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jueves, 27 de abril de 2023

NOAH CICERO

 

 

 

Preguntas que les hacemos a las personas que no quieren recibir esas preguntas

  

¿Cuándo me amarás de nuevo?
¿Por qué nunca me amaste?
¿Qué pasó con todos esos sentimientos?
¿No hay nada que pueda hacer?
¿Es con la decepción con que demuestras afecto?
¿Alguna vez me quisiste cerca de ti?
¿Por qué necesito escucharte decir “dilo”?
¿Por qué me golpeaste? ¿Era yo tu hijo?
¿Por qué me descuidaste? ¿Era yo tu hijo?
Hace 30.000 años los búfalos corrían por las praderas.
Un búfalo tropezó con el tronco de un árbol muerto.
Cayó duro, se rompió el tobillo. El búfalo miró a sus amigos.
Quiso alcanzarlos. Sonido de pezuñas, pero cayó muerto.
El búfalo, allí tirado, pregunta “¿por qué me dejaron atrás?
Pensé que les caía bien”
Una jauría de lobos llegó, lo masticaron. El búfalo
gritó en su agonía.

 

 

miércoles, 26 de abril de 2023

NOAH CICERO

 

 


Perros felices

 

Es en la AWP de Los Ángeles, donde los escritores
de todos los Estados Unidos se reúnen.
Las personas terminan encontrándose.
Cada vez que él la mira, cada vez que ella lo mira.
Él se emborracha, ella fuma marihuana por
la sensibilidad del gen asiático hacia el alcohol.
Entonces ellos pueden abrazarse. El brazo de él,
envolviendo el pequeño cuerpo de ella. Caerán
en el sueño muy pronto.
Luego de que el niño deje a la niña,
(No sé por qué sigo llamándolos
niño y niña, ambos están en sus treintas,
son gente seria,
son más o menos famosos,
han estado en otros continentes,
han pagado un montón de cuentas,
incluso no han pagado algunas. Pero se siente bien,
a veces, sentirse de nuevo en la secundaria,
nervioso, todavía con miedo a los genitales.)
Él se subió al auto de su amigo,
fue al Sunset Blvd. Iban
por tacos de camarón.
Su amigo dijo, “¿Por qué no te casas con ella?”
El niño recordó a otras tres personas
que preguntaron:
“¿Por qué no te casas con ella?”
El niño en el asiento trasero respondió,
“Todo el mundo me dice que me case con ella.
Pienso que nadie le dice a ella que se case conmigo.”
El niño y la niña nunca se casaron.
Fue culpa de ambos.
Nunca dejaron que ocurriera. Tenían las mejores excusas.
Y a pesar de que ambos murieron solos en algún lugar
Del desierto estadounidense. (El desierto estadounidense
Es lo suficientemente grande como para mantenerlos lejos.)
Ambos tuvieron algunos perros durante su vida.
Los perros amaban la atención que les daban,
Los perros tuvieron una feliz vida, y murieron
Pacíficamente siendo abrazados
Por sus dueños.

 

 

martes, 25 de abril de 2023

NOAH CICERO

  


 

Jesucristo en Wal-mart

  

Noah Cicero fue a Wal-Mart
a por una receta médica.

Mientras caminaba por Wal-Mart
iba notando el cansancio causado
por el ansiolítico de la mañana.

Pensaba en el suicidio,
no tanto como para llegar a matarse, pero
si un mágico viento lo hubiera elevado
y se lo hubiera llevado a un cielo
de la luna Europa, no habría
opuesto resistencia.

Entre aquellos productos paseaba
un hombre con tatuajes de prisión,
los dientes marrones y una camiseta
con agujeros.

El hombre no iba a la moda, probablemente
no sabía qué era American Apparel
ni era capaz de manejar un sistema operativo. Seguro
que su casa estaba sucia, probablemente
no se había bañado, jamás.

Dijo: “Eh”
Noah se dio la vuelta: “¿Yo?”
“Sí, tú, Jesucristo me ha dicho
que necesitabas ayuda”
Noah no dijo nada.
El hombre intentó rodear a Noah
con el brazo, pero Noah dijo
con voz nerviosa: “Por favor,
no me toque”.

El hombre con los dientes marrones
dijo: “No es para tanto, pronto todo irá mejor”.

Noah respondió:
“Qué horror,
esto parece una pesadilla”.

El hombre con los dientes marrones
miró a Noah a los ojos y le dijo:
“Todo irá bien”.

Noah quiso gritar:
“Pero el dolor está en mi cabeza
y no puedo salir
de mi cabeza”

El hombre se fue
y volvió
a su sucio piso.

Noah Cicero se sentó en el coche,
con los ojos tristes, dijo:
“¿De verdad estoy tan triste?”, recordó
a todos los que habían tratado de ayudarle
en los últimos seis meses: Bernice, John, Wanda,
Nicky, Sara, Haley, Cameron, Keegan, Mani,
Paulina, Asia, Dana, Samantha, etc., etc.

Pero nada funcionaba:
Noah estaba tan jodido
que el mismo Jesucristo había tenido que enviar a un tío
con los dientes marrones para informarle
de que su depresión debía terminar.

Se puso las manos en la sien
y dijo: “por favor para
por favor para por favor para
este ruido”