lunes, 15 de mayo de 2023


 

JUAN DE CUETO Y MENA

 


 

Comparación

 

CVIII

»E bien como quando algund malfechor,
al tempo que fazen de otro justicia,
temor de la pena le pone cobdicia
de allí adelante bivir ya mejor,
mas desque passado por él el temor,
vuelve a sus vicios como de primero,
así me bolvieron a do desespero
desseos que quieren que muera amador.»

 

 

ANA CASTILLO

 

 

 

Petra. la noche, tú

 

Atardece.
Se viste la luz de blanco
a estas horas, en Jordania.
Una extraña impaciencia me posee.
Petra aguarda tras las colinas.
Aún no conozco su rostro,
pero ella, seductora, se insinúa
con prodigios que anticipan su belleza:
se diría que es mar el horizonte
donde se sumerge el sol
mientras un ángel
devana sobre el cielo
un concierto inaudito de colores,
sorprendente cadencia de matices
que antes sólo a tu rostro atribuía,
al naranja azulado de tu voz,
gaviota huida,
recobrada en la bruma
de este espejismo de agua
que me envuelve.

 

 

RAYMOND CARVER

 

 

 

Naturalmente

 

Un claro en las nubes.
El macizo perfil de las montañas azules
que recortan el horizonte.
El amarillo apagado de los rastrojos.
El río muy negro.
¿Qué estoy haciendo en este lugar,
solo y cargado de culpas?
Me pregunto.

Sigo comiendo las frambuesas de la fuente.
Sin hacerme problemas. Si estuviera muerto,
me recuerdo, no podría saborearlas.
Nada es tan simple.
Sí, todo es así de simple. Naturalmente.

 

 

RICHARD BRAUTIGAN

 

  

 

Soneto

 

El mar
es un viejo poeta de la naturaleza
que murió de un ataque al corazón
dentro de una letrina pública.
Su fantasma aún
asecha los urinarios.
De noche se le puede
escuchar caminar
descalzo
en la oscuridad.
Alguien robó
sus zapatos.

 

ARTURO CORCUERA

 

 

 

Brevísima fábula de la persiana

 

Cebra
que se quedó atrapada
en la ventana.

 

IRENE SELSER

 

 

 

La chimenea
besos sobre la alfombra
ruido de leños