Geología de la fuga
Vencida
por el silencio
me convertí en el ansioso animal
que no supo asentar la cabeza.
Fui
la fractura que de todo me apartaba
perdí el instinto de raíz
la percepción extraocular de los erizos
cada papila filiforme de mi especie.
Arco
de hielo degradado
caí al mar
en esta absurda pretensión de hundirme
pero las rocas sostuvieron mis fragmentos
y un viento de otra latitud me transformó el relieve.
A veces quiero recobrar mi condición de pluma.
Tendré
que huir sin que lo sepa la marea
porque es difícil reanudar lo simple
hervir el agua
abrir la puerta
recostarse.
Haré
el intento
aunque ya sé que es imposible regresar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario