miércoles, 28 de junio de 2023


 

CECILIA PONTORNO

 


 

5

 

Creí ver los días que quedaron del invierno
con los cabellos blancos
llenos de miseria, desnudos
en sus horas hostiles.

Creí estar en la antesala del infierno.

Creí en el infierno, creí
en el hombre salido del infierno.

Miré las fotos ausentes en las paredes
pretendiendo ser memoria,
soporté el vacío
porque no fui la única.

Cuando uno cruza los umbrales
cualquier umbral
se coagula con otros
y el humo del cigarrillo entra por cada agujero de humanidad.

Dejé de creer en el abandono del mundo.

Y si tuve suerte
fue por leer la propia muerte en mis manos
abrazada, sin embargo, a una sonrisa
y a estas páginas
que no olvidaron lo que guardan en su tristeza

el olor a hogar, a incienso,
el poema

así conservo la misericordia
y saco el pesado manto negro que cubre mi espalda
y me veo recién nacida, desnuda, sin carne ni pieles
con dos huecos por ojos
con el rostro abandonado por dios
solo hueso y un aliento frío.

Hay un reflejo invertido
un espejo para entender el mundo

un oficio verdadero
revelado.
 
 

BERNARDO CARBÓ

 


 

Fruta

 

El demonio es el progreso, es pura fruta del conocimiento. Qué sensual es la olla de acero, qué estéril, qué brillante; qué cosas tan fantásticas salen de las minas y del petróleo. En la parroquia dicen que nacimos pecadores; dicen que si me amanso venceré mis adicciones; dicen que tenemos las herramientas para liberarnos si se las entregamos; dicen que soy su puta y que las putas buenas serán recompensadas.

 

VALERIA MUSSIO

 

 

 

no sé si te conté alguna vez mi teoría estúpida
pero estoy tan segura como para jurar
sobre lo más preciado que tenga que puede ser
este sándwich de palta y queso que sostengo con la mano,
que aunque no tenga forma de probarlo
estoy segura de que soy estéril.
mi argumento se funda en
nada, en la sensación de que mi cuerpo
no puede darle vida a cosas que no sean
coágulos de sangre o sentimientos
tristes que se vuelven rápido
formas torcidas que tropiezan
entre las cosas que están
bien hechas.  claro, no voy a ser tan tonta
de permitir que nosotros pongamos
una criatura en el mundo sin querer,
dos personas que se encuentran
jóvenes en la tierra y edifican de a poco
algo defectuoso que mame
el petróleo que sale de los agujeros
que deberían despedir nuestras lágrimas.
en este punto nos encontramos en la playa,
tu cuerpo recordándome que tengo
un cuerpo, mis brazos salados y rígidos que apenas
se dejan rozar. quizá sientas que tengas que decirme
que me querés más que nunca en este instante pero
ya sé que no es así, sé que estás solo y que yo
estoy acá, y cuando intentes tocar
mi estómago se va a volver
arena, que se va a confundir con más
arena, que se va a ir mezclando con esta
tierra seca que no se puede cultivar

 

AURELIA CORTÉS PEYRON

 

  


Bosque de niebla o mesófilo de montaña


 
Todo apunta hacia el cielo y hasta el alma se nos vuelve vertical,
nuestros pasos se hacen cortos y la savia
contra toda ley física
sube el tronco, irriga las habitaciones
de la hoja,
el agua nunca está quieta,
la humedad engendra tintas vivas,
colindan especies boreales
y las plantas epífitas, aéreas
se aferran a los árboles
como si fueran tierra firme.
Los helechos curvan el aire,
el aire acuna sus esporas.
Los pinos trazan sus casas triangulares
de agujas y sombra.
Por todo esto, nos permitimos llamarle
bosque y selva.

 

ANDRÉS KUSMINSKY

 

 

 

Psicología del poeta scholar

 

Si uno sube la torre
y se queda a leer y a leer
todos los libros (no es transpiración:
el olor viene, a manzanas podridas,
del cajón del escritorio) podría tratar
de hacer algo mejor (mientras tanto:
de la manía a la hipocondría
y otra vez, en círculos, nadando
sin brazos y sin agua) para ser
algo mejor que la naturaleza.

 

 

ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE

 

 

 

Apuntes para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)

  

IV

no se toca se acepta la
fragilidad
no se invoca se acepta la
inefabilidad
se acepta el dolor
y se lastima

estudiar la dolencia
dirá más de ti que tú de ella
en las conclusiones yacerán casi todos
tus mitos personales.