"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
sábado, 19 de septiembre de 2026
JOSU LANDA
31
hay
una fiebre temblando en resolana
hay
un hervor de corazones ahítos de hundimientos:
si acaso flotaciones efímeras
hay
un fervor de bocas y semillas:
chispas tácitas en abandono
en el hálito del día
siempre
sin palabras
VITTORIO SERENI
Esos
chicos que juegan
un
día perdonarán
si
prestamente nos quitamos del medio.
Perdonarán.
Un día.
Pero
la distorsión del tiempo,
el
curso de la vida desviado tras pistas falsas,
la
hemorragia de los días
por
la abertura del entendimiento corrompido:
eso
no, no lo perdonarán.
No
se perdona a una mujer un amor mentiroso,
el
ameno paisaje de agua y hojas
que
se desgarra develando
raíces
putrefactas, miasma negro.
"En
el amor no existen los pecados",
se
enfurecía un poeta en los últimos años,
"existen
solamente pecados contra el amor".
Y
ésos no, no los perdonarán.
Versión
de Jorge Aluciono
MARÍA ANTONIETA FLORES
perfecta
gema entre los dientes
engarce
luz
aguda como el punzón
en
cada poro se dilata la miel
bajo
la ceniza
en
hora descontada a la muerte
unir
el borde de las uñas al temblor de la nuca
entrar
en los ojos
y
cerrar los párpados
adentro
todo se resquebraja
vencido
el
hueso
la
voluntad
deshecho
el éter
amanece
blanco
más
blanco
entre
la luz que rompe
ahí
el quejido
una
prolongación del destierro
regresados
los cuerpos
De:
“Absoluto”
GABRIEL RUBIO
Bajar
del tranvía en Sergio Cardell
Donde
no había parques
ni
columpios ni fuentes ni parejas
camino
acompañado de extrañeza
sobre
el recuerdo de aquella tierra yerma
Otra
ciudad nació en el descampado
otro
cielo tras el perfil de los tejados
otras
sombras dan fe
de
la privatización del horizonte
o de
los hogares
que
se construyen en el aire
El
sonido del tráfico en las lomas
antiguos
pedregales del silencio
sin
senderos semáforos cajeros…
Camino
sorprendido
por
aceras que surgen a mi paso
es
un decorado de ficción
quizá
soy yo tan solo un figurante
Descubro
en los rincones
confidencias
que no me pertenecen
Historias
que no son mis historias
hacen
de esta ciudad otra distinta
La
constelación del callejero
eleva
a semidioses mis memorias
Transito
por un horóscopo doméstico
como
una estrella errante y olvidada
Querido
Sergio, Míriam, don Vicente
¿Existieron
o son parte de mitos
de
otro universo más perdido?
Donde
no había parques
llegaron
un día las acacias
los
ficus las palmeras
los
celtis y las lagunarias
las
moreras y las jacarandas
y
tras ellos las parejas
los
carritos
los
comercios
y
las sillas de ruedas
Crece
una ciudad vacía de recuerdos
otras
manos o piernas que te nacen
en
un cuerpo que no se te parece
Donde
no había parques descubro que no existí y me desnazco.
De:
“El remero de Ulises”.
BOHDÁN-ÍHOR ANTÓNYCH
Los
cerezos
Antónych
era un escarabajo y vivió antaño en los cerezos,
los
mismos que poetizó Shevchenko.
¡Mi
país de las estrellas, país bíblico, hermoso,
la
patria florida de los guindos y el ruiseñor!
Donde
las tardes son del evangelio y los amaneceres,
donde
el cielo aplasta con el sol los pueblos blancos,
florecen
rizados los cerezos y emborrachan,
como
en los tiempos de Shevchenko, los cantares.
De:
“Cántico sobre la indestructividad de la materia: obras selectas”.
Versión
de Salomea Slobodian.
ALFONSO QUIÑONES
Ojo
de madera
Ojo
de madera
furia
de fibras
ánimo
del cero
caricatura
de sol
en
tu palabra seca
olvido
de la clorofila
asisten
las esferas
del
alfabeto
lejos
de alas y tentáculos
Ojo
de tabla
escupitajo
redondo
del
muchacho violento que habita
en
el centro del árbol
Dolor
cervical escondido
en
el útero de la madera
si
miras a un lado se congelan
las
begonias y las azaleas
sI
miras al otro te escarba
con
cuidado la pata derecha
del
gato señorial
Estás
en la silla y el alféizar
y en
el chirrido tenaz de la garlopa
en
el fondo de la cama y en el librero
donde
reposan las palabras
Ojo
del viento árido
hielo
seco
echando
humo en el alma
ojo
de bruja
ojo
de siglo
ojo
de huracán
En
las proximidades
de
la luz del atardecer
pones
la nota en Fa
detienes
las bienaventuranzas
y si
alguien duda de tus poderes
que
observe entonces qué hace
el
agua entre las piedras
de
los arroyos agrestes
Eres
el remolino ausente
de
los mapas y la infecundidad
de
las esporas de la pera del Bey
en
el desierto de Baní
Ojo
de tabla
ojo
abstracto
ojo
pordiosero de la galaxia
en
el mismísimo corazón del pino
cuando
sueñas cuando deliras
cuando
pretendes cantar
es
que ocurre el bostezo del vino
y ya
después que llegue
el
buen dragón ofuscado
que
todo ha de quedar entre familia
