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sábado, 25 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

  

 

Dasein (con licencia poética)

 


¿Y qué es esta mierda en que estoy encarnada?

Me descubro y no sé, salvo el hecho de estar

hoy

aquí

como piedra lanzada a una fosa.

 

De repente no importa el poema

ni si a alguien le importa

ni si acaso (por suerte u oficio) resulta perfecto.

 

Me preocupan las manchas que veo al cerrar los ojos.

A todos nos pasa

¿o es que solo yo veo estos puntos azules con lila en la oscuridad?

Da lo mismo el color (cada uno ve lo suyo)

pero esto en que estoy encarnada es el vaso que me contiene

un cristal que se va a romper en cualquier momento.

 

De repente las formas no tienen sentido

si me voy a morir como ustedes (cabrones)

sean genios, poetas o miembros de la Academia de Cualquier Cosa

porque traga el monte

y tal vez eso sea

lo único necesario.

Y posible.

 


De: “Doble filo”

 

 

domingo, 19 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 

 

Omisión

 


Te kiero, perra, dijiste, y las balas me atravesaron

vas a soñar con mis incisivos en tu garganta

filo sobre filo

hasta sofocar el minúsculo territorio donde la voz ya no cabe​​ 

pero sí la seguridad de la destrucción.

 

Ansiabas ver todo teñido de rojo

los adoquines, el filo de la vereda

mi mano que aún palpitaba en la tuya.

Se abalanzaron las moscas.

Querían beber lo que se regaba de mí

mientras me perdía en tu peligroso edredón de plumas.

Te kiero, perra, dijiste, y me vas a soñar para siempre.

 

No me duelen las balas ahora

ni el reguero de sangre

ni el cuerpo vaciado.

Lo que hiere es el tiempo en que alargas mi noche

la quietud con que guardas mi pesadilla

esa duda que fuiste al mirarme nacer.

 

De: “Doble filo”

 

 

viernes, 17 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 

 

Impunidad

 

Yo tenía trece años y esa mañana la noticia de la chica muerta me llegó como una revelación.

(Selva Almada, Chicas muertas)

 


Allí, donde yacen las chicas muertas, estoy

convertida en trozos de algo que ya no se reconoce

en trazos de algo que es imposible distinguir.

El sol acaricia mis huesos expuestos pero no los calienta

porque no sigo ahí adentro para sentirlo.

El calor, entonces, se desperdicia

como se desperdicia todo a la larga

como ahora, que miro mi cuadro y el cuadro no sabe que lo miro.

No sabe que observo sus diminutas manchas rojas

las grandes corolas amarillas, el borde que traga sus tallos

igual que un abismo. Porque la vida termina en abismo cuando ya no.

Y eso, si queremos maquillarlo un poco

pues la mayoría de veces alcanza con un basurero

el sitio donde acabaron las cosas que perdimos para siempre

aunque lo hayamos creído imposible

cuando las vimos llegar por primera vez.

  

De: “Doble filo”

 

jueves, 16 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

  

 

Definición

 



Para ser pájaro hay que serlo.

Subestimar la contundencia de dos alas

es ignorar la gravedad (aunque incumplirla

no sea siempre transgredir).

Pero no basta con las alas o las plumas

o con las láminas de un pico

o con ser parte de un linaje del Jurásico

(ahí van los pollos por la vida, los pingüinos, los ñandús…)

como tampoco es suficiente con volar

(ahí van los bichos migratorios o la ardilla siberiana

que apenas flota entre los pliegues de la piel).

 

Para ser pájaro hay que serlo

en la desnuda aparición que no sospecha de sí misma.

De nada sirve precisar con el lenguaje.

-Ahí van los pájaros.

-¿Lo son?

 

 

 

De: “Doble filo”

 

lunes, 13 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS


 


Habitante

 



Hay guerra en Siria

pero en todo lo que veo está mi nervio intercostal:

pincha los ojos del pequeño en una clínica de Alepo

aprieta el talle de la chica que murió

cuando una barca de migrantes

se hundió a pique.

 

Ni el aluvión que se atascó al final de un caserío

ni los aullidos de las bombas

ni otras muertes simultáneas

logran que olvide esta punzada en la costilla

una llamada que no viene

el tren que ya no existe

el espejismo de una niña taponándome el canal del sexo

hasta morir

hasta matarme.

 

Soy tan precaria que se acaba el noticiero y vuelvo a mí

como una vaca que mastica sus estúpidas desgracias

ser habitante de la carne

hasta creer que el universo me desborda

ver cómo pasa el mundo dentro de mí misma

 

una vasija que se entierra

para ser lo que no supo.

 

 

De: “Doble filo”

 

domingo, 12 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 


 

 

Réplica

 



A mamá no sé lo que le ocurre

cuando se asoma a la ventana y no consigue ver

lo que mis ojos, aun cerrados, adivinan.

Ha perdido el escalón, tal vez, la llave.

Será por eso que no vuelve y que me arrastra

sin saberlo

hasta su fondo.

Los amores de mi madre no comprenden lo que busca

se extravían en su belleza

no imaginan que sus ojos, clavados en el dintel,

sólo desean extinguirse.

Cuando se atreven a mirarla

a veces llegan hasta mí

con manos grandes me descifran

como si fuera yo una réplica tangible

 

mientras mi madre, al otro lado,

busca la forma de escapar

y no se entera.

 

De: “Doble filo”

 

sábado, 11 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

  

 

Carretera

 

Olían a musgo en las manos.

Se retorcían, bruñidas y musculosas.

En sus lomos había dibujos vermiformes

que eran mapas del mundo en su devenir.

