viernes, 3 de febrero de 2023

ADRIENNE RICH

 


III

  

Porque no somos jóvenes, las semanas han de bastar
por los años sin conocernos. Solo esta extraña curva
del tiempo me dice que no somos jóvenes.
¿Caminé por las calles en la mañana, a los veinte,
con mis miembros sobrecogidos por un más puro regocijo?
¿Me asomé desde una ventana en la ciudad
escuchando al futuro
como lo escucho aquí con nervios afinados para tu
llamada?
Y tú, te aproximas a mí con el mismo tempo.
Son eternos tus ojos, verde destello
de la hierba inocente del inicio del verano,
berro azul verde salvaje refrescado por la vertiente.
A los veinte, sí: pensábamos vivir para siempre.
A los cuarenta y cinco, quiero conocer hasta nuestros
límites.
Te acaricio sabiendo que no nacimos mañana,
y que de algún modo, cada una ayudará a la otra a vivir,
y en algún lugar, cada una debe ayudar a la otra a morir.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario