jueves, 26 de marzo de 2026

CARMEN VERDE AROCHA

 

 

 

Mares y halagos

  

Tu pelo ondulado, canoso
acabas de cortarlo
sigues cortando
y deja tu coronilla brillante

allí entrará la luz
entraré yo
con mis pechos pequeños
y colinas tapizadas de amaranto.

Desnudos peces quietos somos
al resguardo
del recóndito río
que nos hunde sus dientes.

«La mujer que pesca señales en el aire».
Es tu voz que se escucha en el mar.

Tú y yo
peces hambrientos
de múltiples manos
estaremos siempre atados
(estoy segura)
a ese lazo
de lluvia
que te impulsa

al frote del ardor y
aún no lo sabes.

 

De: “Mares y halagos. Variaciones poéticas”

 

 

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