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domingo, 5 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 


Poder

  

Vivir en los sedimentos de tierra de nuestra historia
Hoy un azadón reveló de un terrón de tierra desmoronada
una botella ámbar perfecta un remedio centenario
para la fiebre o la melancolía un tónico
para vivir en esta tierra en los inviernos de este clima

Hoy leía sobre Marie Curie:
debe haber sabido que enfermaba de irradiación
su cuerpo bombardeado durante años por el elemento
que ella había purificado
Al parecer negó hasta el final
la fuente de las cataratas en sus ojos
la piel quebrajada y supurante de la yema de sus dedos
hasta que no pudo asir una probeta o un lápiz

Murió como mujer famosa negando
sus heridas
negando que
sus heridas provenían de la misma fuente que su poder

 

sábado, 4 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 

 

VII

 

De pronto ya no me parece
viable este mundo:
tú estás ahí fuera quemando las cosechas
con un nuevo sublimado
Esta mañana dejaste el lecho
que aún compartimos
y saliste a esparcir impotencia
por el mundo

Te odio.
Odio la máscara que llevas, tus ojos
que fingen una profundidad
que no poseen, que me arrastran
hasta el antro de tu cráneo
el paisaje de osamenta
odio tus palabras
me hacen pensar en falsos
bonos revolucionarios
crujiente imitación de pergaminos
en venta en los campos de batalla.

Anoche, en este cuarto, llorando
te pregunté: ¿Qué sientes tú?
¿Sientes algo?

Ahora, en la contorsión de tu cuerpo,
mientras defolias los campos que nos sustentaban
tengo tu respuesta.

 

viernes, 3 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 


III

  

Porque no somos jóvenes, las semanas han de bastar
por los años sin conocernos. Solo esta extraña curva
del tiempo me dice que no somos jóvenes.
¿Caminé por las calles en la mañana, a los veinte,
con mis miembros sobrecogidos por un más puro regocijo?
¿Me asomé desde una ventana en la ciudad
escuchando al futuro
como lo escucho aquí con nervios afinados para tu
llamada?
Y tú, te aproximas a mí con el mismo tempo.
Son eternos tus ojos, verde destello
de la hierba inocente del inicio del verano,
berro azul verde salvaje refrescado por la vertiente.
A los veinte, sí: pensábamos vivir para siempre.
A los cuarenta y cinco, quiero conocer hasta nuestros
límites.
Te acaricio sabiendo que no nacimos mañana,
y que de algún modo, cada una ayudará a la otra a vivir,
y en algún lugar, cada una debe ayudar a la otra a morir.

 

jueves, 2 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 


VIII

 

Me puedo recordar en Sunión hace años,
adolorida con un pie infectado, Filoctetes
con forma de mujer, cojeando por el largo sendero,
recostada sobre un promontorio junto al oscuro mar,
mirando hacia las rojas rocas donde una silenciosa onda
de blancor me reveló el romper de una ola,
imaginando la fuerza de aquella agua desde esa altura,
consciente de que el suicidio deliberado no era mi oficio,
pero en todo momento cuidando, midiendo esa herida.
Bueno, eso se acabó. La mujer que apreciaba
su sufrimiento ha muerto. Yo soy su descendiente.
Amo la piel cicatrizada que de ella heredé,
pero quiero continuar contigo desde aquí
luchando contra la tentación de hacer carrera del dolor.

 

miércoles, 1 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 

 

XV

  

Si reposé contigo en aquella playa blanca, vacía,
agua verde pura entibiada por la corriente del Golfo,
y no pudimos permanecer recostadas en esa playa
porque el viento lanzaba arena fina contra nosotras
como si estuviera contra nosotras
si intentamos resistirlo y fracasamos—
si nos trasladamos a otro lugar
para dormir abrazadas
y las camas eran estrechas como catres de prisioneros,
y si estábamos cansadas y no dormimos juntas
y descubrimos esto, entonces esto es lo que hicimos—
¿fue nuestro el fracaso?
Si me aferro a las circunstancias podría sentirme
no responsable. Solo la que dice
que no eligió es la perdedora al final.

 

viernes, 25 de octubre de 2019

ADRIENNE RICH




Traducciones



De una mujer
de mi edad o quizá más joven
me muestras poemas
traducidos de tu lengua

Hay ciertas palabras: enemiga, horno, dolor
suficientes para convencerme
que es una mujer de mi tiempo

Obsesionada

por el Amor, nuestro tema:
lo hemos tejido como yedra a nuestros muros
cocido en el horno como pan
cargado como plomo en los tobillos
visto con binoculares
como si fuera helicóptero
trayendo alimento a nuestra hambre
o el satélite
de un poder hostil

Comienzo a ver a esa mujer
haciendo cosas: cocinando el arroz
planchando la falda
pasando a máquina un manuscrito hasta el alba

intentando llamar
desde una cabina

En el cuarto de un hombre
el teléfono suena sin respuesta
y le oye decir
“No te preocupes”, “Se cansará”.
Le oye contar su historia a su hermana
que se vuelve enemiga
y que en su propio tiempo velará
su propio camino hacia el dolor
ignorante que ese camino atroz
es compartido, innecesario
y político.


sábado, 19 de octubre de 2019

ADRIENNE RICH





Buceando en el naufragio



Tras haber leído el libro de mitos,
y cargado la cámara
y probado el filo del cuchillo,
me pongo la coraza de hule negro
las aletas absurdas
la careta torpe y solemne.
Tengo que hacer todo esto
no como Cousteau
con su tripulación diligente
a bordo de una asoleada goleta
sino aquí a solas.

