"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
martes, 9 de enero de 2024
JUAN CAMERON
Borges lamenta haber publicado
a un promisorio escritor
Perdona
mi ceguera
No
vi brillar al Dante entre tus líneas
de
crónicas locales.
LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS
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bombas cayendo en un campo de grúas fuera de funcionamiento es solo un ladrido
a distancia un tipo de gemido el campo de grúas es mi corazón y en él
silenciosas las grúas funcionan de noche se retuercen se besan cargan objetos
pesados como aviones locomotoras cajas fuertes gente avergonzada gente
desubicada gente muerta el ladrido proviene de mi cachorro a través de la piel
de mi pecho él ve las bombas caer y le da lástima le da emoción comienza una
ola de ladridos que se extiende por el perímetro de cachorro a cachorro el
campo de grúas resulta estercolero demasiadas bombas para un día de otoño tan
soleado nubes blancas sobre humo sobre ladrido sobre tu conciencia hay que
esperar a la noche para ver si alguna quedó viva con una o dos me basta para
ver
PIER PAOLO PASOLINI
A los literatos contemporáneos
Os veo: existís, seguimos siendo amigos,
felices de vernos y saludarnos, en algún café,
en casa de las irónicas señoras romanas…
Pero nuestros saludos, las sonrisas, las comunes pasiones,
son actos de una tierra de nadie: una… waste
land,
para vosotros, un margen, para mí, entre una historia y otra.
Realmente ya no podemos estar de acuerdo: me estremece,
pero es en nosotros donde el mundo es enemigo del mundo.
Versión de Carlos Vitale
EDITH SÖDERGRAN
Mi futuro
Un
momento imprevisto
me robó mi futuro,
el ensamblado provisionalmente.
Lo volveré a construir mucho más hermoso
tal como lo había pensado desde el principio.
Lo volveré a construir en esa tierra firme
que es mi voluntad.
Lo volveré a levantar en los pilares altos
que son mis ideales.
Lo volveré a construir con una puerta secreta
que es mi alma.
Lo volveré a construir con una torre alta
que es la soledad.
Versión de Petronella
Zetterlund
JUAN ARABIA
Bulmenia
Yo
trabajo de noche, desertando al ogro insaciable
que desfigura a los jóvenes y los deja acéfalos
sin cambiar una bolsa de manzanas por mi cabeza
Trabajo
como el mar, como una sombra,
donde unos gorriones saltan sobre las migas del día
y las golondrinas hacen un escándalo por un pedazo de cielo
Bebo
cianuro y venenos desconocidos,
porque esta sed no tiene lámparas
y su cáscara se multiplica como la pobreza
Trabajo
como todos trabajan,
sin lograr una estrella, sin saciar una pluma
perdiendo todos los rumbos
dando pequeñas muertes en partes desiguales sobre mi cuerpo
Sin
alcanzar tan solo uno de mis sueños
dejo embriagar a unos pocos desamparados, restos esclavizados
que han sido y que por siempre serán difamados
secados en el aire del crimen
MAHMUD DARWISH
Ha pasado el tren
Ha
pasado veloz el tren
—yo esperaba
en el andén a que pasara un tren—
y los viajeros se han encaminado a
sus días… Yo…
he seguido esperando.
En
la lejanía lloran los violines:
me lleva
una nube venida de lejos,
y se deshace.
Una
oscura nostalgia
iba y venía,
mas no me abandonaba el olvido,
no me podía el recuerdo
de una mujer:
Yo soy la luna —gritaba
si se embebía de luna.
Ha
pasado veloz el tren
—el tiempo no estaba
de mi lado en el andén—
y las manecillas se han movido.
¿Qué hora es?
¿En qué día se bifurcan
el pasado y el mañana?
¿Cuándo se fueron los gitanos?
Aquí
nací, pero a nadie he dado vida:
este tren
culminará mi terco nacimiento,
los árboles caminando a mi lado.
Aquí
me dieron el ser que a nadie he dado:
hallaré en este tren
el alma mía colmada
de las orillas de un río muerto en su cauce,
como muere el joven.
Ojalá el joven fuese piedra…
Ha
pasado veloz el tren.
Ha pasado junto a mí, y yo,
como la estación, no sé
si despedir o recibir a la gente:
hola, mi andén tiene
bar,
librería,
rosas,
teléfono,
bocadillos
y prensa,
y música,
y una rima
para un poeta futuro que sepa aguardar.
Ha
pasado veloz el tren.
Ha pasado junto a mí, y yo…
sigo esperando.
Versión de Luz Gómez
