viernes, 18 de septiembre de 2026


 

VITTORIO SERENI

 


 


YA NO SABE NADA, alto sobre sus alas,

el primero que cayó de boca en la playa normanda.

Por eso alguien esta noche

me tocaba la espalda murmurando

que rogara por Europa

mientras la Nueva Armada

se presentaba ante la costa de Francia.

 

He respondido en el sueño: Es el viento,

el viento que hace músicas extrañas.

Pero si tú fueses de veras

el primero que cayó de boca en la playa normanda

ruega tú si puedes, yo estoy muerto

en la guerra y en la paz.

Esta es la música ahora:

la de las lonas que golpean los palos.

No es música de ángeles, es mi

única música, y me basta.

 

De: “Diario de Argelia”¹

Versión de Jorge Aluciono

  

1.- Desde Grecia, el regimiento en el que servía Sereni fue transferido a Sicilia, donde el poeta fue capturado por los norteamericanos el 24 de julio de 1943. Pasó por diversos campos de prisioneros en África (Orán, Casablanca, Sainte Barbe du Thélat, Sidi Chamani) y de esta experiencia surgió su segundo libro, Diario d'Algeria (Diario de Argelia). (N del T.)

 

 

JOSU LANDA

 

 

 

29

 

entre lirios y cloacas
el agua viva sortea todos los venenos
todos los señuelos
hasta dar con la sal pura en el vientre de la mar
con el sol puro al borde del horizonte

 

 

MARÍA ANTONIETA FLORES

 

  

 

los sonidos ilegibles del humo

 

no hay que acordar las posturas ni los besos

ni los recorridos de las uñas

de las manos de los dedos

de los cielos curvados

brota el manantial de la luz

crece

alcanza caminos irisados

 

las estrellas se desmoronan

viaja el silencio

y el humo

 

venirse adentro

en letanía

 

tenderse sobre la vía láctea

sin sonidos

caer

lejos de la atmósfera

 

De: “Absoluto”

 

 

GABRIEL RUBIO

 

 

 

Desconfinamiento: fase 1

 

Llueve

La sangre del planeta

El valle nos recibe con dedos de cristal

Rompemos la barrera del silencio

a lomos de una máquina mansa

Somos un bóvido más en ese cuadro

de lomas verdes recién reverdecidas

Sin aviones, tractores o camiones

imposible esconder nuestra presencia

de parásita especie amenazada

Trazamos nuestras huellas

sobre el espejo oscuro

carretera desierta de palabras

en el límite del mundo permitido

tomamos cada curva

como quien desenvuelve su regalo

El agua emborracha la piel de nuestros brazos

entra en el coche y en la ropa

Mantenemos abiertas las ventanas

cordón umbilical entre universos

 

Avanzamos

Nadie asoma

Tentación de diluvio en la colina

Hay lamias observando en los hayedos

o corzos o milanos o caseros

 

El vacío grita su conquista del mundo

 

Sentirse los primeros

de una nueva especie.

  

De: “El remero de Ulises”.

 

 

BOHDÁN-ÍHOR ANTÓNYCH

 


 

Copas

  

El fresno verde, la hoz, los caballos.

Un muchacho se pegó a la ventana.

La primavera se derrama en las copas

rojas y las copas de plata.

 

Y el muchacho ansía la llave

que abre las puertas de la primavera.

De pronto, un potro saltó asustado

o fue el sol que brincó en la hierba.

  

De: “Cántico sobre la indestructividad de la materia: obras selectas”.

Versión de Salomea Slobodian.

 

ALFONSO QUIÑONES

 

 

 

Que no eres tú

 

Que no eres tú amor

es la demolición del verbo

la cariátide derrotada

el grito de las cornejas en el atardecer

es la cuenta de los los más de 21,600 días

con la garganta ahuecada y luego en llamas

y otra vez en clausura

Es la impaciencia del silencio

a la huella dejada por el anterior silencio

es el treno desaforado, el aullido del lobo

las cuatro estaciones de la soledad

y el desolladero y las barcazas ululando

todas a la vez como ocurre con las ballenas

que se transmiten unas a otras los mensajes

Es el olvido los filos del olvido las garras

del olvido olvidado de sí mismo

 

Que no eres tú amor que no eres tú