Tránsito
A la
orilla del tiempo
te detienes. La brisa
reviste de oro viejo
los follajes del alba.
¿Quién respira? El sol
pulsa el arpa del cielo.
Floración imprevista
de la luz. Ni sorpresa
ni júbilo: desnuda
celebración del tránsito.
De:
“La llama y la ceniza: Antología poética”