viernes, 26 de diciembre de 2025


 

ANA ROMANO

 


Lucas

  

Crepita

en la moribunda noche

de Lucas

 

esa risita.

 

MATILDE ESPINOSA

 

  

Un día sin nombre

  

¿En qué momento, amor,
se oscureció tu calle
y tu casa fue el blanco
de la sombra?

Una ola de polvo
Lloroso y amargo
Se estableció en la hora.
Desde entonces el tiempo
Madeja silenciosa
Va corriendo sus hilos
Para la dura tela
Que defiende mis lunas
Secretas.

Lentos trascienden los días
A donde sólo llega
El temblor de la luz
En el vacío.

 

 

GERMÁN ESPINOSA

 

  

Melancolía

 

Yo amo las secas hojas que en las tardes
grises del otoño nievan en mi alma
yo amo las mustias flores
que se volatilizan en la nada
sombría del otoño.

Mi memoria
es un ave nostálgica
es un ave nostálgica que gira,
cual mariposa blanca,
en la nada profunda del ensueño.

 

 

PEDRO GEOFFROY RIVAS

 


 

Rito para dormir a una culebra

 

Chin Chin Tor
sumba sumba sumba
chin chin tor

Donde andás
ta ma gas

Chin Chin Tor
sumba sumba sumba
chin chin tor

Allí estás
ta ma gas

Chin Chin Tor
sumba sumba sumba
chin chin tor

Dor   mi   rás
Chin   Chin   Tor

Ta   ma   gas

Sumba    sumba    sumba

Dor     mi     rás

Chin      chin      tor

Dor       mi       rás

Sumba         sumba        sumba

Ta            ma           gas

Chin               chin               tor

Dor                  mi                  rás

Dor                        mi                        rás

Mi                           rás

ssssss           sssssssssssssss           sssssssssssssssssssssssssss

 

 

FRANCISCO ANTONIO GAMBOA

 

  

¿Por qué?

 

 

Si sabes lo que pienso cuando escondo
tu recuerdo en mi mente soñadora,
si sabes lo que busca mi alma ardiente
cuando la invaden del amor las olas;

si tú has soñado lo que yo he soñado,
si tú has oído–como yo- esas notas,
resonancias de músicas lejanas
que vibran en regiones misteriosas;

si tú has sentido como yo he sentido
volcarse el corazón hora tras hora,
si sientes en tu pecho los oleajes
de un océano de amor que se desborda…

¿Por qué no estalla la pasión ferviente
-tempestad de las almas que se adoran-
por qué calla ¡cobarde! el labio trémulo
y las manos, convulsas, no se tocan?

 

 

RIGOBERTO GÓNGORA

 

 

Para esperar en altamar mis profecías

 

 

Para esperar en altamar mis profecías
me embarco en esta noche
que cautivó hasta la estupidez a mis hermanos.
Parto desde el insomnio
después de un show:
flor barata,
alquilada conciencia,
hipocresía.
Retorno a mis indiadas
de pobre cazador de mariposas.
Esquelético espejo de la sangre golpeada,
soy.
Llamarme simplemente “salvaje”
es mi destino.
Creo que habré de despertar con ustedes,
los que se embarcan conmigo.
Y si el cerdo vuelve al fango,
ustedes y yo
volcaremos la

P   O   E   S   Í   A.