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domingo, 16 de febrero de 2025

CARLOS RIVAS LARRAURI

 

  

 

Voy con mi hacha




Mis güenos siñores:
¡ Pónganse muy changos!
¡ Pónganse muy águilas!

La musa del pueblo
qu'es la que me cuadra,
en vez di una lira
me dio esta guitarra,
que manque esté vieja
y un poco estillada,
salen con sus notas
suspiros y lágrimas
di un pueblo que sufre,
di un pueblo que sangra...

Yo sé di otro modo
dicir las palabras
pero esta es la musa
qui a mí más me cuadra,
y onqu'esté la probe
vestida d'hilachas,
ansina la quero,
y es la que me manda
que diga sus cosas
lo mesmo qu'ella habla,
lo mesmo que sente,
lo mesmo que canta.,.

No inoro qui hay munchos
qu'esto no les cuadra,
y por ser humilde
van a dispreciarla,
pero, ¡eso no li aunque!
¡ Guena es la guitarra!
¡ Tan guena com'otras
de muncha pomada!
y ella no es culpable
de si por disgracia
estas probes manos
no saben tocarla...

Sus guenas mercedes,
perdonen la lata
y díganme aluego
si no les doy di ala,
pa que yo me largue
con todo y guitarra...
Pero si por suerte,
les he caido en gracia,
¡ aguárdensi un pelo...
¡ Déjenme templaría...
¡ Pónganse muy changos...
¡ Pónganse muy águilas...

Mis guenos siñores,
¡ ai les voy con mi hacha!

 

viernes, 14 de febrero de 2025

CARLOS RIVAS LARRAURI

 

 

 

Vete en güena hora... 

 


Si mi abandonas porque soy probe,
vete en güena hora...
Yo no te quero tener a juerzas;
tal vez te jalles más mejor sola.
A ti te cuadra la guena vida,
del mesmo modo qui a munchas otras,
y yo no quero que por mi culpa
t'estés haciendo tanta mal'obra.

No te priocupe dejarme solo;
no te priocupes por mi persona...
Pa nada valgo... pa nada sirvo...
¡No puedo darte lo qui ambicionas!

Cuánto te quero, tú bien lo sabes...
qu'eres mi vida, harto te costa...;
pero el cariño de nada sirve
si no se junta con esas cosas
qui a las mujeres las gúelven locas.

Pa qu'es que sigas tan a desgusto;
si ha de ser luego mejor dendi ora;
ansina quedo más satisfeicho,
porque siquera no me traicionas.

Harto quisiera no ser tan probe,
pa qui anduvieras como esas rotas
que tanto invidias, porque tú inoras
qui aquellos lujos, qui aquellos trapos,
son, mesmamente, cachitos di honra...
Anda tranquila... Vete en guena hora...
Pero, no gíielvas... Nunca ti acuerdes de mi presona,
pos, manque probe, soy orgulloso....
y no me cuadra recoger sobras

Te quero muncho, pero, ¡ no li aunque!
Más vali ansina... Vete en gúena hora...

 

 

domingo, 2 de febrero de 2025

CARLOS RIVAS LARRAURI

 

 

 

Presagio

 


Mamacita chula
Mamacita... mama.
¿qué tienen los perros
qu'están ladra y ladra...?
¿Por qué ullan tan feo...?
¿Por qué no se callan...?
Mama, mamacita...
no sé qué me pasa,
pero tengo miedo...
¡muncho miedo, mama.

No sé quén me dijo
que cuando los perros ullan tan refeo,
pasa una disgracia... ¿A ti no ti asustan...?
Óilos nomás, ..... .! Óilos nomás cómo los endinos ladran...!

Voy a rigañarlos dende la ventana
porque... ¡ tengo miedo... muncho miedo, .......!

¡ Qué pasa, "Sultán".. .!
¡ Cállese, "Zoraida".. .!
¡ A ver tú, "Chinguiñas"
si también te callas. ..!

