viernes, 19 de enero de 2024


 

EVA MUÑOZ

 

  

La galería.
En un pozo de luz
sumerjo el brazo.

 

De: “La casa en fuga”

 

JUAN ARABIA

 

 


Juicio

 

Nos alejamos de la ciudad,
infortunio, infortunio, etcétera.
En la que ya no hacemos
más canciones.

Nuestra flauta quedó encerrada
en la raíz de un sauce:
destruyendo el suelo,
levantando calles y baldosas.

Nos vamos lejos, amigos:
donde las vacas beben,
donde la savia fluye.

Nuestros versos necesitan
ser juzgados,
pero en tierras más salvajes…

 

BENJAMÍN SANTIAGO MONTIEL

 


 

Si no pido permiso nadie puede negármelo

 

Avanzo a una velocidad
en la que solo puedo
tomar decisiones
en milésimas de segundo.

He cambiado el miedo
a estrellarme por
miedo a que nadie
pronuncie el nombre
que he elegido.

No quiero ser
el tipo de hombre
que nadie piensa que
sea un hombre.

 

De: “Nombre muerto”

 

 

EVA MOLINA SAAVEDRA

 

  

Pasión

 

En la encrucijada de los sentidos
se esconde una criatura reptante:
el esquivo capricho de un cuerpo
mareado, pero sin retroceder.

La ganancia sería la entrega,
porque no hay nada turbio
en el reflejo de la piel,
y obviar el deseo
es morir a la vida.

Déjame morder tus labios
e impregnarme de olor ajeno.
Este abismo nos pertenece
porque no lo elegimos.

 

De: “La mirada rasante”

 

MARTÍN LÓPEZ-VEGA

 

 

 

Poema de las avispas

 

Para otros, el amanecer de Ahu Tongariki,
escoltado por los moáis,
como si quien lo contempla
cobijara la idea de hurtar el rayo verde.

Para otros, ver salir el sol
desde un globo, en Capadocia,
y convencerse de que no hay más
Gaudí que el viento ni mayor
maestro gótico que el agua.

Para otros, inaugurar el día
en Angkor Wat, cuando los rayos prologales
parecen decididos a incendiar los templos
y la fe; o en Milford Sound,
desperezándose a la vez
que los lobos marinos.

Yo quiero ver amanecer todos los días
descalzo, contigo,
en la terraza de casa,
cuando la luna se queda un rato aún
para poder contemplarte
a ti, que disfrutas la primera luz de la mañana
sobre tu piel aún dormida,
con la toalla a modo de turbante
y tus ojos que despiertan y en mí despiertan
cuanto desde que estás ya no duerme nunca.

Sobre la mesa está el desayuno,
pero las avispas revolotean
en torno a ti, como si fueras
lo más dulce de la mañana.

Qué poco te conocen.

 

INDRAN AMIRTHANAYAGAM

 

  

Adelante

 

Nos hemos escrito durante tu estancia en Italia. Y el país
ha sufrido dos terribles atrocidades (en Búfalo y Uvalde),
y la guerra contra Ucrania sigue con ferocidad con su pérdida
de vidas y pueblos enteros enviados a la tumba durante

tu estancia en Italia. Durante tu estancia en Italia he perdido
inspiración y la he recuperado. Perdí la esperanza pero la
tengo de nuevo a tiempo para tu regreso, para tu compromiso
renovado a utilizar la herramienta de la metáfora para reunir

a los lectores a caminar de nuevo hacia la Citadela e insistir
en la justicia, el pan, el empleo. A las barricadas de nuevo. Al escritorio
para escribir los versos que nuestros tiempos nos reclaman sobre
el sueño americano destruido y la Revolución Haitiana abandonada

sobre el hecho de que a pesar de la circunstancias uno puede
y uno debe restablecer y restaurar, caminar adelante.

29 de mayo, 2022