"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 21 de abril de 2023
LUCILLE CLIFTON
“Oh
Dios ridículo”
oh
Dios ridículo vuelve a mí
mi madre a sus treinta
se asomó al porche del frente
la enorme almohada de sus pechos
presionando contra la baranda
llamándome a la cama.
Tenía
casi dos años cuando mamá murió
Apenas
puedo recordar su canción
el olor de sus manos
aunque su pelo salvaje rasguña mis sueños
en la noche. Vuelve a mí, oh Señor de entonces
y ahora, el llamado de mi madre
su joven voz tarareando mi nombre
JEAN REBOUL
El
ángel y el niño
Radioso
un ángel del cielo
Sobre una cuna inclinado
Mirábase retratado
Como en límpido arroyuelo.
«¡Ven
—dice— inocente niño!
No eres para el mundo, no;
Somos iguales, y yo
Te ofrezco y pido cariño.
«Nunca
el alma en lo terreno
Halló cumplida ventura:
Tiene la miel su amargura
Y las flores su veneno.
«Nadie
con tranquilidad
Gozó de fiesta mundana:
Hoy todo ríe; mañana
Rugirá la tempestad.
«¿Y
habrán de nublar enojos
Esa tu cándida frente?
¿Vendrá a empañar llanto ardiente
El limpio azul de tus ojos?
«¡Oh,
no! Volemos los dos
Sobre campos de zafir;
Lo que habías de vivir
Va a perdonártelo Dios.
«Nadie
por ti lutos vista;
Y todos tu alejamiento
Miren cual renacimiento,
O cual feliz reconquista.
«No
haya faz triste, ni sello
Sepulcral que duelo arguya;
Que en edad como la tuya
El día último es más bello.»
Tal
sobre la cuna dijo
Ángel amoroso y blando,
Y fuese, fuese volando
¡Ay madre!, tu hijo murió.
Versión
de Miguel Antonio Caro
SANDRA CISNEROS
Tu
nombre es mío
Y
sacra de mí Y tu espíritu
Y ese doble divino
La muerte me reconoce en mi sexo
Una respiración completa Y este silencio
¡Confío Y aúllo! Este cuerpo este
Espíritu que me diste
Un regalo de lluvia de Taxco
Fino como la plata
Un placer antiguo
Obsidiana y jade
Los siglos que te conocí
Incluso antes de conocer a tu hombre
Madre sexual de mí la elegancia
De tu boca de jaguar
JUAN GONZALO ROSE
Gastronomía
Para
comerse un hombre en el Perú
hay que sacarle antes las espinas,
las viceras heridas,
los residuos de llanto y de tabaco.
Purificarlo a fuego lento,
cortarlo a pedacitos
y servirlo en la mesa con los ojos cerrados,
mientras se va pensando
que nuestro buen gobierno nos protege.
Luego:
afirmar que los poetas exageran.
Y como buen final:
tomarse un trago.
ENRIQUE VERÁSTEGUI
Salmo
Yo
vi caminar por las calles de Lima a hombres y mujeres
carcomidos por la neurosis,
hombres y mujeres de cemento pegados al cemento aletargados
confundidos y riéndose de todo.
Yo vi sufrir a estas pobres gentes con el ruido de los claxons
sapos girasoles sarna asma avisos de neón
noticias de muerte por millares una visión en la Colmena
y cuántos, al momento, imaginaron el suicidio como una ventana
a los senos de la vida
y sin embargo continúan aferrándose entre
marejadas de Válium
y floreciendo en los maceteros de la desesperación.
Esto lo escribo para ti animal de mirada estrechísima.
Son años-tiempo de la generación psicótica,
hemos conocido todas las visiones de Kafka y Gregory Samsa
pasea con Omar recitando silbando fumando mariguana
junto al estanque en el parque de la Exposición – carne
alienada por la máquina y el poder de unos soles
que no alcanzan para leer Alcools de Apollinaire.
Recién ahora comprendo mañana reventaré como esos gatos
aplastados contra la yerba
y las cosas que ahora digo porque las digo ahora
en tiempos de Nixon –malísimos para la poesía–
corrupción de los que fueron elegidos como padres–gerentes
controlando el precio de los libros
de la carne y toda una escala de valores que utilizo
para limpiarme el culo.
Yo vi hombres y mujeres vistiendo ropas e ideas vacías
y la tristeza visitándolos en los manicomios.
Y vi también a muchos gritando por más fuego desde los autobuses
y entre tanto afuera
el mundo aún continúa siendo lavado por las lluvias,
por palabras como estás que son una fruta para la sed.
JUAN DE CASTELLANOS
Elegías
de varones ilustres de Indias
Año
de cuatrocientos y noventa
con mil y un año mas era pasado,
cuando los argonáutas desta cuenta
iban a conquistar vellon dorado;
mas no donde Medea la sangrienta
al padre, viejo rey, dejo burlado;
pues es otra riqueza tan crecida,
que de sí sola puede ser vencida.
Callen
Tifis, Jasón, Butes, Teseo,
Anfion, Echión, Erex, Climino,
Castor y Pólux, Testor y Tideo, Hércules, Telamon, Ergino;p
ues vencen á sus obras y deseo
los que trataron ir este camino,
haciendo llanas las dificultades
que pregonado han antigüedades.
Las
naciones más altas y excelentes
callen con valor de la española,
pues van con intenciones de hallar gentes
que pongan piens contrios en la bola;
Espanto no les dan inconvenientes,
ni temen del dragón ardiente cola,
deseando hacer en su corrida
de mas precio la fama que la vida.
De
capitanes van los tres Pinzones,
para tal cargo ninos y bastantes,
y en marear las velas y timones
muy pocos que les fuesen semejantes;
de Palos y Moguer salen varones
admirables y diestros navegantes;
con tanta prevención, con tal avío,
salieron al remate del estío.
Con
gran concierto guían el armada,
inflada toda vela y extendida;
vereis espumear agua salada
a tierra van no vista ni hollada,
huyendo de la tierra conocida;
ya no ven edificioes torreados
porque por alta mar van engolfados.
Al
occidente van encaminadas
las naves inventoras de regiones;
pasando van las islas Fortunadas
y Hespérides que dicen Ogorgones:
No curan de señales limitadas
que ponen las antiguas opiniones,
y el trópico, que fue duro viaje,
no quiere limitar este paisaje.