¡ No mi hacen aprecio.
Siguen ladra y ladra...
¿Por qué será eso...?
¿Por qué no se callan...?
¿Será porque senten que va a haber disgracia.. .?
No sé, pero tengo en el pecho una ansia
qu'igual qui una bola me sube y me baja...

Mama, mamacita,
¿queres que me vaya
a dormir contigo en tu mesma cama...?
Teniéndote cercas no m 'emporta nada
si aquellos endinos ladran o no ladran...
¿Eh...? ¿No me rispondes...?

Mira que ya mi anda de miedo,
y los perros di ullar no se cansan..
Ándale, mamita,
¿qué estás amuinada porque no te dejo dormir...?
Pos aguarda qui ora, con mis besos tu muina si acaba..
¡ Jesús...! ¡Mamacita.. .! ¿Qué tienes.. .? ¿Qué pasa...? ¿Por que stás tan fría...?
¡ Mamacita. . . mama. ¿Por qué no rispondes. ¿Por que stás callada. .

¡Nada...! ¡No ricuerda...!
¿Qué tendrá mi mama...?
¡Mi Diosito lindo,
sálvamela. . . sálvamela. . .!
¡Mama... mamacita.. .!
¡ Mamacita. . . mama. .

Y la buena madre para siempre calla;
despliega la Muerte sus fúnebres alas;
un golpe de viento abrió la ventana,
y afuera los perros aúllan y ladran
incesantemente, como si miraran
la Pálida Intrusa que rodea la casa.


domingo, 26 de enero de 2025

CARLOS RIVAS LARRAURI


 

 

Probecita de remedios

 


¡ Caray, quén lo iba a dicir!
¡ Probecita de Remedios!
Tan chula la muchachita...
Se mi hace que la'stoy viendo
cuando pasaba 'el domingo
con sus trapitos más nuevos,
pa óir la misa de doce
allá en l'iglesia del pueblo.

Daba gusto devisaría
con aquel aigre tan serio,
sin hacer caso de gromas
y sin dar óido a requebros...

¡ Maihayan los hombres malos
como ese endino de Pedro!

La pretendieron retihartos:
lo mejorcito del pueblo;
pero, a naiden l'hizo caso,
a todos los hizo menos.
!L'único que le dio de ala
jue ese malora del Pedro!

Dende chico jue un perdido,
era l'azote del pueblo,
sempre andaba de parranda
y sempre acababa en pleito.
A todo mundo ensultaba
a naiden tuvo respeuto;
y en una de tantas nochis
en que ya'andaba muy ebrio,
s'hizo de malas razones
con sus cuatezones mesmos;
tras de las malas palabras,
jueron a dar a los hechos,
y, al fin de la pelotera,
se jallaron a dos muertos.
Los dos muertos a balazos,
y lo cierto era qu'entre ellos,
el único que traiba cuete
era el malvado de Pedro.

A resultas d'esi asunto,
tuvo que salir juyendo
naiden golvió a saber de él
todos quedamos contentos;
¡ sólo se quedó llorando
esa probe de Remedios!..
Y ansi quedaron las cosas
y ansina se pasó el tiempo

Villistas y carranclanes
s'estaban dando muy recio;
ya'staba la balacera
en las goteras del pueblo;
entraron los gananciosos,
y, al frente de todos ellos,
montando un cuaco alazán,
llegó un capitán primero
qui aluego reconocimos:
¡ era aquel diantre de Pedro!

Luego luego que llegaron
Pedro jue a ver a Remedios
y golvió loca a la probe
que ya lo daba por muerto.

Tanto jue lo que le dijo
que, dende'l mesmo momento,
todas las nochis se vian
en las ajueras del pueblo.
Por aquellos mesmos días
llegó el resto di aquel cuerpo,
al mando di un general
qu'era ¡ el mero petatero!

-Capitán, esa chamaca,
la más sazona del pueblo,
mi han contado qu'es su novia...

-Sí, mi general, es cierto.
Pos usté sabe lo qui hace...
¡ Consígamela y lo asciendo!

Es una de tantas nochis,
Reniedios jue a ver a Pedro,
taba la nochi rescura,
y la probe de Remedios
s'echó en los brazos di un hombre,
qu'ella créiba qu'era Pedro...

