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miércoles, 29 de octubre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

Ciudad Juárez

 

 

Caminando por la ancha avenida, en dirección norte,
el paso lento y cimbreado, las manos en los bolsillos
del estrecho pantalón vaquero, azul como las largas piernas.
La cadera prieta por el cinturón incitaba a la lectura
de dos inciciales entrelazadas en plata, trofeo ostentoso y viril
que anunciaba vete a ver qué locura desbocada,
allí mismo, en un oscuro lugar, verde y amarillo sobre el metal
quemante de tanto manoseo.
Saliendo del Kentucky el aire achicharraba a los insectos
y la noche ya oscura lucía su oferta cercana a la frontera,
de un lenguaje incisivo de resabio tex-mex,
el alohol verdoso, la madre de las margaritas,
apremiante ligereza para la voluntad vencida.
No podía imaginar el cielo cuya luna es un sombrero stetson
blanco, lo único puro que asiente en mi cabeza.
De nuevo en el bar las chicas nos sirven guacamole, fajitas,
machaca norteña, y mientras traen más bebidas
y nos obsequian con dulzura humillada,
sus largas uñas buscan surcos en la carne de la espalda.
El paladar ansioso de ardiente chipotle
rumia palabras enredadas que no puedo pronunciar,
válidas no más para una noche arrebatada, inesperada,
noche rabiosa y cruel bajo el polvo del desierto.

 

 

martes, 28 de octubre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

Stettin

 

 

La inmensa planicie brumosa, húmeda, helada en su superficie,
tierra y cielo solidificados por meses y meses, no entra el azadón,
los enormes almácigos dispersos al borde de los canales
indican la cercanía de las granjas, extensa granja de ladrillo
y madera entrecruzada alrededor de una enorme explanada
que lleva por nombre Sophienhof, antecedente de mi sangre.
Bandadas de ganzos buscando gusanos escarban
en la paja mezclada con estiércol del ganado,
los caballos de tiro patean en las paredes de los establos
reclamando la llegada de los amos que los encinchan presurosos
para llevar la madera al mercado central de Strettin,
las vacas, de ojos líquidos y negros, tan exquisitas,
pretenden lijar las manos con sus moradas lenguas
mientras padre y madre, sentados en taburetes de una pata,
las ordeñan. Algunos empleados acarrean los recipientes
que los perros, conocedores de la ruta, acercan en un carrito a la
lechería. Del omnipresente bosque llegan ruidos inquietantes,
el estrépito de la cornamenta de los ciervos contra los troncos,
el graznido de los cuervos, mozos talando. Los niños se adentran
en él con cestos para llenarlos de setas de color cadmio
que acompañarán la carne, pequeñas y pardas maravillas
de la hojarasca para engrosar la sopa, setas que perpetúan el
recuerdo agridulce de la infancia.

 


lunes, 27 de octubre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

 

Orfismo

 

 

De las tinieblas de la casa inferior,
una figura llena de majestad ascenderá por un momento,
en cuerpo de diosa, acaso una heroína.
No es seguro cuál sea su destino,
presa de amor, bajo el peso de sus faltas,
en el fuego de la lira, Eurídice,
la amada de Orfeo que vive en el infierno.

Descansa la doncella elegida con los pies descalzos
y el vestido holgado cae en numerosos pliegues.
El movimiento apresurado de la cabeza
puede quizás indicar que acaba de llegarle la noticia,
en la oscuridad más completa,
de mi requerimiento.

 

 

domingo, 26 de octubre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

La joven yace envuelta

 

 

La joven yace envuelta en una fina mortaja de hilo
mientras Orfeo desciende a su encuentro, consumido por el fuego.
La pasión resbala como basalto envenenado o agitado
estuche de rubíes hasta la cintura.
La fina tela, sostenida por la curva de su pecho
plano y bellamente modelado,
cae dejando desnudo su hombro derecho.
La posición es herida iluminada de deseo
en las pupilas negras,
agua negra excavando su curso
o devorando entre las llamas la espléndida flor de juventud.
Vuelve la mirada para reconfortarse y ofrecerse más apoyo,
altísima vida, maternal y sólida.

 

domingo, 28 de septiembre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

Dueño de los aspectos

 

 

Dueño de los aspectos ardientes e irracionales de la vida,

es capaz de alterar el comportamiento de los animales

en el jardín de Arcadia.

Parece ignorar, hasta el momento,

el suceso maravilloso que ha tenido lugar en el infierno.

independiente y lleno de energía, su poderoso cuerpo,

elástico y sano por los juegos y la guerra,

espera en armoniosa unidad respuesta de los dioses.

Ha realizado una ofrenda divina

y debe alcanzar perfección digna de semejante categoría.

 


lunes, 22 de septiembre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

La Habana

(en la casa de Lezama Lima)

 

 

Qué impresionante silencio en la angosta saleta,

en el exacto lugar donde la voz atronadora

reclamaba cada tarde su café, en fina taza china,

colado y servido con amor de madre. Remedio certero

para aplacar el ritmo entrecortado, entre risotada y risotada,

y recomendar a Góngora, leer cada día a los franceses,

los de la rosa. Adorando a Casal, maldiciendo a Virgilio,

logró ensalzar las sombras ante la oscura ventana,

oh los mayas, Ariosto, la impertérrita herencia española.

La ventana ahora clausurada es un tokonoma del vacío.

 

 

martes, 16 de septiembre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

  

 

El inquilino

(a Paul Bowles)

 

 

Sonaba en la calle una grabación de la cofradía gnaua

en un charco turbulento

y el inquilino se despertó confuso,

con profunda sensación de desamparo.