 

(Cormac McCarthy, The Road)

 



Aunque no exista un lenguaje que nombre las cosas

porque todas cesaron

vehementes, despedazadas

una vez hubo truchas en los arroyos de la montaña.

No quiero que las olvides

a pesar del carbón y del miedo.

Recuerda que el mundo no va a derrumbarse.

No en nuestras cabezas

ni en nuestro dolor

y jamás –ni lo pienses–

ahora.

  

 

De: “Doble filo”

 

viernes, 10 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 

 

 

Elogio de mi peorversión

 



Esta que pide que la Tierra pare en seco

que el Sol reviente en supernova

y que el imbécil que la intercambió por otra

se atragante con la espina de una trucha

 

esta que quiere envenenar a las palomas

soy

la peorversión de mis versiones

única forma de salvar lo que se pueda

aunque después nadie me invite a su banquete

porque escupí en la perfección del día.

 

Tal vez por eso se inflamó mi lengua.

Tal vez por eso se inflamaron mis rodillas.

Tal vez por eso se inflamó mi corazón

 

y las palabras se me fueron al vacío

despedazadas y concisas

lejos de toda poesía en las entrañas.

 

Tal vez por eso aquí me ves

frente al espejo

torturando mis amígdalas

desmenuzándome los senos

siendo raíz bajo el pantano

tramo de cuerpo que se abisma en la punzada.

 

Tienes razón, no meditaba ni dormía.

Estaba rota, tragada por el terror

deseosa de ponerte la moneda bajo la lengua

para dejar que al fin se vayan las versiones que hemos sido

nuestra fugaz capacidad de perdurar.

 

Tal vez por eso te lanzaste desde el puente

tal vez por eso se quebró tu cavidad de nido

y aquí me ves, luego de tantas madrugadas

también deseosa de saltar.

Ya casi lista.

 

  

De: “Doble filo”

 

jueves, 9 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 


 

Destierro

 



Deshacerse de una bufanda

de un par de medias

de la soga que aprieta

de la máquina donde se coloca la huella digital

del contrato de ocho horas (que ahora son nueve)

de los cinco a siete minutos en la parada del bus

de la prisa

de la pastilla para inducir el sueño

porque hay que estar en batalla a las seis

y recién a la medianoche nos da por vivir

de la lista de compras

de la necesidad de reunir la cantidad precisa.

 

Un crimen desear, desprenderse.

 

Que la belleza se vaya por donde vino

el túnel que teje el cuerpo

para después deshacerlo.

Permitir que todo siga su curso

abrazar la decadencia, la putrefacción

amar el estado de las cosas sin querer alterarlas

cometer el delito

volver al asombro del primer deseo

el que nunca intentamos cumplir porque afloja la hebilla

desata cordones

intercambia lo conveniente

por el sol que este rato calienta la espalda.

 

Morir algo en las noches

ser viajeros (y punto)

de una vida que siempre nos desmantela al pasar.

 

De: “Doble filo”

 

 

 

miércoles, 8 de enero de 2025

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 

  

Vértigo



Mi especialista me aconseja ser la Venus de Tiziano

mientras me mira sobre un lienzo que no existe.

Que no me deje desplomar, dice, en mi duda

que si algún día… (esa es la parte que no escucho)

sus ojos tocan mi zumbido

sus gestos silban en mi frágil caracol

entre los huesos que desbordan el canal del laberinto.

Ruedo hasta el piso en un millón de ruidos verdes

clavo las uñas en su piel

consigo anclar.

 

  

 

De: “Doble filo”

 

 

jueves, 12 de octubre de 2023

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

  

 

Vértigo

 

Mi especialista me aconseja
ser la Venus de Tiziano
mientras me mira sobre un lienzo que no existe.
Que no me deje desplomar, dice, en mi duda
que si algún día…
(esa es la parte que no escucho)
sus ojos tocan mi zumbido
sus gestos silban en mi frágil caracol
entre los huesos que desbordan el canal del laberinto.
Ruedo hasta el piso en un millón de ruidos verdes
clavo las uñas en mi piel
consigo anclar.

 

 

miércoles, 11 de octubre de 2023

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 

 

 

Derrota

 

Casi al extremo de sus vértebras
con la violenta extenuación del tigre
mi amante sube la montaña
memoriza líneas interminables
hurga al final de sus recuerdos lo que el día aniquiló

tan cerca el árbol
tan veloz la tierra
no encuentra rama donde asirse
y cae herido por el curso de esta historia.

Bestia, perro, amor mío
no tengo un nombre que lo abarque
salvo el que vaya a interpretar mañana.

Viene por mí cuando hay tormenta
su rastro, entonces, olerá como los charcos
mis huellas serán lavadas
podré ocultarme en las columnas
cuando arranque la función
y su mujer lo aclame

tan firme el suelo
tan frágiles los muros
no encuentro viga dónde asirme y caigo herida en mi papel
tras el telón.

 

 

martes, 10 de octubre de 2023

MARIALUZ ALBUJA BAYAS

 

 


 

Geología de la fuga

 

Vencida por el silencio
me convertí en el ansioso animal
que no supo asentar la cabeza.

Fui la fractura que de todo me apartaba
perdí el instinto de raíz
la percepción extraocular de los erizos
cada papila filiforme de mi especie.

Arco de hielo degradado
caí al mar
en esta absurda pretensión de hundirme
pero las rocas sostuvieron mis fragmentos
y un viento de otra latitud me transformó el relieve.
A veces quiero recobrar mi condición de pluma.

Tendré que huir sin que lo sepa la marea
porque es difícil reanudar lo simple
hervir el agua
abrir la puerta
recostarse.

Haré el intento
aunque ya sé que es imposible regresar.