Cuando vino a darse cuenta,
su mal no tuvo remedio;
el hombre se le hechó incima
di un modo reteviolento.

¡ Era el mesmo general!
¡ Pedro se ganó su ascenso...
Y allí quedó deshojado
un capullito abrileño...

Ora anda una probe loca
de pordiosera 'en el pueblo,
ganando ansina la vida,
en tan y mientras que en México,
pasiando en gran artomóvil
y con las pilas de pesos,
anda un siñor general
al que le nombran "don Pedro"

La mera verdá de Dios,
parece cosa de cuento,
pero le juro, compadre,
que lo que digo es muy cierto.

¡ Malhayan los hombres malos
como ese endino de Pedro!


 

lunes, 20 de enero de 2025

CARLOS RIVAS LARRAURI

 

  

 

Pue´que me rajara

 

 

¿Que vaya yo a verla?... ¡Ni manque esté loco¡
¡Antes qu´ir a verla, primero me matan!
Pa mi, como muerta;
a mí no m´importa qu´esté güena o mala;
yo no tenga culpa de lo que le pasa.
Y... mira, mi cuate, por lo que más queras,
no güelvas a hablarme d´esa desgraciada;
ni quero oir su nombre,
ni quero, ya d´ella saber ni palabra.

Tu sabes, mi hermano, que yo la quería con todita mi alma;
harto a ti te costa qui a naide en el mundo, crioque ni a mi madre,
¡ni a mi madre santa he querido tanto como a aquella ingrata...!
¿Pa´quén trabajando me pasaba el día?... ¿Pa´quén era todo lo que yo ganaba?..
¿Pa´quién mi cariño?... ¿Pa´quén mi costancia?..
Y aluego... ¿pa´qué? Dimpués de todo eso, ya vites, manito, cómo jue la paga...
Dendi antes, mucho antes qu´ella se largara,
yo vide clarito que ya mi cariño no le daba di ala;
yo vide clarito qu´estaba a desgusto; ya no era la mesma mujer de su casa;
ya era sólo el lujo lo qué le cuadraba.. Y como soy probe,
y pa ella era poco lo que yo ganaba, no quiso la indina seguir siendo honrada,
s´echó pa la calle... se tiró a la vida... y jue una de tantas...

Y ora qui han pasado dos años de qui anda
rodando y rodando mesmamente como si juega hilacha;
ora qu´está probe; ora qu´está mala;
ora que no tiene quen si ocupe d´ella,
ni quén se priocupe de lo que le pasa;
ora que ricuerda que cuando era guena nada le faltaba,
ora es cuando qu~e que yo la perdone
y que vaya a verla, pero... ¡qué esperanzas¡

¡Antes qu´ir a verla primero me matan!

Pero, oye, manito.. . aguárdati un pelo;
hazme una valona antes que te vayas; di ai sobre la mesa agarra esos jierros,
son los de mi raya.
Llévaselos todos... llévaselos luego.
No vaya a ser cosa de que li hagan falta...
Pero eso sí; júrame que no has de decirle de mí una palabra...
No quero que sepa que mi ocupo d´ella,
No quero que sepa ni quén se los manda,
porque, si si alivia, pue ser qui algún día,
la muy atascada, si alcanzara el punto de venir a verme
pa darme las gracias, y si viene a verme y en sus ojos prietos
-más prietos que su alma-, deviso que bulle siquera una lágrima,
pue que me ricuerde de cuando la quise con todita mi alma;
pues que me ricuerde que sólo vivía resollando el aigre qu´ella resollaba;
pue ser que de nuevo me buiga esta cháchara,
y manque he jurado que nada ni naide,
por nada del mundo, mi hará perdonarla,
si ansina sucede... si ansina ricuerdo...
si miro en sus ojos siquera una lágrima...
antonces, mi cuate... ¿pa qué he d´engañarte?
Manque soy muy hombre... ¡pue que me rajara!

