Mostrando entradas con la etiqueta ELIANA MALDONADO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ELIANA MALDONADO. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de julio de 2018

ELIANA MALDONADO





1996



Las flores silenciosas se mueven
en medio de la noche por el viento,
la casa sola del alma yace vacía,
amada soledad, amada compañía,
presencia extraña en medio de la noche,
sombra lenta entre veloces
mirada profunda en la laguna insomne,
lluvia
lluvia.




domingo, 28 de enero de 2018

ELIANA MALDONADO




Soliloquios



I

Otro día de aeropuertos y lluvia,
otro atardecer bajo el cielo gris,
sobre la tierra difusa.


II

Hay una tundra de ladrillo bajo mis pies,
millones de hombres se ocultan
en pequeños agujeros como hormigas,
cientos de luces se mueven de aquí para allá
en medio de disparatadas conversaciones sobre el
clima,
a pesar de tanta belleza, solo es visible el cemento
y sus heridas.
Dos nubes juguetonas realizan una danza eléctrica
y yo me bamboleo como una mariposa en la
ventisca.
Abajo están los míos,
arriba los ausentes y la mirada sorda de nubes
y obnubiladas estrellas invisibles,
¿Hacia dónde parto ahora que subo
y bajo en el vientre de la cigüeña?
Una estrella brilla, pero no señala ningún rumbo,



lunes, 22 de enero de 2018

ELIANA MALDONADO




La voz



I

A rastras llega el silencio hasta la cama
se desliza entre sábanas claras humedecidas por la
noche,
penetra suavemente en el laberinto del oído hasta
ensordecerlo.
Él pensó que era la mar embravecida,
quizá el aire exhalado de sus pulmones,
tal vez, un rayo de luz que juguetea.
Un silencio tan estruendoso
tenía que venir de alguna parte
o partir hacia algún lugar.
Nunca supo cómo,
simplemente había llegado sigiloso,
para inyectar por sus colmillos huecos,
olvidadas letanías.


II

¿Y si corto las cuerdas,
olvido los nombres
y borro la letra,
existiré aun en medio de esta luz roja,
sobrenatural?





martes, 16 de enero de 2018

ELIANA MALDONADO




Noche de lluvia



La lluvia amenaza con colarse
Entre los cuerpos de la gente,
El frio atraviesa el tejido de punto  de un saco raído,
Un hombre  aligera el hambre con miradas furtivas
Sobre transeúntes desprevenidos,
Alguien tal vez  desee un cigarrillo 
Un dulce o simplemente fuego,
Todo ordenado y numerado en el pequeño cajón
Que noche tras noche  mantiene  su miserable existencia,
Los ojos vidriosos y  lejanos 
Observan el desamparo de mis pasos
Su pupila vacilante se estrella sin misericordia 
Contra el pavimento,
La piel apretada a los huesos
Tiembla y se estremece al compás
De las  ráfagas de viento,
El polvo como un dulce en  la comisura de los  labios
Entorpece  la pregunta
¿y cómo será mañana?


miércoles, 10 de enero de 2018

ELIANA MALDONADO



  
Caracol nocturno



Todas las noches sueño contigo,
recorro lentamente la piel desnuda,
serpenteo entre las  sabanas tibias,
pareciera que tu piel fuera infinita
en la corta extensión de mi cama.

Todas las noches sueño contigo,
existes en el paisaje florido u hostil de mis deseos
apareces y desapareces a mi antojo.

Todas las noches sueño contigo,
pero te confieso,
sin culpa ni remordimiento,
todas las noches abuso de tu cuerpo.


jueves, 4 de enero de 2018

ELIANA MALDONADO




Memoria 2



En ocasiones encontramos
quien alcanza a salirse de su propio cuerpo sin
ventanas.
hay quien logra mutilar la carne y exponer el
alma.
más allá de las horas,
más allá de la imagen y la voz,
el deseo indaga.
En el mundo real esto no existe,
hace falta valor para sacarse de las venas las
palabras.




sábado, 30 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO

  


Ella



Ella huele a sal
a sudor
a deseo

Ella inspira carne
Placer

Ella es simplemente
Un aroma
Un tormento



miércoles, 27 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO




Nauta



Te deslizas en tu barco río abajo
sin mapa, sin rosa de los vientos,
colectando aromas, sabores y colores.
Tu bitácora contiene cada esquina de mi playa,
los cabos y penínsulas,
los puertos y canales.
Vas en busca de las tierras bajas,
observas con cuidado,
atracas en mi puerto,
colocas tus banderas
te inclinas y sonríes.
Sonríes y te quedas.
Marinero.
Marinero de río.
Marinero de selva.
Marinero de mí.





jueves, 21 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO




Cuerpos



Cuerpos de piel marina,
salados, frescos y profundos.
Cuerpos dulces como algodón de azúcar,
ágiles y simples.
Cuerpos cerebro,
autómatas, calculadores.
Cuerpos como obras de arte,
sencillo, para no tocar.
Cuerpos tortuga,
que se protegen, lentos y silentes.
Cuerpos río,
como agua que se escurre,
frescos, briosos.
Cuerpos enfermizos,
yermos, con pústulas.
Cuerpos tornado,
destructivos, lacerantes.
Cuerpos tierra.
amables y gentiles,
vientre y médula.
Cuerpos con piel de cordero,
como lobos ocultos.
Cuerpos voraces, arácnidos,
constrictores, rastreros.
Cuerpos que mudan de piel.
Pieles que se resquebrajan.
Pieles como la mía.





viernes, 15 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO




La otra mujer



Quizá como la mujer de Lot
sea condenada por mirar atrás
la lujuriosa ciudad en llamas,
quizá mi destino sea ser estatua de sal
erosionada por el viento,
quizá sea condenada por mirar,
por mirarte,
tal vez mis ojos adquieran la dureza de la piedra
y mi color oscuro la blancura del mármol,
todo por la voluptuosidad de tus formas,
la lujuria de tu cuerpo,
Sodoma y Gomorra en un cuerpo de hombre,
yo,
la que miro.





sábado, 9 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO




Agua

Agua, no huyas de la sed, detente.
José Gonzalo, Villa Hermosa, Tabasco



Agua no huyas de mi sed,
humedece mi garganta,
hidrata la piel árida,
remueve de mis venas
la sangre seca que en su penoso
cauce se detiene.
Agua, no huyas de mi sed.






domingo, 3 de diciembre de 2017

ELIANA MALDONADO




La manigua

“Ven, acércate más, Muerde mi carne
con tus manos morenas”
Laura Victoria



Tengo la piel muy suave
para que puedas navegar
por los paisajes de mi cuerpo,
tengo un cacto sin espinas,
tengo dos pequeñas colinas
coronadas por pájaros silvestres.
Y un bosque húmedo
donde nacen los ríos de mis piernas.
Ven, acércate más,
acércate,
cartografía mi paisaje,
no tengas miedo,
ya no quedan fieras en la manigua.