Hay una escalera.
La escalera permanece
colgada inocentemente
al lado de la goleta.
Nosotros que la hemos usado
sabemos para qué sirve.
Sería si no
sólo una cosa marítima,
un utensilio cualquiera.

Desciendo.
Escalón tras escalón y todavía
el oxígeno me sumerge
la luz azul
de átomos claros
de nuestro aire humano.
Desciendo.
Las aletas me estorban,
como un insecto me arrastro por la escalera
y no hay nadie
para decirme cuándo
el océano empezará.

Primero el aire es azul y luego
más azul y luego verde y luego
pierde color y estoy perdiendo conciencia y
sin embargo
mi careta es poderosa
llena la sangre con potencia
el mar es otra historia
el mar no es cuestión de potencia
tengo que aprender sola
a torcer mi cuerpo sin esfuerzo
en el elemento profundo.

Y ahora: es fácil olvidar
a qué vine
entre tantos que aquí
han vivido siempre
ondeando entre escollos
sus dentados abanicos
y además
aquí abajo respiras de otro modo.

Vine a explorar el naufragio.
Las palabras son propósitos
las palabras son mapas.
Vine a ver el daño hecho
y los tesoros que sobreviven
Acaricio el resplandor de mi lámpara
lentamente por el flanco
de algo más permanente
que peces o algas.

Lo que vine a buscar:
el naufragio y no la historia del naufragio
la cosa misma y no el mito
la cara ahogada de mirada fija
hacia el sol
la evidencia del daño
gastada por sales y vaivenes
hasta llegar a esta belleza raída
las costillas del desastre
curvando su declaración
entre fantasmas tentativos.

Éste es el lugar.
Y aquí estoy, las sirenas cuyo pelo negro
fluye negro, el hombre sirena en su cuerpo blindado
Rodeamos el naufragio
buceamos en la bodega
silenciosos.
Soy ella: Soy él

cuya cara ahogada duerme con ojos abiertos
cuyos pechos aguantan todavía la tensión
cuya carga de plata, cobre, bronce yace
oscuramente en toneles
medio abandonado y pudriéndose
somos los instrumentos medio destruidos
que una vez siguieron un rumbo
la bitácora comida por el agua
la brújula equivocada

Somos, soy, eres
por cobardía o valor
quien halla nuestro camino
de regreso a esta escena
llevando un cuchillo, una cámara
un libro de mitos
en el que no aparecen nuestros nombres.


domingo, 13 de octubre de 2019

ADRIENNE RICH





La extranjera



Mirando como antes he mirado, derecho al corazón
de la calle hasta el río
caminando por los ríos de las avenidas
sintiendo el temblor de las cuevas bajo el asfalto
viendo encenderse las luces en las torres
caminando como antes he caminado
como un hombre, como una mujer, en la ciudad
mi ira visionaria despejando mi vista
y las detalladas percepciones de misericordia
floreciendo de esa ira

si al entrar en un cuarto desde la aguda luz brumosa
los oigo hablar un idioma muerto
si preguntan mi identidad
¿qué puedo decir sino que
soy la andrógina?
yo soy la mente viva que no pueden describir
en su idioma muerto
el sustantivo perdido, el verbo que sobrevive
sólo en infinitivo
las letras de mi nombre están escritas entre los párpados
del recién nacido



lunes, 7 de octubre de 2019

ADRIENNE RICH



  

Sueño que soy la muerte de Orfeo



Estoy caminando aprisa por las estriaciones de luz
    y oscuridad tiradas bajo una arcada.
Soy una mujer en la plenitud de la vida con ciertos poderes,
y esos poderes severamente limitados
por autoridades cuyas caras raramente veo.
Soy una mujer en la plenitud de la vida
manejando a su poeta muerto en un negro Rolls-Royce
a través de un paisaje de crepúsculos y abrojos.
Una mujer con cierta misión
que obedecida al pie de la letra
la dejará intacta.
Una mujer con nervios de pantera
una mujer de contactos entre Hell's-Angels
una mujer sintiendo la abundancia de sus poderes
en el momento preciso en que no debe usarlos
una mujer juramentada con la lucidez
que ve a través de fuegos humeantes
y de mutilaciones criminales de estas subterráneas calles
a su poeta muerto aprendiendo a caminar
hacia atrás contra el viento
al otro lado del espejo


martes, 1 de octubre de 2019

ADRIENNE RICH





La Novena Sinfonía de Beethoven entendida por fin como un mensaje sexual



Un hombre aterrorizado de impotencia
o infertilidad, sin saber la diferencia,
un hombre tratando de decir algo
aullando desde la música
climatérica de su enteramente
aislada alma
gritando al Gozo desde el túnel de su yo
una música sin la sombra
de otra persona dentro, música
que trata de decir algo que el hombre
no quiere que salga, quisiera guardar si pudiera
amordazada y amarrada y azotada con cuerdas de Gozo
donde todo es silencio y
el golpear de un puño sangriento sobre
una mesa astillada.