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jueves, 23 de julio de 2026

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 


 

EL instante que importa,

canda el tiempo,

alimenta lo intenso, aviva el aire.

 

Hábil verdugo del olvido

se alivia y torna albura.

 

Anónima sed, lluvia salvadora,

tensión de la voz que afirma

lo indispensable. 

(impulso)

  

De: “Ningún instante es más”

 

miércoles, 22 de julio de 2026

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 


 

Y AHORA,

con la delicadeza de lo humilde,

con la máxima incertidumbre,

contemplar.

Cerrar el viejo atlas de las horas,

desoír las voces de la nostalgia,

no buscarse.

 

Alejarse de lo que aún se es

y avivar sin rubor la resistencia.

No se airea lo que alienta menoscabos.

 

No hay nada más,

lo propicio al olvido es la templanza.

 

Arde el instante.

 (resistencia)

 

De: “Ningún instante es más”

 

martes, 21 de julio de 2026

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

  


 

BENDITO el vértigo

que crece sin saberlo en la mirada.

Bendito su rumor,

su riesgo.

El ver siempre es lo mínimo,

y ahí está, ahora,

antorcha y nudo en su sigilo,

pupila y pámpano.

 

Un solo instante nunca hará gavilla,

ni un único murmullo implica auspicio. 

(lo mínimo)


De: “Ningún instante es más”

 

 

lunes, 20 de julio de 2026

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

 

LO perdido,

la extraña brujería de lo frágil,

el rigor mineral de la materia,

la piel, el aire candeal.

Arder adentro.

Ignorarse, olvidar,

hacer de lo vivido incertidumbre.

Todo en ascuas al abrigo de un verbo,

de una razón sin trabas

que habla otra vez de la melancolía.

Y en el catastro de la amanecida,

las dudas de otro claro nuevo al darse.

 

Aún hay tiempo.

(melancolía)

 

De: “Ningún instante es más”

 

domingo, 19 de julio de 2026

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 


 

SIGUE el canto.

Y al aire boga libre

yendo y viniendo,

dándose

como el agua y el alba,

como una ceremonia natural,

porque todo en él es celebración.

 

Cunde el canto,

inaugural, exento,

materia en ascuas y a distancia,

que se renueva y arde en la mirada.

 

(celebración)

  

De: “Ningún instante es más”

 

 

viernes, 29 de agosto de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

  

 

Soy Nevenka

(Iciar Bollaín habla con Mireia Oriol)

 

 

I

AHORA,

quebrada la flor del tacto,

no lo comprendes bien, pero lo intuyes,

porque eres otra razón más,

otra víctima

a la que le creció demasiado la tristeza.

 

Dura es la tensión y el dolor

con su cuña de silencio,

duro el terror,

la verborragia, el juicio injusto.

 

Duro el recuerdo y sientes su cordaje,

la maroma

que enhebra la infamia y la culpa,

el calvario brutal de la impotencia.

 

 

II

No, no es otro el hecho, ni tampoco el argumento,

no es otra la patraña.

Es violencia, sí, y violación,

se llama así.

Nunca es amor, nunca es ternura.

Y hay que decirlo fuerte aunque nos duela,

porque el nombrar hoy nos salvará,

y las palabras,

conscientes y culpables del sentir de lo que dicen,

buscarán su camino

para elevar desde la herida la protesta,

para avivar las ascuas de la lucha.

 

Porque ahora tú también eres

otra herida abierta, otra mujer más,

a la que de repente

quisieron expulsar del deseo y del amor,

y quedó enredada a golpes de odio, sin querer,

entre los hilos de la violencia.

 

Demasiada tristeza.

Demasiado dolor hoy

para intentar ser solo razonables.

 

No importa la gente ni sus duras palabras,

no importa lo que ahoga,

importa la dignidad, siempre la dignidad,

importa ser tú misma.

(2024)

 

 

De: “Trece escalones”

 

sábado, 23 de agosto de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

  

El silencio antes de Bach

(La violonchelista junto a la ventana)

 

 

I

SAGRADO tóxico es Bach.

Certero elixir adictivo

que aviva lo intenso.

 

Aroma. Veneno crucial.

Igual que la vida,

ansiada liturgia.

 

Alta Suite. Violonchelo

especial, singular,

Luz, fulgor, cordura envolvente.

 

 

II

Ebrio mástil al viento,

en el centro y la escena

enhebrando mil hebras de luz.

 

Aire son la chelista

y sus ojos,

el pelo alegría;

sus dedos

cadencia, artefacto, compás,

que el sonido libera.

 

Hechura del tacto,

su tiemblo,

el arco, su cuerpo y su pulso

al azar, tan intenso.

 

 

III

Bach sagrado en el tiempo.

Locura más pura,

más real.

En las manos y al vuelo,

partitura esencial,

sugerente e intensa.

 

Bach la clave, la cifra

inconclusa y raigal,

lo claro y singular,

que aún vibra

en lo audaz mostrando lo eterno.

(2007)

 


De: “Trece escalones”

 

 

domingo, 17 de agosto de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

 

El sol del membrillo

(Habla Antonio López)

 

 

I

El color es un mar.

Membrillos y geranios.

 

Hay un pulso de brisas

sostenido en el aire.

 

De la sombra es el juego

y atardece despacio.

 

Vibra un ritmo crucial,

de todos y de nadie.

 

 

II

Nada es sombra de mí,

hay nostalgia en el árbol.

 

El pulso se mantiene

sostenido por alguien.

 

Al sol dan los membrillos

un olor y un espacio.

 

La mezcla está en las cosas,

las dudas ya no caben.