Paseó la vista por la habitación en penumbra

y advirtió que aún faltaba hasta que le sirvieran

su acostumbrada infusión de especias,

y con el corazón fúnebre de una rosa

me confesó que se durmió vestido.

Le dije que yo también me despertaba

con sabor a arena en la boca

y que nunca había asistido a una ceremonia secreta

de ñáñigos en Cuba. Él sí.

El día había comenzado con signo favorable

y de nuevo se escuchó la música en la calle,

un grito de mujer, y las palabras dejaron de contar

para ser dulce deleite del idioma

en el bochorno salobre de la tarde.

 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

 

Lima

 

 

Descubrir el peligro convierte a la ciudad en un lugar

rutinario. El horror da la pista de lo que hay que hacer

en semejante circunstancia, pues se trata siempre de buscar

la salida más rápida en lo que la violencia tiene de aproximación

a nosotros mismos. Para convertirse en dueño del destino

hay que comer del plato del peligro, hay que masticarlo y sacarle

su jugo hasta asimilar su contrario. La tierra forma montañas doradas

y polvorientas que pisamos imponiendo el temblor de nuestro cuerpo,

el dolor de nuestro peso, y descubrimos, si miramos adelante,

que el horror, como sabe César Moro, no es más que un nudo

para ocultar debilidad. No hay que huir de la acción desconcertante,

tan solo hay que sentir que no has sido elegido. Nada

perdura con éxito infinito y la raíz de magia brota del espanto,

de su boca envenenada, en su escozor tremendo. Todos agonizamos

lentamente bajo un cielo sin sol, bajo la luz pasada por la tela

parda de la incertidumbre, y todos nos quejamos hasta lograr salir,

hasta lograr ingerir nuestro fragmento iluminado.

 

 

jueves, 4 de septiembre de 2025

RODOLFO HÄSLER

 

 

Berna

 

 

Desde arriba contemplo a la bestia dentada
y recuerdo que en la infancia jugaba con una réplica
en peluche, mucho menos imponente,
presente en la formación sentimental de todo niño alpino.
El foso es la salida del laberinto medieval,
un camino sinuoso de piedra arenisca ocre
en la que han sido labradas las agujas más sorprendentes
y las ventanas de las viviendas.
En una de ellas, mi padre, que ahora es mi hijo,
tocaba la viola con método insistente
mientras yo aprendía el dialecto gótico de mis antepasados.
Los almacenes subterráneos de patatas y manzanas,
los barriles de mosto campesino, las sedes de los gremios
y sus emblemas, la cigüeña azul, el devorador de niños,
la carpa dorada, el ojo de la aguja,
acaban en la rueda de la muerte que acucia a los berneses
junto al símbolo del oso, el animal.
Desde la altura de la nieve desciendo a la casa de las bestias,
y apoyado en el borde, me asomo a ver sus fauces.

 

 

domingo, 29 de enero de 2023

RODOLFO HÄSLER

  


 

El trayecto es fulminante,

pronostica no se sabe cuánto asombro,

deja un costurón a la vista —

en un taxi, muriendo la tarde,

atravieso un paisaje reconocible,

olivos mochos,

ropa tendida en las solanas,

tintineo de cucharillas en los cafés,

chirriar de llantas, luces amarillas,

desata la palabra viento,

las piedras son blancas.

 


lunes, 23 de enero de 2023

RODOLFO HÄSLER

 

  

 

Arranco en los jardines la infancia siempre
hermosa como un engaño, ideograma de pálidos
crisantemos en el dominio agobiante de los
invernaderos.
Vuelvo despierto como una lechuza blanca a
los siglos oliváceos de la piel, vuelvo al
cálido pecho quemándome como una garduña
en las uñas peligrosas. Y así busco el regreso
a mi fortaleza derramada, a la patria
derramada como todo amor, cabalgando
febriles seducciones en minúsculos dormitorios.
 
 
 

martes, 17 de enero de 2023

RODOLFO HÄSLER

  


 

Permanece insomne,

es una lechuza,

su ulular se pierde en la niebla,

una postura incómoda,

un resplandor de muerte

toca en la puerta,

masa’ alkhayr dice,

entra sin ser invitado,

toma posesión,

se instala dictando sentencia,

¿qué has sacado en claro todo este tiempo?

No puede engañar a la muerte

que campa por las colinas,

esgrime una guadaña,

se acerca al zarzal cuajado de moras,

prueba una

y acelera el paso.

 


  

jueves, 5 de enero de 2023

RODOLFO HÄSLER

 


 
 

Procura agua de pozo, halla alivio en un pozo — es un acto cabal, agua de pozo para refrescar la cara, lavar unas manzanas. Hay prisa por continuar. Tras una curva, en la distancia, se dibuja Ramala. Entra en la ciudad, hace una pregunta, con el estómago vacío acepta el agrio pan de la derrota. Palabras puntuales que brillan en su filo, palabras que escapan por una hendidura. Se sabe extranjero, un poeta venido de lejos, quizá equidistante observa la situación — sin hablar la lengua presiente significados, ecos que golpean en el centro del lenguaje, nada que no sepa de antemano, aunque el resultado es un secreto a voces. Se desviste y se ducha, el espacio es una desmesura, fuera lo espera un enigma por resolver, rehace el trayecto al cerrar los ojos para recomponer las faltas. Sabe que ha de plantear su pregunta, elige para la ocasión la frase correcta, la palabra se eleva entre las piedras, se cubre de gloria, piedras blancas, piedras afiladas, las quiere palpar, ¿será que lo recuerdan a él?, ¿cómo lo puede dudar?