 

 

miércoles, 2 de enero de 2013

CARLOS RIVAS LARRAURI





Porque me quité del vicio



No es por hacerles desaigre…
Es que ya no soy del vicio…
Astedes mi lo perdonen,
pero es qui hace más de cinco
años que no tomo copas,
onqui ande con los amigos…
¿Qué si no me cuadra?…¡Harto!
Pa que he di hacerme el santito:
he sido reteborracho;
¡como pocos lo haigan sido!
¡Perora si ya no tomo,
manque me lleven los pingos!
Dendi antes que me casara
encomencé con el vicio;
y, aluego, ya de casado
también le tupí macizo…
¡Probecita de mi vieja!
¡Tan güena siempre conmigo…!
¡Por más que l´hice sufrir
nunca me perdió el cariño!

Era una santa la probe,
y yo con ella un endino;
nomás porque no sufriera
llegué a quitarme del vicio,
pero, poco duró el gusto,
la de malas se nos vino
y una nochi redepente,
quedó com´un pajarito.
Dicen que juel corazón…
Yo no sé lo que haiga sido;
pero sento en la concencia
que jue mi vicio cochino
el quizo que nos dejara
solitos a mí y a m´hijo,
¡un chilpayate di ocho años
que quedaba güerfanito
a ledá en qui hace más falta
la madre con su cariño!

Me sentí disesperado
de verme solo con mhijo…
¡Probecita criaturita!
Mal cuidado…mal vestido
sempre solo…¡Ricordando
al ángel que´bia perdido!

Entonces pa´no pensar
golvi a darle recio al vicio,
porque poniéndome chuco,
me jallaba más tranquilo,
y cuando yastaba briago
y casi jueras de juicio,
parece que mi dijunta
taba allí, ¡junto conmigo!

Al salir de mi trabajo
m´iba yo con los amigos,
y, aluego, ya a medios chiles,
mercaba yo harto refino
y regresaba a mi casa
onde mi aguardaba m´hijo;
y allí, ¡duro!, trago y trago,
hasta ponerme bien pítimo…

¡Y aistaba la tarugada!
Ya endinantes les he dicho
lueguito vía a mi vieja
que llegaba a hablar conmigo
y encomenzaba a decirme
cosas de mucho cariño,
y yo, a contestar con ella,
como si fuera dialtiro
cierto lo questaba viendo,
en tan mientras que mhijo
si abrazaba a mi asustado
diciéndome el probe niño:

«¿Onde está mi mamacita?
Dime on tá, papacito…
¿Es verdad que testá hablando?
¿Cómo yo no la deviso…?»
«Pos qué no la ve, tarugo,
¡vaye que li haga cariños!»
¡Y el probecito lloraba
y pelaba sus ojitos
buscando ritiasustado
a aquella a quen tanto quiso…!

Una noche, al regresar
destarle dando al oficio,
llego y, al abrir la puerta,
¡ay Jesús, lo que deviso!
Hecho bola sobre el suelo,
taba tirado mi niño,
risa y risa comun loco,
y pegando chicos gritos…

«¿Qué te pasa?…¿Qué sucede…?
¿Ti has güelo loco dialtiro…?»
Pero intonces, en la mesa,
videl frasco del refino,
que yo bia dejado lleno,
enteramente vacío.

Luego luego me di cuenta
y me puse retemuino:
«¿Qui has hecho, escuincle malvado»
¡Ya bebites el refino…!
«¡Paqui aprendas a ser güeno,
voy a romperte l´hocico…!»

Y luego con harto susto
que l´hizo golver al juicio,
y con una voz di angustia
que no he di olvidar, me dijo:
«¡No me pegues…no me pegues…!
No soy malo, papacito.
¡Jue pa ver a mi mamita
como cuando habla contigo!
¡Jue pa quella me besara
y mhiciera hartos cariños!»

Dendentonces ya no tomo
onqui ande con los amigos…
No es por hacerles desaigre,
pero ya no soy del vicio…
Y cuando quiero rajarme
porque siento el gusanito,
de tomarme alguna copa,
nomás mi acuerdo de mhijo
y entonces si ya no tomo
¡manque me lleven los pingos…!