 

 

III

El pincel se detiene

en recuerdos extraños.

 

Ya no espero que surja

nada más adelante.

 

Soñaré cuando suene

su arpegio entre mis párpados.

 

Es octubre y aún vibran

membrillos por las tardes.

 

 

IV

He medido las hojas,

pero no el descalabro.

 

Pintor es el otoño,

porque es vida y ¿quién sabe

 

si lo mío es concepto?

¿quién podría negarlo?

 

Llueve fuerte y el viento

va dejando su parte.

 

 

V

Pintar es aventura

desde el lienzo hasta el marco.

 

Lo esencial son las luces,

el pintor no es la clave.

 

No siempre los deseos

se convierten en cuadro.

 

Ya veremos mañana.

¡Salgamos a la calle!

 


De: “Trece escalones”

 

 

lunes, 11 de agosto de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

Gran Torino

(Clint Eastwood habla sobre la vejez)

 

  

PARA aprender del óxido y del leño,

para ser más humildes,

para entender mejor las cosas y crecer,

leamos el mapa vital que escriben los ancianos,

sus badenes,

sus curvas de nivel.

 

Asumamos los riesgos, el temblor,

la lentitud, la caída,

las pérdidas,

la cruz de la desesperanza a veces desgarrada,

los rostros del vacío, las trampas de la edad.

 

Aceptemos con ellos la herrumbre,

la sombra,

la enfermedad, la saña férrea de la vida,

el aire ardiendo auroras y borrando calendarios.

 

Seamos más humildes,

y consideremos,

como algo más que una simple anécdota,

lo fraterno, las cosas que nos cuentan, sus temores,

el amor,

la claridad leal de la experiencia,

la vecindad, las diferencias,

las cárcavas de su propia biografía.

 

Releguemos por un momento

el brillo, lo supuestamente divertido,

los tópicos,

lo sinsentido neutro,

lo que no tiene mapa y nunca lo tendrá.

 

La vida es futuro imperfecto y es abrazo.

(2008)

 

De: “Trece escalones”

 

 

martes, 5 de agosto de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

 

Lugares necesarios

 

 

De Manderley a Rosebud,

por citar dos ejemplos

de nombres singulares

en las filmografías,

hay un misterio escrito

en las bridas del aire

que juega con la cámara

y logra demostrarnos

que el olvido no existe

si le queda en el alma

a quien a esto se entrega

un poco de ilusión

y altas dosis de magia.

 

En la vida del arte

hay un sesgo atrevido

que revuelve el espacio

donde campa el hastío,

donde no pasa nada

si la vida anodina

se encierra entre sus muros.

 

Así el cine se implica,

no se calla y se atreve

a contar lo que ocurre,

a decir lo que debe;

porque desde el principio

en que izó su periplo

ha sido fiel al hecho

de contar lo que ofrece

a la atenta mirada.

 

 

Por eso con la fuerza

que le otorga su entrega,

y la sana experiencia

que a diario se vive

en las salas de cine,

qué bueno es avivarnos

con la esencia del mito

que conserva los nombres

de los santos lugares:

 

Manderley, La Gaviota,

Rosebud, Monument Valley,

regresos necesarios

que usamos muchas veces

por ver si hay algo más

animando un nosotros.

 

Entonces sin que nadie

lo haya previsto antes,

e igual que en otro tiempo

se hiciera de la vista

todo un cuerpo plenario,

miramos a la cámara

imitando a las cosas.

 

Hay gente que no cree

en la magia del cine,

y piensa en otros campos

con otros seguidores

y eso les hace libres.

Pero yo siento en Chaplin

en los Marx, y en Erice,

en la Monroe o Fellini,

los momentos mejores

los días más felices.

Ellos, Ford y Berlanga:

me han salvado del tedio.

 

¡Qué hermosas son las Artes,

qué grande Billy Wilder!

 

De: “Trece escalones”

 

 

domingo, 16 de febrero de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 


 

LO que vuelve y se rehace,

        nunca se niega.

 Azul vacío.

        Abrazo ausente.

La extraña austeridad de los afectos.

 

Hay un hueco impasible en las huellas del viento.

El tiempo se desvanece o persiste,

arde en su fragilidad,

                                   hurga en el aire y trae,

lo que funda el silencio.

 

 

De: “Lo que funda el silencio”

sábado, 15 de febrero de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 


 

AHÍ está el misterio yendo hacia sí mismo,

reencontrándose,

y el rubor ascendiendo al limbo de los labios;

cunde el deseo, mas no el beso.

Las llambrias del amor,

la levedad de la deriva injusta

de los gestos no entendidos,

relegados a veces

a ser solo la pauta exangüe de su sombra.

Llaga que laya el alma,

                                  herida,

que nunca alcanza el cierre de su hechura.

 

 

De: “Lo que funda el silencio”

 

 

viernes, 14 de febrero de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

 

 

ENTRAR despacio,

casi de puntillas,

como quien nunca sabe

que tras de sí se olvida de algo.

Como si de la estancia,

quisiera huir sin prisa el conjuro del tiempo.

 

Y así, sin dudas y en silencio,

     alzarse, entrar.

 

 

De: “Lo que funda el silencio”

 

jueves, 13 de febrero de 2025

LUIS RAMOS DE LA TORRE

 

 

 

 

EN honor al silencio

ondea el peso de la palabra no dicha,

y en su equilibrio abierto espera.

Hay una noche extensa,

no lo dudes,

que en su abrazar a todos nos alcanza.

A veces es más denso

el ruido de quien nada dice que el misterio.

Ecos de lo sagrado.

 

De: “Lo que funda el silencio”