"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 26 de marzo de 2026
SARA BÚHO
gaditanita
Miro
un clavel y pienso en mi abuela.
Huelo hierbabuena y pienso en puchero.
Las sillas de playa son para las aceras
de las noches de verano al fresco;
con las vecinas
aprendiendo.
La ropa se tiende dependiendo
de la humedad del viento.
Abrazo con fuerza.
Saludo de lejos.
La mayor, la nieta del fontanero.
Grito que no está gritando,
que solo llama.
Llaman para un chapú
y suena el único teléfono de la casa.
Enrosca la persiana,
que seque el pasillo.
Saca la manguera para
baldear la puerta,
que los niños han pintado una rayuela
y mañana traen tizas nuevas.
Una mesa de harina,
manojitos de boquerones.
Pan bueno y una navaja
para la fruta.
Volaores, chumbos y
castañas
y un verano muriendo
para vivir eterno en el recuerdo.
Memoria que no llega a tiempo.
Cuesta hablar de este folclore
que se desvanece.
Que no es ni toros, ni carnaval,
ni Semana Santa.
Utilizo la palabra
para ir al rescate
de esta Andalucía que se me escapa.
Estate aliquindoi,
que cae la noche en la historia
y sin raíces uno se queda arrecío.
Rescata del acento
este tesoro y sus verdades,
que no hay cobijo
ni alcancía que guarde
el tiempo que no llega a ninguna parte.
De:
“Si el mar no regresa”
CARMEN PALOMO PINEL
Superpoderes
de la función poética
Crear
una
distancia,
un
(quasar,
alebrije, rendición)
extrañamiento
buscando
la palabra no esperada,
que permite
amasar la rareza que brota del lenguaje
disolviendo la acedia.
Entregarnos
un mundo medido, y aún ignoto.
Recrear la manzana, el río, la morrena,
al nombrarlos satélite, bucéfalo, designio.
En
lo inventado,
renovar nuestros votos de amor a lo real.
Mantenernos
con vida.
De:
“Ereignis”
ALBERTO RAMOS
me
pregunto si puedes oírme
verme
sentirme
antes de dormir miro arriba y escribo en el cielo
tu nombre con mis manos
lo hago todo el tiempo
ojalá puedas verlo baydoun
De:
“Sojourn”
RAFAEL SÁNCHEZ MONTOJO
Vuelve
vuelve
a tu celda
dedos
palitos
suelopélvico
erre queer re
a
escondidas tras un arbusto
o
bien quedar alucinados
amigo
de párpado caliente
de
lo siempre nuevo
y
quizás un poco de ti y de mí
quizás
vuelve
y pintamos tu casa
renovamos
tu paraíso
el
cielo está oscuro
pero
brillan la luna y las estrellas
habrá
que comer de aquí
y de
allá habrá que comer
sí
comer
luz
de esta ventana vacía
este
cuerpo sin manchas
el
camino más
rápido
siempre
así
es la vida con quien menos
te
lo esperas
el
cultivo consciente de un hombre
nuevo
insonoro
de
domingo
en
domingo la gran victoria
consiste
en hacha sin h y echar con ella
abusar
del contraste y las sombras
para
una percepción de la imagen más «realista»
optimizada
en todos los canales
vuelve
oh
sí! vuelve vuelve!
libera
tu glow
cuida
tus cucharitas.
De:
“Los acróbatas”
CARMEN VERDE AROCHA
Mares
y halagos
Tu
pelo ondulado, canoso
acabas de cortarlo
sigues cortando
y deja tu coronilla brillante
allí
entrará la luz
entraré yo
con mis pechos pequeños
y colinas tapizadas de amaranto.
Desnudos
peces quietos somos
al resguardo
del recóndito río
que nos hunde sus dientes.
«La
mujer que pesca señales en el aire».
Es tu voz que se escucha en el mar.
Tú y
yo
peces hambrientos
de múltiples manos
estaremos siempre atados
(estoy segura)
a ese lazo
de lluvia
que te impulsa
al
frote del ardor y
aún no lo sabes.
De:
“Mares y halagos. Variaciones poéticas”
DAVID REFOYO
La
hija, el libro, el árbol.
Pensar en la sequía
y la devastación.
De:
“Las ganas de comer Oreo”
