lunes, 31 de julio de 2023


 

JOSÉ KOZER & ENRIQUE WINTER

 

 

 

artículo primero……………………

una es los otros
mirándonos de frente……………

  uno es las otras
campos magnéticos………….

todas distintas y por eso iguales
quienes queramos ser…………….
  mientras el resto sea

el estado que garantiza    somos
salud  educación  vivienda gratis
en todas las edades                  creativa
y colaborativamente………………………..
     haremos lo demás……….
nacimos en el llanto……………………….

la risa la aprendemos

 

De: “Variaciones de un día”

 

Nota: El poemario, Variaciones de un día, escrito a cuatro manos por José Kozer y Enrique Winter, funciona como un verdadero diálogo poético en el que los autores decidieron entrelazar sus textos de tal forma que las autorías individuales se diluyen intencionalmente para dar prioridad al fluir y al ritmo colectivo de la obra.

 

VALERIA CERVERO DAER

  


 

NO PODEMOS decir qué es pero cada tanto
intentamos definirla. O bien nos piden que lo
hagamos, pero resulta lo mismo. La espalda del
inambú que se escapa luego de sorprendernos
con su grito en el pastizal.


Buenos Aires, 22 de marzo de 2022

 

DARÍO JARAMILLO AGUDELO

 

 

 

7

 

A veces Dios se pone metafísico y entiendo poco lo que me dice. Él adivina que entiendo poco o nada, y oigo
  que se ríe, y me grita: apréndete esta frase de memoria: 
Tienen razón los ateos. No existo. Soy anterior a la existencia. Soy la palabra. La palabra sin dueño.
Soy la palabra sin existencia que les da existencia a los ateos.
Otro día me dijo: los ateos saben de mí mucho más que yo.

 
De: “Conversaciones con Dios”.
 

LUDWIG SAAVEDRA

 

 

 

II

Algo de demonio feliz en tu sonrisa
Una constatación de servir a una causa aparente y perdida
Es decir la esperanza con ojos de mar nocturno en que florece el reflejo
De la luna y las estrellas

Como si el verso acampara
Bajo esa noche fresca
He despertado con tu sonrisa tajeada
en todas las paredes de mi calle

Supe que todos los esbozos de estar quieto y a ras de tu piel
Son tan inútiles y efímeros como este
Nombrar la oscuridad de nuestras lenguas

En medio de graffitis y señales de humo
Incendios maniáticos casi puros
Incendios chupamirtos
Danzan en la tarde que el color de tu piel es más miel
Y las notas agudas de tu sonrisa de demonio titilan
Como en batalla de cristal

Flauta de rocío
Saxo de jazmín
Arpa de nieve y escarcha
Tambor de simple sombra
Se acurrucan te nombran
Se desgastan bellamente
Para acoger nuestro sueño
De gatitos heridos.
 

 

MARICARMEN VELASCO BALLESTEROS

  


 

EN TORNO AL CAMPO de futbol
las garzas tiñen de blanco los laureles
El crepúsculo gorjea sobre sus ramas

Los gritos se escuchan gozosos
Gotas de sudor
salpican el suelo

Animales encapuchados
se paran frente al terrerío
Observan cada movimiento
listos para atrapar a sus presas
Avanzan a zancadas
levantan a siete
casi adolescentes

El candado de la noche
se abre
             la tormenta
con estruendo de cerro

desgaja
             familias

 

De: “La muerte golpea en lunes”

 

SARA CAMHAJI LISBONA

 

  


Escondidas

 

Vuelve la niña que cruza la sala de su abuela,
el cerco de miradas, de luto —ella.
la que rehúye al rastro
de un arameo oscuro, un brazo
dislocado, un cabello hirsuto
volteando y corriendo a trechos entre muebles sin gesto
con hilos de oro
la muerte
no se echa en el sillón

Sola
entre peldaños de mármol
tirita en la sala
y asume lo irreversible:
volver al jardín por la tarde
abrazarse entre arbustos
quemar la base
y esperar veinte años para decir
un dos tres por mí