viernes, 3 de julio de 2026


 

BORÍS HRÍSTOV

 


 

El beso

  

Las cúpulas de las iglesias suspiraban encarnadas
como los senos de una mujer dormida.
Fui arrastrando hacia allí mis pies heridos
y la sombra encorvada de mi cuerpo.
Seguramente me veía como el hueso
de una fruta arrojada
cuando una mujer estrujó el aliento
de mis labios, y echó a correr.

¿He de creerlo, Dios mío crucificado por los hombres?
Mis años enseguida relucieron como correa de barbero;
cuando un perrito recibe un cacho de amor,
salta y se apresura a cogerlo.

Volví corriendo a casa para vestirme
de gala, como un vencedor, todo de blanco.
Y por la noche, mendrugo a mendrugo repartí
mi felicidad entre los amigos solteros.
La felicidad consiste en esto: cuando el destino,
de repente, en una esquina cualquiera, te da un beso,
y la petrificada vida sacude su cornamenta,
acariciarla, nada más, y dejar que se vaya.
Como peonza di vueltas aquella noche, preso de frenesí
grité en los oídos vacíos del silencio.
¡De haber tenido una trompa, al soplarla
habría enderezado hasta su última curva!

  

De: “El solitario”

 

 

MATILDE LADRÓN DE GUEVARA

   

 

Mulata flor

a Nicolás Guillén

  

El ébano y marfil se desposaban
en la cubana risa de los pianos.
Bajo el trópico y caña almibarada
hay dos flores desnudas en un tallo.

Grácil negro emigrado -sangre esclava
del corazón del Africa- sediento
bebió el amor de la española blanca
en la blanca vasija de sus pechos.

Feliz grito de nieves y carbones.
Riego el polen. Símbolo violento.
Nació un matiz, otra alma de aquel sexo:

Mulata flor, tu raza de eslabones
eleva un himno ausente en represalias,
en Cuba, patria siempre autorizada.

 

 

PERCIVAL EVERETT

 

 


 

23 Moderato

Fa mayor

  

Una brisa, silencio, la respiración
Complacencia

Gorriones, vencejos en nube,
Llovizna y la paz

La paz, un saliente, un
Escalón y un asiento

Una roca, ninguna cornisa,
Azul como el espacio

Como el espacio, como la ternura,
Vencejos que descansan y anidan

  

De: “Sonetos para una tonalidad perdida”

Versión de Mariano Peyrou y Daniel Peyrou

 

ALFREDO ZITARROSA

 

 

 

Pollera azul de lino

 

Cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana,
tu pollera de lino azul
colgadíta en la ventana,
colgadita en la ventana,
bandera al sol amarillo
dirá que tú
no has dormido
con tu marido.
Cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana.
Tu pollera azul de lino,
tú pollera azul de lino,
vuelta color de vino al sol
si no la descuelga el viento,
si no la descuelga el viento
mostrará tus sentimientos
y los que yo
no me digo
—somos amigos—.
Cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana.
Cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana
vuelto color de trigo, el sol,
incendiando tu pollera,
violándola toda entera
vendrá a meterse en tu cama
y dormir contigo
sobre tu ombligo.
Cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana,
cuando venga la mañana…

 

 

CLEMENTE PADÍN

 

 

 

Estela

  

MEMORIAL
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino
Paso Molino


27 de Abril de 1972
Montevideo – Uruguay

 

 

INMA CHACÓN

 

 

 

Campamentos de El Aaiún

  

Parece polvo
lo que respiran
los refugiados saharauis
de El Aaiún

partículas de arena suspendida
que se cuelan hasta el fondo de sus tiendas
y de sus almas.

Parece polvo
pero si lo fuera
bastaría con sacudirlo de sus techos de lona
para que no se acumulase
en capas sucesivas
de dolor y de vergüenza.

Parece arena dorada
flor del desierto
esa mentira arrastrada década a década
esa promesa incumplida
dormida
como los sueños
de los que nunca más
abrirán los ojos.

Parece polvo de arena
talismán de trashumancia

lo parece
pero si lo fuera
esos ojos seguirían abiertos
expectantes
dispuestos a mirar de frente
a los que sólo guardan para ellos
balas de fuego
y de miedo.

 

De: “Fronteras”