenido pesares nunca,
inquietud de unos ojos que habían rondado por la montaña,
tras el arco-iris que los corpúsculos tornasola...

Sobre blanco rojo,
y sobre rosado, moreno.
Brillo como aquel brillo, yo no he encontrado ni en
                                       el diamante ni en el destello;
castidad parecida,
ni en la albahaca ni en el romero,
ni en la petunia, ni en la magnolia, ni en la paciencia;
(el sol de espaldas o el sol de hinojos junto al cerro...)

—Es muy tranquilo; pero me lleva catorce años.
(¡Oh, si supieras, cuántos abismos, cuántos obstáculos,
salvo en la tarde, salvo en el alba, para tenerte junto a
                                                                mi sueño!)

¿Qué será de la niña Pola,
que estaba en el campo,
que su padre figuraba tonta
y echaba a rodar a los vientos de la alborada su risa loca?...

La sangre aborta, y a las miradas que están en éxtasis
no le es posible seguir el curso ya desarbolado de la
                                                                   égloga!...


(1927)

 

 

 

domingo, 27 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES



 

La siesta

 

La negra de los dientes blancos
me ha prometido
darme una cita junto a los naranjos,
a la hora de la umbría,
en el momento que gorgean los pájaros.

Se fue por la avenida de las acacias. Y en tanto
que unas cotorras la empalizada brincan
y ella por el andén se va alejando,
por mi memoria cruza la visión de otro cuadro,
vivido hace unos meses
en el campo.

La quietud y el bochorno
me van amodorrando,
y ya siento en mis brazos su cintura
y en mis labios sus labios;
tiemblan cual uvas sus morados senos;
y como un tronco al cual ya ha herido un rayo
cae su cuerpo por tierra, y en el bosque
los ruidos cesan por un rato.
Y ya desvanecido aquel mal sueño,
con los ojos fijos en el término vago
continúa mi impiedad, indiferente
como si nada hubiera pasado.


(1919)

 

 

 

sábado, 26 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES


 

Melancolía

 
 

Dejaré mis niños.
Partiré del pueblo.
Me roerá la angustia que a los peregrinos
acoge en silencio.

El día que parta,
todos a sus puertas saldrán a verme;
encontraré en mi senda alguna anciana
de las que socorría algunas veces...

Cuando unos pinos cruce
fustigaré mi potro;
y aunque el norte no empañe ni una nube,
mi pañuelo de hilo me llevaré a los ojos.

Al verme las perdices
levantarán el vuelo;
llorará en una palma una tórtola triste,
y tal vez si un can sucio me seguirá a lo lejos...

Por unas semanas y aun meses
me instigará una sombra;
luego... mis cantos en la mañana alegre.
¿Y después?... el olvido y algunas muertas rosas.

 

 

 

viernes, 25 de abril de 2014

DOMINGO MORENO JIMÉNES


 

Desasimiento

 

Era blanca
y me perseguía;
era pálida
y me perseguía;
era casi diáfana
y me perseguía.
Mujer,
¿no sabes que ya yo he olvidado la vida?
Mujer,
¿no sabes que ya yo he trocado mi corazón por un cayado?
Mujer,
¿ignoras que hasta la lumbre de mi sentir se ha
                                    desvenecido?